Cuestiones “primarias” y “secundarias”

Infórmanos un noticiario de Poca Visión que solo el 58% de los hispanos «terminan la escuela secundaria o high school».

Aparte de la transliteración de finish, que en este contexto equivale a graduarse, parece que es al locutor a quien le haría falta instruirse en algún plantel educativo, pues quien no sepa lo que es la secundaria es porque tal vez no completó la primaria. Así que viene a quedar sobrando darnos la traducción high school. ¿O si no, estará insinuándonos el desatino de mezclar los idiomas sin ninguna necesidad o justificación?

Luego, otro presentador nos habla muy seriamente del abandono de los estudios por parte de «estudiantes secundarios».

Entonces, ¿es que acaso hay «estudiantes primarios», o sea de primera categoría? Solo en ese caso, para diferenciar categorías, cabría hablar de «estudiantes secundarios», o sea de segunda. Pero claro, el buen señor quiso decir algo bien distinto: «estudiantes de secundaria».

De que «están siendo cuestionados» los presuntos autores de un delito nos informa un locutor noticiero. Gracias por el dato, pero lo que se hace con delincuentes o sospechosos es INTERROGARLOS.

Lo que se puede cuestionar, luego, es la veracidad de sus respuestas. ¿No será, ante todo, que hay que CUESTIONAR la competencia del redactor de la noticia? Pese a que son parónimos de cercano parentesco etimológico, las voces cuestionar y to question no son equivalentes. En buen castellano, una cosa es cuestionar, poner en duda, y otra muy distinta es preguntar, interpelar o interrogar.
También por influencia del angloerror de calificar de «sospechoso» a todo autor de un delito, resulta que denominan así a todo malhechor que no haya sido sentenciado por un tribunal.

Creo que no: quien ha cometido incuestionablemente una fechoría es, digamos, el responsable, el acusado, el implicado, el culpable. Como esas voces no indican condena tribunalicia, no es preciso «proteger» su inocencia cuando no existe la menor duda de sus actos o participación en un hecho delictivo o accidental.

Un poco más adelante nos dijeron con toda amabilidad que un grupo, respecto a otro, «estaba en el mismo bote» (¡!) (in the same boat), lo que demuestra que la presentadora estaba totalmente a la deriva en su uso de equivalencias. Copiar frases idiomáticas a la letra siempre conduce a la zozobra, a naufragar en un mar de disparates. Si uno se encuentra «en el mismo aprieto», «en las mismas circunstancias», o «ante igual dificultad» de traducción, pues para eso están los diccionarios, las obras de consulta.

Luego del cierre parcial del gobierno —lucha política entre los poderes ejecutivo y legislativo en que el pueblo sale perdiendo— nos anuncia la presentadora que «el congreso es menos popular que una extracción de conducto de muela». Bueno, dejando a un lado la inobjetividad de culpar a una sola parte y no a la que se niega a negociar, creo que los conductos de muela no se extraen, sino que reciben tratamiento. Mala «conducta» esa, que merece una «extracción» de veras dolorosa.

Si bien los seres vivos cumplen años, no así los acontecimientos ni las entidades. Luego entonces no cabe decir, siguiendo la simplicidad del inglés, que «la NASA cumplió años». Diríase más bien que «celebró X años de su fundación», que «festejó su aniversario X» o que «observó X años de actividad».

Como decíamos, solo los vivos son capaces de brindar por su supervivencia. Por eso los muertos, que en inglés imaginativamente «celebran cumpleaños» de carácter fantasmagórico, en español no.

Se dice, en cambio, que «se observó el X natalicio» de una figura histórica.

Recordemos la instancia PRIMARIA de que quienes están en el otro mundo, aunque naveguen espiritualmente con nosotros, no están en condiciones de CELEBRAR nada cuando ya se han GRADUADO de su mundanal existencia. Ese tránsito es el único no negociable.

Emilio Bernal Labrada
Acerca del Autor
Idioma/Educación

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