Columnista: Alicia Alarcon

Regalo de Navidad de Estados Unidos a México: Más armas.

Por Alicia Alarcón

El árbol de Navidad de los que se benefician con la venta ilegal de armas a México está cargado de esferas rojas, de angelitos blancos, de adornos hechos a mano adquiridos en ¨boutiques navideños.¨ Cada regalo que descansa sobre los mantones rojos y azules que rodean al árbol gigantesco (Les gustan grandes) equivalen al salario de muchos años de trabajo de un ciudadano común: Las llaves de un auto último modelo para el Junior. Para la hija mayor un brazalete de diamantes con aretes largos que le hacen juego. Para la esposa la llave de una camioneta recién salida de la agencia para recoger al más pequeño del kínder y una gargantilla de piedras preciosas montadas en oro blanco. Obsequios comunes entre ellos que lo tienen todo.

Los regalos costosísimos que descansan en los árboles de estos ¨comerciantes¨ de armas están salpicados de sangre, al final terminan en subastas y son motivo de vergüenza. Su bonanza de ahora es el resultado  del dolor infringido a otros. En México esta Navidad también hay miles de hogares, 400 mil en total, en que los árboles están adornados, pero de manera diferente. Las esferas no son rojas, sino blancas, casi cristalinas, cada una lleva un nombre. Al pie de esos árboles no hay regalos, solo fotografías de parientes, amigos, vecinos que han perdido la vida, víctimas de las balas disparadas por las armas de fuego que pasaron la frontera sin que nadie hiciera nada por detenerlas. Es la mamá que llevaba su hijo a la escuela. La maestra que trató de cruzar a sus alumnos a la esquina contraria. Es el joven que fue confundido con un malhechor. Es el anciano que cruzó la calle y no escuchó los tiros a su alrededor; la joven estudiante que fue violada antes de ser asesinada. Es la familia que fue masacrada en un acto de venganza.

A los fabricantes y vendedores que trafican con este tipo de armas no les altera el sueño, ni les inquieta la conciencia que sus armas se usen para cometer asesinatos todos los días en el país vecino. Se consideran asimismo ciudadanos respetables y generosos. Su generosidad viene de la abundancia, todos ellos han amasado grandes fortunas gracias a las cuantiosas sumas que reciben por sus lotes de ¨mercancías¨ que entregan de manera puntual a sus clientes del otro lado de la frontera. Su política de comercio exterior es el de no preguntar, no denunciar, sólo vender. Con cada masacre que se da en Estados Unidos también ven aumentados sus ingresos. En Estados Unidos hay más armas que habitantes y cada año se exhiben en los nuevos modelos en ¨Gun Shows.¨ Las organizaciones criminales envían a sus representantes que hace la selección a su gusto y a sus necesidades. Las operaciones de compra y venta se hacen de manera ¨privada.¨

Los ¨respetables¨ contrabandistas de armas de Estados Unidos cuentan con canales seguros para la entrega oportuna de su mercancía. Para ellos los ¨milagros¨ ocurren todos los días. Sus tracto camiones cargados de armas cruzan la frontera sin problema, así como las camionetas y carros privados. De manera milagrosa nadie detecta las miles de armas, los A-K 47. Es como si una estela de luz privara, de manera momentánea, la vista de los agentes federales que no ven absolutamente nada. A pesar de contar con la más avanzada tecnología para captar cualquier bulto u objeto irregular que vaya en un camión de carga, ¨no descubren¨ las sofisticadas armas y hasta lanzafuegos que cruzan a México, semi ocultas entre las alas, piernas y muslos de pollo. Un verdadero milagro.

Según un reporte dado a conocer el pasado 4 de diciembre por el Secretario de la Defensa Nacional en México, General Luis Crescencio Sandoval, cada año, se internan de manera ilegal por las fronteras de Estados Unidos a México, 200 mil armas de todo calibre, desde las que escupen decenas de balas en segundos y de las armas de largo alcance capaces de derribar paredes, que son de uso exclusivo del ejército del país más poderoso de la tierra. Nadie cuestiona al Presidente ni a los congresistas de sus dos partidos. ¿Cómo es posible que esas armas no las detecten los agentes de ICE antes de cruzar a México?   El silencio es complicidad. El cruce de armas ilegales por cientos de miles a México no se considera un peligro. Para este país el peligro y la Emergencia Nacional son las cientos de mujeres y niños que apeñuscados, enfermos por las inclemencias del clima divisan la frontera desde la frontera mexicana en espera de que se les permita presentar su caso y ser recibido como asilados en el país de la abundancia y las oportunidades. No se atreven a cruzar sin documentos, a diferencia de las armas, ellos si son detectados de inmediato.

En el informe que presentó el General mexicano también asegura que de los dos millones de armas que han llegado de manera clandestina a México en los últimos diez años. La mayoría proviene de Texas, seguido por California y un pequeño porcentaje, el 20% llegan de países árabes y de Israel. El tema del contrabando de armas es un tema incómodo para los Presidentes de Estados Unidos y sus Secretarios, no se diga para los aspirantes demócratas a la Presidencia. La pasada administración de Barack Obama empeoró la situación del tráfico de armas con la fallida operación ¨Rápido y Furioso¨ que si fue rápida y furiosa pero contra la población civil. Mucha gente inocente perdió la vida por el por el fuego cruzado que se dio entre los cárteles a plena luz del día. .

En Estados Unidos se quedan las ganancias y en México los muertos, la mayoría jóvenes. Nada de eso se reporta, ni CNN ni la cadena Fox incluyen en sus noticieros diarios el número de armas que entran de manera ilegal, todos los días de Estados Unidos a México y el número de muertes que provocan. Tampoco es un tema que tenga relevancia en el Congreso al fin ¿Quién defiende a los mexicanos? Nadie. Ni los demócratas ni los republicanos, sólo los visitan, cantan rancheras, comen tacos con mucho chile con ellos cuando necesitan su voto. Una vez logrado su objetivo, las promesas que les hacen durante su campaña pierden su relevancia y terminan en el olvido. En eso tienen mucha experiencia los demócratas.

México avanza a pesar de los embates de un crimen organizado que gracias a Estados Unidos cuenta con las armas más sofisticadas, superiores a las de su mismo ejército y un Presidente estadounidense que de nueva cuenta toma como lema de campaña para su reelección. ¨Atacar a México y los mexicanos.¨   Su nueva estrategia es dañar la imagen internacional de México con el calificativo de Estado Terrorista. Título que no va hacer oficial pero que le es muy útil para su campaña. ¨I might do it, I don´t know yet.¨ La sola amenaza de clasificar las bandas criminales mexicanas como grupos terroristas, afecta la imagen de México ante los organismos internacionales en un momento en que el Presidente de México Andrés Manuel López Obrador busca la autosuficiencia. ¨I like López Obrador.¨ Dice a los medios el individuo que ocupa la Casa Blanca.

 

Escrito el 2019-12-10 17:40:33
Alicia Alarcon

Alicia Alarcon