30 años defendiendo al inmigrante

Entrevista con el Director Ejecutivo de CASA, Gustavo Torres, en el 30º aniversario de la organización

"Debemos reconocer en nuestro 30º aniversario a tantísima gente que ha sido clave en el nacimiento y desarrollo de CASA" señala Gustavo Torres, director ejecutivo de la organización.

30 años han transcurrido desde aquella primera reunión en el sótano de una iglesia de Takoma Park en 1985 en la que se creó CASA de Maryland, hasta la actual sede en el centro multicultural de 21,000 pies cuadrados en el corazón de Langley Park y los cinco centros de bienvenida a lo largo de Maryland.

"Comenzamos como organización en respuesta a la demanda de los refugiados recién llegados de Centroamérica para darles servicios y ayuda, pero fueron jornaleros y trabajadoras del hogar los que 'politizaron' la organización, los que nos dijeron 'tenéis que luchar por nuestros derechos y nos llevaron a convertirnos en una organización que lucha por los derechos civiles, les debemos un gran reconocimiento".

Con más de 65,000 miembros y 100 empleados sirven a las necesidades de las comunidades latinas e inmigrantes tanto en el área metropolitana de Washington DC como en los estados de Maryland y Virginia.

"La organización quiere reforzar su presencia en Virginia y expandir sus programas, impactando además con su establecimiento en Pennsylvania y Delaware".

"Nos sentimos muy satisfechos, es una organización bien viva con grandísimo impacto en la comunidad latina e inmigrante".

En la trayectoria vital de la organización han servido a miles de inmigrantes de bajos recursos cada año, han ayudado a más de 20,000 estudiantes a aprender o mejorar sus habilidades con el inglés, han brindado representación médica a otras tantas y han tenido más de 75,000 intervenciones de salud.

CASA llevó una exitosa campaña para lograr la aprobación del DREAM Act en Maryland y lo defendió contra un referéndum.

Logró la ampliación del acceso a las licencias de manejo para inmigrantes de bajos recursos en Maryland, asistió a más de 3,000 jóvenes en el proceso de acción deferida DACA y a través del programa estatal de formación y acceso a la ciudadanía Citizenship Maryland, más de 2,200 personas se convirtieron en ciudadanos estadounidenses.

La intervención de CASA que incluyó la entrevista personal de Gustavo Torres con el Presidente Obama, fue capaz de redireccionar la política de la Casa Blanca en la crisis humanitaria de menores indocumentados procedentes de Centroamérica el pasado año.

"El Presidente tenía la impresión de que todos se iban a venir e inicialmente se planteó devolverles a sus países de origen" CASA participó en una reunión con Obama y "le explicamos las causas por las que los niños estaban viniendo (violencia, tratados de libre comercio que habían acabado con las pequeñas empresas), los padres veían un mejor futuro para sus hijos aquí, que si permanecían en sus países".

La decisión presidencial inicial giró 180º después de la reunión.

"No se procedió a la deportación sino a realizar una campaña de servicio y educación en los países de origen para que los niños no vinieran indocumentados y a merced de los coyotes, sino con sus documentos bajo el estatus de asilo político".

Convencido de la importancia de formar a la comunidad latina, la organización además de contar con numerosos programas que incluyen la enseñanza del inglés, y alianzas con numerosas instituciones académicas para desarrollar programas de enseñanza y entrenamiento de liderazgo, forma y ayuda a padres para navegar por el sistema educativo de los Estados Unidos. "La educación es lo que va a marcar la diferencia para nuestros hijos y para nuestra comunidad".

Por eso CASA avanza procurando educación y encamina sus pasos hacia la construcción de escuelas bilingües y biculturales.

Torres refiere con entusiasmo los planes que la organización tiene para el futuro y que incluyen la apertura de una nueva escuela de inglés para jóvenes estudiantes en Langley Park.

"Ya hemos empezado en Maryland y lo queremos expandir". Que la comunidad latina y migrante tenga el poder es un deseo para Gustavo Torres y los miembros de CASA. "Que pasemos la reforma migratoria, que esta comunidad tenga tanto poder que en los estados en los que estemos, incluido Delaware, tengamos que ser consultados, tengamos poder para elegir congresistas, senadores, incluso al gobernador".

Sus ojos están puestos en los once millones de personas que se beneficiarán de una reforma migratoria.

"Como organización nos movemos para asegurarnos que logramos el objetivo final de una reforma migratoria integral".

Después de la aprobación por parte del Presidente Obama de la Acción Diferida de responsabilidad de los padres (DAPA) y de la ampliación de la Acción Diferida para los llegados en la infancia (DACA) mediante orden ejecutiva, las medidas cautelares adoptadas por el juez Andrew Hanen en Brownsville, Texas han supuesto un motivo de preocupación para la comunidad inmigrante y especialmente para los indocumentados, pero CASA es optimista.

"Es un escollo, una interrupción; no fue una decisión jurídica sino política tomada por parte de un político republicano que odia la comunidad y que utiliza todo lo que esté a su alcance". Torres envía un mensaje tranquilizador. "Nosotros vamos a continuar adelante, la Casa Blanca ha desarrollado ya la estrategia para salvar esta interrupción".

Y en ese sentido continúan preparando a la comunidad para que reúna los documentos que previsiblemente serán necesarios y así pueda beneficiarse del Decreto presidencial.

"Hemos de seguir para que puedan beneficiarse tanto las personas de Delaware, como del resto de los estados, tenemos que seguir luchando juntos".

"Juntos, para pasar las licencias de conducir, para implementar DACA y DAPA, para expandirnos... Juntos, construimos comunidad".

Nota - Coincidiendo con su aniversario, CASA está lanzando una nueva imagen y página web que asegure que los miembros de Virginia, Maryland o cualquier otro estado tienen acceso total a su información y servicios.
Virginia Esteban

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