El arte como práctica de liberación

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El pasado 10 de noviembre como comunidad de CCATE nos entristecimos al ver a la bandera Wiphala ser quemada durante los evento políticos que sucedieron en Bolivia. Asimismo, vimos como de manera violenta la presidenta interina Jeanine Añez devolvió un crucifijo y una Biblia al palacio de gobierno de La Paz, Bolivia. Esa noche tuvimos la sensación de que veíamos frente a nuestros ojos un episodio de la conquista en tiempos modernos.

Para la siguiente semana leímos la noticia de cómo una procesión de un funeral era dispersada con gases lacrimógenos en El Alto, Bolivia, la mayoría de las personas eran indígenas aimaras, los ataúdes tuvieron que ser dejados en la calle con un camino de sangre y de Wiphalas.

Por tanto, decidimos en CCATE adentrarnos en el significado de la bandera multicolor, leímos cada tarde los diversos significados, el origen que tiene en la cruz inca, en el sol, la madre tierra, el trabajo, la existencia y el cosmos. Para entender el significado a profundidad decidimos seguir el método de Freiré que explica que la palabra verdadera emerge cuando la praxis y la reflexión se juntan, de esta forma más de sesenta miembros de la comunidad de CCATE se dieron a la tarea de crear una Wiphala en forma de piñata, se cortaron 300 piezas de cartón, se crearon 49 cajas, y finalmente con una red que interconecta los cuadrados creamos la piñata de 7 colores, con 7 cajas abiertas para poner los dulces y fruta de la piñata. En el proceso como comunidad platicamos y reflexionamos de nuestra herencia indígena y de las grandes enseñanzas que recibimos de los pueblos originarios.

La piñata Wiphala se presentó en el Philadelphia Museum of Art el pasado 6 de diciembre, Lupita Castillo, Inés Castro y Caitlin Brady explicaron el significado de la piñata, sin ser un mensaje político, nuestra meta estaba cumplida, expresar la solidaridad de CCATE y reconocer públicamente que las raíces indígenas, son nuestras raíces más profundas y significativas de nuestra identidad Latina. Después de 500 años los pueblos originarios continúan siendo segregados pero su resistencia nos enseña que la Wiphala seguirá ondeando.