En Europa también hace aire

Atrás han quedado los abrazos llenos de fe y buenos deseos; los villancicos que fondearon al “dale, dale, dale, no pierdas el tino, porque si lo pierdes, pierdes el camino”; las exquisitas cenas adornadas de romeritos, pavo, bacalao y rematadas dentro del área chica con un ponche calientito aderezado con su respectivo “piquete”.

Así es, mi raza, mientras las fiestas navideñas y de fin de año quedaron en el recuerdo, el balón ya rueda en todo el mundo y, para sorpresa de muchos, la buena voluntad es lo primero que algunos dejaron bien guardado para el próximo diciembre.

Los “mala copa cascareros” se dan en cada rincón donde haya futbol, dinero y dos que tres copas y para muestra hay que ver lo que está pasando en Barcelona. La última década los blaugranas habían sido el modelo a seguir de cualquier equipo con ambición de hacer historia: talento y magia en la cancha; sabiduría y pasión en el banquillo; y liderazgo en la directiva. ¿El resultado? Un equipo considerado como el mejor de la historia. Sin embargo, las aguas se enturbiaron y dejaron ver que los chismes y la mala vibra son cosas que pasan hasta en las mejores familias.

Hay tienen que el presidente de los Culés, Josep María Bartomeu, le dio las gracias a su director de futbol, el mítico Andoni Zubizarreta, y lo hizo en medio de sonadas polémicas que, incluso, obligaron a otro histórico de los blaugranas a dejar el barco, el ex capitán y multicampeón Carles Puyol. Y si a esto le sumamos que Lionel Messi quiere, a como dé lugar, la “cabeza” de su actual técnico, Luis Enrique, pues nos deja ver que la situación no mejorará al menos en el corto tiempo.

Los cambios son naturales y me atrevería a decir que necesarios. Muchos ven como una tormenta las nubes que ensombrecen el cielo de Barcelona, pero hay otros que lo ven como la oportunidad de recomponer el camino y regresar a la gloria que nos tenían acostumbrados, porque la calidad la siguen teniendo y de sobra. Mientras tanto, sólo nos queda decir: ¡aguados, que estamos chupando tranquilos!

Chanflazo, calcetinazo y desempance

El chanflazo es para la mejor época del año y conste que no lo digo por el maratón Guadalupe – Reyes que recién concluyó sino por los espectaculares playoffs de la NFL. Se han definido las finales de conferencia y vaya que nos han dejado con la boca abierta y no sólo por la belleza de sus porristas sino por la fuerza y pasión con las que luchan estos compadres en los emparrillados. Sin duda que los Patriotas y los actuales campeones, los Halcones Marinos, son los grandes favoritos para llegar al Súper Tazón, no obstante y como en cualquier actividad deportiva, esto no se acaba hasta que se acaba.

El calcetinazo es para lo mal que la está pasando el Rebaño Sagrado del futbol mexicano. La cáscara ya inició en México y mientras los grandes sacaron buenos resultados y los que están en la quema porcentual salieron victoriosos, las Chivas también ganaron… pero para puras vergüenzas. Después de la primera jornada de la Liga MX, el Guadalajara está en el fondo de la tabla porcentual y de no sacar triunfos seguidos, quizá estemos viendo una temporada histórica: en la cual el equipo más popular de este rancho descienda. El campeonato apenas comenzó, pero hay muchos en tierras tapatías que ya pusieron sus barbas a remojar.
Y el desempance es para el tenista suizo Roger Federer y es que este amigo es tan buen jugador como guapo (eso lo asegura mi esposa, lo aclaro). Este fin de semana Federer se coronó en la Final del torneo ATP 250 de Brisbane en Canadá y alcanzó las mil victorias en el circuito profesional. Como lo leen ¡mil victorias! Este tenista es uno de los cinco grandes en la historia del tenis y somos afortunados de verlo jugar aún en plenitud. Con este triunfo, Roger se colocó sólo detrás de los estadounidenses Jimmy Connors (mil 253) e Ivan Lendl (mil 71). ¿A poco no lo quisieran de cuñado?
¡Nos chutamos la próxima semana!

Efraín Palomino Morales
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Cascareando

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