Doctor que fue trabajador agrícola crea santuarios de atención médica

Un ex trabajador agrícola, quien ahora es doctor, gerencia dos clínicas en el Valle Central de California, que ofrecen atención gratuita para inmigrantes que no tienen seguro y que están preocupados por la línea dura del gobierno en políticas de migración.

Escrito el 22 May 2019
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FRESNO, California. - En el trayecto de 15 millas entre sus dos clínicas del Valle Central, el doctor J. Luis Bautista a menudo pasa a través de legiones de trabajadores agrícolas quienes, encorvados en los campos, recogen cebollas, melones y tomates.

La mayoría de las 30,000 visitas anuales que atiende su grupo de médicos y enfermeras en el pequeño consultorio en el centro de Fresno y en otro en la cercana ciudad rural de Sanger son estos trabajadores agrícolas. Muchos de ellos indocumentados.

El médico de 64 años tiene una visión personal de las luchas de estos trabajadores: una vez fue uno de ellos. Cuando era niño, recogía fruta junto a sus padres y nueve hermanos en el condado de Ventura. En ese entonces, la familia ganaba $4,000 al año, un poco más de $30,000 en dólares de hoy, rara vez lo suficiente para gastar en consultas médicas.

En estos días, Bautista ve que muchos trabajadores agrícolas todavía no tienen transporte, dinero o tiempo libre para tratarse lesiones, y mucho menos para buscar atención médica preventiva. Además, existe el temor creciente de quedar expuestos a las autoridades federales de inmigración si buscan tratamiento médico.

"En la escuela de medicina, me comprometí a ayudar a las personas en los campos agrícolas", dijo Bautista. "Sé cómo se siente no tener nada, no tener dinero para ver a un médico".

Ahora los atiende, tengan o no dinero o papeles. "Nunca les decimos no a los pacientes", dijo.

La campaña del presidente Donald Trump se comprometió a deportar a aproximadamente 11 millones de inmigrantes que ingresaron de manera ilegal a los Estados Unidos, y ha fomentado el temor entre los trabajadores agrícolas de todo el país. Aterrorizados de quedar atrapados en estas políticas de inmigración, los trabajadores agrícolas de todo el Valle de San Joaquín sin ciudadanía estadounidense o documentos oficiales evitan conducir para ver a un médico o visitar una sala de emergencias.

As a boy, Dr. J. Luis Bautista picked fruit alongside his parents and nine siblings in Ventura County. “I pledged in medical school to help these people in the farm fields,” he says. (John M. Glionna for Kaiser Health News)



Aunque la ley de California limita estrictamente la cooperación del estado con las autoridades de inmigración, algunas jurisdicciones fuera del Valle Central han decidido participar en los esfuerzos federales para detener a trabajadores indocumentados. Aquí, muchos temen que los funcionarios locales se unan pronto a la campaña, dijo Bautista.

A los trabajadores agrícolas también les preocupa que la información personal que se archiva en los consultorios pueda llegar a las autoridades federales. Y algunos temen que, si se inscriben en programas para residentes de bajos ingresos, más tarde se les niegue la residencia permanente (tarjeta verde o green card), o la ciudadanía estadounidense.

La administración Trump ha propuesto modificar una regla federal que haría más difícil para los inmigrantes legales obtener la residencia si han recibido ciertos beneficios públicos, incluidos cupones de alimentos, subsidios de vivienda y Medicaid, el programa de atención médica financiado por el gobierno para personas de bajos ingresos.

"Muchas personas no saben lo que hará el gobierno", dijo Bautista. "Me dicen que una de las razones por las que no van al médico es por temor a que los denuncien".

Las dos clínicas de Bautista ofrecen un refugio para los inmigrantes agobiados por estas preocupaciones. A los pacientes nunca se les pregunta sobre su estatus migratorio, y el personal ha establecido protocolos en caso que autoridades de inmigración allanen los consultorios.

"Me siento segura con él", dijo Julia Rojas, una madre indocumentada de 45 años que ha recogido naranjas en el condado de Fresno durante dos décadas. "Es uno de los nuestros".

Hoy en día, los dos hijos de Bautista también son médicos, al igual que su yerno, quien era trabajador agrícola antes de asistir a la escuela de medicina y se ha unido a la clínica. Todos saben que el temor a la deportación está afectando la salud de los trabajadores de los campos

 
John M. Glionna
California Healthline

Kaiser Health News
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"Esta historia fue producida por Kaiser Health News, un programa editorialmente independiente de la Kaiser Family Foundation".