“Aireada protesta”

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Protesta «aireada». Nos dicen en un programa de noticias faranduleras que un destacado político hizo declaraciones que provocaron una «aireada» protesta. ¿Es que a lo mejor lanzaron la protesta al aire?
¿No será que la protesta esa tiene que ver con «ira» y no con «aire»? No de «aire» sino de «ira» nos vienen «iracundo», «airado», etc. Es así como, estimados amigos de la farándula, llegamos a la conclusión de que la protesta no tiene nada que ver con el aire que respiramos.

Bebida que «molesta». Sabíamos que la ebriedad ajena era capaz de incomodar, de asustar y hasta de provocar el rechazo y quién sabe qué reacciones imprevisibles. Pero ahora sí que estamos ante algo de veras inaudito, que a la letra transcribimos de un anuncio televisivo de servicio público: «¿Se molesta por la bebida de otra persona?» Digamos, de paso, que no está claro si lo que pudiera provocar la «molestia» es la bebida en sí o el hecho de que «otra persona» la ingiera (quitándole a uno el trago de los labios, por así decirlo).
Bueno, vamos a dar por supuesto que se trata de que alguien la ingiera y no precisamente en cantidades sociables. O sea, lo que suele llamarse «pasarse de tragos», ¿no? Si es así, ¿por qué no nos lo dicen claramente?: ¿Le incomoda la borrachera ajena? (Bueno, está bien, digamos «ebriedad».) Porque lo cierto es que la bebida por sí sola –si la dosis no es exagerada– no debe molestar al que la ingiere ni a nadie más, sino relajar y acaso alegrar. ¿De acuerdo?

Se «espera» que mueran cuarenta personas. Sí, así como lo oyen. La noticia nos dice que han muerto equis personas y que «se espera que mueran cuarenta más». ¿Será que abrigan la esperanza –¿esos sádicos? – de que haya más víctimas? Bueno, no. Pensemos mejor que el equívoco es producto de la traducción rectilínea de «expect». Solo que en este caso no corresponde a «esperar», sino que es cuestión de «expectativa», «previsión» o «posibilidad». O mejor todavía, en castellano normal y tradicional, «témese» o «créese» que el desastre cobre más víctimas. Por lo pronto, una víctima que se encuentra hospitalizada y en estado grave es la lengua de Cervantes.