En el debate presidencial sin propuestas?…

El debate presidencial del pasado 6 de mayo nos dejó con más inquietudes y dudas en relación con las propuestas para la transformación que nuestra sociedad demanda, para conducirnos a la modernidad que deseamos, hacia un rumbo claro con acciones sustentadas. Aún cuando el objetivo del debate era conocer las propuestas de los candidatos presidenciales, lamentablemente tomó otro rumbo. En lugar de destacar sus propuestas y argumentos, los candidatos se dedicaron más al ataque de uno contra otro.
Enrique Peña Nieto fue el blanco central de los ataques de Josefina Vázquez Mota y de Andrés Manuel López Obrador, señalándole el negro pasado de 70 años del PRI en el poder y sobre todo la relación con su tío Arturo Montiel y la presencia de Carlos Salinas de Gortari en su campaña. Sin embargo, el priísta fue contundente en sus respuestas, lo que sorprendió a sus adversarios que suponían que no sabría responder. Con estrategia supo exponer los aciertos de los gobiernos de su partido, señaló los errores de López Obrador y de JosefinaVázquez Mota.
En su intervención, López Obrador hizo señalamientos contra Peña Nieto en relación con su popularidad que, dijo, es gracias a los medios que lo apoyan. Insistió en terminar con los monopolios que, según afirmó, están detrás de la campaña del PRI. Así transcurrió el 100% de su tiempo, de los cuales 90% lo utilizó parta hablar de sus adversarios. Por su parte, Josefina Vázquez Mota señaló las fallas del gobierno de Peña Nieto y estuvo a la defensiva ante señalamientos que hubo sobre su desempeño como titular de Sedesol, SEP y diputada federal.
Gabriel Cuadri hizo a un lado los “dimes y diretes” y focalizó su participación en la propuesta clara y objetiva para hacer y lograr un buen gobierno, ofreciendo soluciones para atender y enfrentar la crisis. El candidato de Nueva Alianza logró captar más simpatizantes en el debate.
Consecuentemente, ni más… ni menos… sólo lo justo!… En el debate se perdió la figura central del candidato (a) en campaña. Se olvidó que la razón y punto de partida es el elector. A los candidatos no les preocupó que un candidato inadecuado pueda provocar la ineficiencia de sus acciones y su desprestigio electoral.
Es importante ubicar la fortaleza y debilidad del adversario como elemento básico de la estrategia para el debate de ideas y propuestas de gobierno que nos lleve a un camino viable, cierto, que garantice un legado para las futuras generaciones, sustentado en cómo aprovechar nuestra riqueza natural e intelectual, certidumbre en la educación, la seguridad nacional, la gobernabilidad que nos posibilite un cambio, premisa mayor que demandan los mexicanos. Es mejor la respuesta potencial que reaccionar impulsiva e irracionalmente a la revelación de la debilidad.
Es cuanto!…