Angela Walker, candidata afroestadounidense a vicepresidenta del Partido Verde, fue nominada ANTES de Kamala Harris

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La mayoría de los medios de comunicación en español han cometido el error de identificar a Kamala Harris como “la primera afroestadounidense en ser nominada como candidata a la vicepresidencia de Estados Unidos”.

Eso es totalmente incorrecto.

Angela Walker fue nominada antes de Harris, en una exitosa convención del Partido Verde que tuvo lugar el pasado 11 de julio de 2020, con más de 300 delegados en formato online, debido a la emergencia de la pandemia del COVID-19. Acá hay más detalles.

En efecto, es la segunda vez que Angela Walker tiene el honor de representar a las personas negras de Estados Unidos en la carrera presidencial. El año 2016 fue también nominada en el mismo cargo.

Y hay que, además, reconocer el valor de la historia de muchas más mujeres negras que han competido por la vicepresidencia, entre ellas…

1952, Charlotta Bass, Partido Progresista (Progressive Party)
1976, Willie Mae Reidt, Partido de los Trabajadores Socialistas (Socialist Workers Party)
1980, Angela Davis, Partido Comunista (Communist Party)
1984, Angela Davis, Partido Comunista (Communist Party)
1984, Helen Halyard, Partido de la Igualdad Socialista (Socialist Equality Party)
1996, Shirley Jean Masters, Partido “Looking Back”
1988, Helen Halyard, Partido de la Igualdad Socialista (Socialist Equality Party)
1988, Mamie Moore, Partido Nueva Alianza (New Alliance Party)
1988, Florence M. Rice, Partido de los Consumidores (Consumer Party)
1992, Willie Mae Reid Socialist, Partido de los Trabajadores (Workers Party)
1996, Shirley Jean Masters, Partido “Looking Back”
2000, Ezola B. Foster, Partido Reforma (Reform Party)
2016, Angela Nicole Walker, Partido Socialista de EE. UU. (Socialist Party USA)
2020, Angela Nicole Walker, Partido Verde (Green Party)

Este error de los medios de comunicación es muestra de la confusión que causa el sistema hegemónico del bipartidismo de Estados Unidos. El sistema de dos partidos únicos, antidemocrático y restrictivo de la riqueza de voces políticas del país, convierten al Partido Demócrata y Republicano como los únicos portadores del poder político. Esto no es solo una confusión simbólica. El sistema electoral de Estados Unidos contiene graves restricciones a la acción política de los partidos independientes. La inscripción de candidatos a la presidencia pasa por un impresionantemente complejo sistema de requisitos que varían de estado a estado, y donde el dinero es fundamental. Los presupuestos de campaña son abismantemente desiguales. Mientras los candidatos de los partidos Demócrata y Republicanos tienen presupuestos que superan los mil millones de dólares, colectividades como el Partido Verde deben competir con un par de cientos de miles de dólares. La lucha de ideas se convierte en la lucha entre inversiones de capital.

Asimismo, los partidos independientes no son invitados a los debates presidenciales. Estos debates son organizados por una corporación privada que simplemente ignora a los candidatos que no sean los dos oficiales del Partido Demócrata y Partido Republicano. Los medios de comunicación más importantes de EE. UU. colaboran con esta exclusión de facto, cubriendo mínimamente a las voces alternativas.

Invitamos a los medios de comunicación de habla hispana a ayudar a corregir esta información errada sobre Kamala Harris, cuyo récord sobre su labor en derechos legales como fiscal en California es polémico. Hacer aparecer a la candidata a vicepresidenta como “la primera mujer negra” en la papeleta electoral es un insulto a las numerosas mujeres afroestadounidenses que pavimentaron el acceso de las minorías al poder democrático en décadas de rica historia. Fueron los partidos independientes al margen de los dos principales los que avanzaron en el progreso social de integrar a las minorías.

El Partido Demócrata también intenta reescribir la historia confundiendo al electorado, y pretendiendo representar la vía de acceso a las minorías al poder. Es, muy al contrario, preocupante para el Partido Demócrata tener a su primera mujer negra en competencia electoral recién en 2020. Y mucho más para el Partido Republicano, que no cuenta con ninguna representante en toda su historia.