Conferencia de obispos se pronuncia positivamente sobre comentarios de Presidente Obama respecto al aborto y la atención a los pobres en su discurso de reforma sanitaria

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WASHINGTON—Portavoces de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) calificaron de “importante contribución al crucial debate nacional” y se pronunciaron positivamente sobre el discurso de reforma del sistema de atención médica del Presidente Obama el 9 de septiembre ante el Congreso, especialmente sus comentarios referentes al aborto y a las personas que carecen de seguro médico.

“Estamos de acuerdo en que nadie debería ir a la bancarrota simplemente por enfermarse”, afirmó Kathy Salie, directora de Desarrollo Social Nacional de la Conferencia de Obispos. “Esta es la razón por la cual los obispos han estado trabajando durante décadas para lograr una atención médica decente para todos. La Iglesia Católica proporciona cuidados médicos a millones de pacientes, compra servicios de seguro médico, a menudo recoge los platos rotos de un sistema sanitario con fallos serios, y posee una larga tradición de enseñanzas sobre la ética y la atención médica. Una reforma sanitaria que respete la vida y la dignidad de todos es un imperativo moral y una prioridad nacional urgente. Recibimos el discurso del presidente como una importante contribución a este esencial debate y tarea nacional”.

“De manera especial recibimos positivamente el compromiso por parte del Presidente de excluir el uso de fondos federales para procedimientos de aborto, y de mantener las leyes federales existentes que protegen la libertad de conciencia en [el ejercicio de] la atención médica”, dijo Richard Doerflinger, director asociado de actividades pro-vida de la USCCB. “Creemos que la incorporación a cualquier nueva propuesta de leyes federales esenciales con respecto a estos temas, que han estado ahí por mucho tiempo, fortalecerá al apoyo a la reforma sanitaria. Trabajaremos con el Congreso y la Administración para asegurar que estas protecciones queden claramente reflejadas en una nueva legislación, para que a nadie se le obligue a pagar o participar en el aborto como resultado de la reforma del sistema de atención médica.”

“Coincidimos con el presidente en que todavía quedan detalles por resolver”, dijo Saile. “Y con su discurso de anoche, vemos la oportunidad de trabajar hacia una política de salud universal que respete la vida y la dignidad humana, proporcione acceso a todas las personas con especial preocupación por los pobres, e incluya a los inmigrantes legales. También vemos la posibilidad de lograr el objetivo de los obispos de buscar el bien común y preservar el pluralismo, incluyendo la libertad de conciencia y una variedad de opciones, y de contener los costos y repartirlos de forma equitativa entre todo el espectro de contribuyentes.”