Avendaño: “La prensa hispana de Estados Unidos debe renacer en la era digital”

El exdirector del medio hispano del Washington Post, ganador de tres premios Emmy, cuenta su aventura profesional y su visión de futuro.

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Avendaño (izq) con el exdirector del Post, Marty Baron

Por Virginia Esteban

HOY en Delaware

Entre el año 2000 y 2016, Alberto Avendaño dirigió El Tiempo Latino (ETL) en el área de Washington, DC, y lo convirtió en uno de los medios hispanos más influyentes de Estados Unidos. ETL acaba de cumplir 30 años y conversamos con Avendaño para conocer esa historia y su visión de la prensa hispana estadounidense o “hispanounidense” como él dice.

En 2001, como Editor Asociado y Director Ejecutivo, Avendaño comenzó una alianza con el Washington Post que llevaría a la integración de ETL en el Post en 2004. “Esa fue una época de revolución periodística y de empezar a dar los pasos, en cuanto a calidad y tecnología, que necesitábamos como prensa latina”, recuerda Avendaño. “En 2001, el día del ataque a las Torres Gemelas en Nueva York y al Pentágono en Virginia, yo estaba reunido — a pocos minutos del Pentágono— con la empresa que iba a trabajar en el primer sitio web del periódico; pero en aquel momento la prioridad era cómo sacar una edición especial en papel al día siguiente”.

Dice Avendaño que la prensa hispana estadounidense comenzó el siglo presionada por dos retos: aumentar la calidad de las coberturas y subirse al carro de la revolución tecnológica que se venía encima. Para lo primero había que formar más y mejores periodistas hispanos, establecer relaciones con facultades de periodismo, incluso con escuelas secundarias en la comunidad, para identificar a jóvenes bilingües que pudieran contribuir al periódico con sus trabajos. “Esto se hizo con cierto éxito”, explica.

Avendaño hoy vive entre Galicia y Washington. (CREDITO: Cort. Angel Chantre).

“Me convertí en un hombre orquesta, visitando universidades y escuelas, y publicando los primeros textos de jóvenes que luego se graduarían en periodismo. Es un orgullo poder decir que jóvenes a los que El Tiempo les dio su primera oportunidad trabajan hoy en el Washington Post, en Univisión, Telemundo, y otros prestigiosos medios del país”, comenta Avendaño.

Lo que finalmente resultó más complicado fue el reto digital: “Entre 2003 y 2010 surge todo: Google, Facebook, Youtube, Twitter, iphone, Instagram, WhatsApp… y aún estamos en la infancia de todo esto. Noticias y tecnología son ahora un matrimonio indisoluble”.

Avendaño dice que, entre 2004 y 2012, trabajar dentro del Washington Post de “la mítica familia Graham” ayudó en muchos aspectos periodísticos, pero no en cuanto al crecimiento empresarial y la capacidad de contratar a más reporteros. “Demasiadas veces dimos un paso adelante y dos atrás, aunque nos convertimos en uno de los periódicos latinos más galardonados del país”, señala. “Pero el reto de posicionarnos con fuerza en el mundo digital seguía ahí y nuestra comunidad cada vez estaba más enganchada a unas plataformas en las que nosotros, como la mayoría de la prensa escrita en español, todavía no nos habíamos asentado”. En 2013, la familia Graham vendió el Post al dueño de Amazon, Jeff Bezos, y en esa venta se incluyó a El Tiempo Latino.

“El nuevo ambiente empresarial, y el nuevo edificio en la calle K de Washington, abrieron las puertas para trabajar la tecnología y comenzamos a subir mucho contenido en español al sitio web del Post”, asegura Avendaño sobre una época que calificó de “ilusionante”. Pero la ilusión se perdió en tres años: “En 2016, El Tiempo fue vendido a su actual propietario y yo dejé el Washington Post en 2017”. Pero Avendaño no dejó el periodismo. Colaborando con el prestigioso periodista de radio y TV, Armado Trull, tuvo tiempo para ganar tres premios Emmy y publicar “Washington” (Editorial Palabra Libre) donde se resumen sus años de prensa en Washington. Ahora, supuestamente retirado, Avendaño vive entre Galicia y Washington. En 2020 publicó un libro de poemas “Pandemia Poem(a)s” (Letrame Editorial) y una novela para jóvenes “La tropa contra el virus” (Caligrama-Penguin): “Me dedico a escribir, acudo a las universidades que me llaman para hablar de Estados Unidos, política y medios; y he ayudado a la transformación digital de algún medio en mi vida post-Washington. Así que me retiré para ocuparme de lo que más me gusta”.

El 80% de la población mundial usa telefonía móvil y los latinos de Estados Unidos (tanto ciudadanos como inmigrantes) destacan siempre en todos los estudios de mercado, como consumidores de tecnología digital. “La prensa latina debe estar donde están sus lectores, como siempre ha hecho”, enfatiza Avendaño. “El mundo publicitario y los lectores se han instalado en lo digital para quedarse”.

Para Avendaño, invertir en lo digital implica “equipar y contratar a reporteros que sean expertos en esas habilidades”. Pero no se trata tan solo de un sitio web y una buena presencia en redes sociales: “El espacio digital está muy saturado y cada vez lo estará más, ahora —especialmente para la prensa latina emigrada del papel— ya no se trata solo de estar ahí, sino de ser capaz de establecer colaboraciones y alianzas, sinergias, con otros líderes digitales para que tu marca y tus contenidos se diseminen de manera poderosa. Eso, como medio, te dará influencia. Y la influencia se puede monetizar”.

Cuando Bezos, compró el Post y El Tiempo Latino en 2013, Avendaño pudo llevar a cabo alguna de esas ideas “colaborando con el director del Post, Marty Baron, quien me permitió introducir contenidos en español en washingtonpost.com, y quien tenía muy claro que el modelo de negocio había cambiado para siempre en la industria”.

“En estos tiempos de cambio de lo impreso a lo digital hay mucho lastre que soltar y mucho nuevo que adquirir, pero también mucho que mantener: la calidad, la búsqueda de la verdad, nuestra identidad como prensa latina, todo lo que nos define”, señala.

Según Avendaño, el futuro de la prensa latina pasa por mantenerse “a pie de calle, en contacto con la comunidad”, mientras se expande la presencia digital para mantener el diálogo comunitario utilizando todos los recursos que ofrece la tecnología.

“La prensa latina puede tener una nueva y exitosa vida aprovechando las nuevas oportunidades. La tecnología será cada vez más barata y el diálogo comunitario puede ser más intenso y transformativo. Se trata de adaptarse, ser optimistas, creer en el cambio y estar dispuestos a invertir en personal, medios y alianzas, tanto periodísticas como comerciales. La prensa hispanounidense puede y debe renacer en la era digital”, concluye Avendaño.

FOTO-1 (Portada): Avendaño (izq) con el exdirector del Post, Marty Baron.

CREDITO: Cort. Alfredo Duarte

 

FOTO-2: Avendaño hoy vive entre Galicia y Washington.

CREDITO: Cort. Angel Chantre