“Encrucijada jurídica”: Contra la democracia y la libertad de expresión

Al aprobarse la reforma electoral del 2007, los legisladores tuvieron como objetivo impedir la influencia económica en las elecciones en la compra de propaganda y así dieron a conocer la prohibición para contratar o adquirir tiempos en radio y televisión, no obstante en aquel tiempo se le advirtió del retroceso al que estaban incurriendo en relación a la libertad de expresión, ya que por reformar el artículo 41 constitucional violentaron “flagrantemente” los artículos sexto y séptimo de nuestra Carta Magna; vulnerando en los términos de la referida reforma la libertad de expresión y consecuentemente la democracia mexicana; también es de lamentar que la actual legislatura de la cámara de diputados impidió que el Instituto Federal Electoral no funcionara de manera integral, ya que se evidenció por la falta de consenso entre las fracciones parlamentarias de los diferente partido políticos en la cámara baja , dejando en claro que se les agotó el tiempo para el procedimiento para que históricamente los diputados de la actual legislatura “violaron la norma constitucional” ya que no tuvieron la capacidad por más de un año para nombrar a los consejeros del IFE.
La libertad de expresión es el derecho de emitir opiniones, suministrar información y formular ideas sin ser impedido o limitado por cualquier autoridad, grupo o persona. La propia Carta Magna de los Estados Unidos Mexicanos establece en su artículo Sexto “la manifestación de las ideas no será objeto de ninguna inquisición judicial o administrativa sino en el caso de que ataque a la moral, los derechos de terceros, provoque algún delito, o perturbe el orden público(..) el derecho a la información será garantizado por el estado”. Asimismo, en el artículo Séptimo refiere que “es inviolable la libertad de escribir y publicar escritos sobre cualquiera materia. Ninguna Ley ni autoridad puede establecer la previa censura, ni exigir fianza a los autores o impresores, ni coartar la libertad de imprenta, que no tiene más límites que el respeto a la vida privada, a la moral y a la paz pública.” En éste sentido la Libertad de Expresión es un derecho natural, fundamental de las personas en un Estado democrático. Estar en condiciones de ejercer ese derecho, permite la competencia equitativa por los puestos de poder político y autoriza a los ciudadanos a denunciar las irregularidades en que incurran las autoridades y otros ciudadanos, o las ventajas indebidas que se obtengan a partir de intereses económicos, sociales o culturales preponderantes en la sociedad.
Sin duda la libertad expresión y de conciencia como herramienta de trabajo de los legisladores es fundamental para hacer valer con dignidad y eficiencia los compromisos de sus representados, pero con frecuencia en su ejercicio parlamentario se ven limitado por sus partidos políticos a través de sus bancadas que ejercen el control de sus integrantes; en teoría los diputados y senadores por lo general tienen un mandato representativo, autónomo y libre, pero lamentablemente se les establecen diversas prácticas para que apoyen la “línea del partido” mediante el control de las atribuciones de su mandato por condición de afiliado o militante, es así como los partidos políticos impiden que el legislador cumpla con su responsabilidad en perjuicio del proceso democrático legislativo; ahora son los mismos partidos políticos y sus diputados que negociaron la reforma electoral del 2007 los que se quejan y lamentan que se le coarta su libertad de expresión y de comercio ya que no pueden adquirir o contratar tiempos en la radio y televisión, así como se ven impedidos en la celebración de sus debates y actividades de proselitismo; agraviando también al periodismo y a los que producen información en ejercicio de la libertad de expresión y consecuente se impide la democracia en pleno proceso electoral electivo del nuevo presidente de México, Senadores y Diputados, además afectando los procesos electorales del 1ro de julio en nuestro País. El IFE se diseñó como un órgano autónomo e independiente no nada más en su financiamiento, sino además para regular el proceso electoral en un marco de legalidad, transparencia e imparcialidad promoviendo la participación ciudadana; lamentablemente de nada sirvió los esfuerzos colectivos de miles de mexicanos que condujeron a la actual estructura del Consejo General del IFE después de múltiples avances, regresiones, tentativas y negativas de distintas fuerzas de la vida nacional, contemplando una institución autónoma no sólo del gobierno, sino de los propios partidos, en tanto éstos son los entes intermediarios entre la sociedad y el gobierno, pero también contemplaron un IFE eficaz y discreto como árbitro de procesos electorales, ahora vemos lamentablemente que junto con el Tribunal Federal Electoral han convertido “brazo ejecutor de la democracia y de la libertad de expresión, que interviene en la vida interna de los partidos político, de las empresas que promueven la libertad de expresión, inhibiendo y reprimiendo a los candidatos en sus labores de proselitismo y debates políticos y ahora tomando acuerdos para suspender toda labor de proselitismo, debates políticos a partidos y candidatos a partir del 16 de febrero al 30 de marzo se coartándoles el derecho de libertad de expresión para avanzar en el logro de sus objetivos.
Consecuentemente, NI MÁS… NI MENOS… SÓLO LO JUSTO!... Estamos ante una Encrucijada jurídica electoral, donde por un lado el legislador federal acuerda la reforma el artículo 41 constitucional para la reforma electoral del 2007 violentando la libertad de expresión en sus artículos 6 y 7 de nuestra Carta Magna, Por otro lado La Suprema Corte de Justicia de la Nación crea un criterio al resolver un Amparo en revisión 186/2008, sosteniendo que: “los jueces de Distrito pueden juzgar si la libertad de expresión que consagran los artículos 6° y 7° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, puede ser violada al aplicarse la reforma constitucional en materia electoral, aprobada en 2007. Según el quejoso en ese juicio, la reforma viola de la Libertad de Expresión y por otro lado el TRIFE el IFE han convertido en “brazo ejecutor de la democracia y de la libertad de expresión, que interviene en la vida interna de los partidos político, de las empresas que promueven la libertad de expresión, inhibiendo y reprimiendo a los candidatos en sus labores de proselitismo y debates políticos y ahora tomando acuerdos para suspender toda labor de proselitismo, debates políticos a partidos y candidatos a partir del 16 de febrero al 30 de marzo se coartándoles el derecho de libertad de expresión para avanzar en el logro de sus objetivos.
Donde quedó el IFE de carrera electoral profesionalizada que se creó como parte permanente de nuestras instituciones más relevantes y duraderas; hago un llamado de preocupación y de alerta a la sociedad mexicana para que sea precisamente ésta, la que opere como el garante último y definitivo que asegure a las generaciones futuras de mexicanos que se pueda contar con un IFE, que en el nuevo milenio, se consolidó irreversiblemente como un engranaje fundamental de la democracia mexicana y en este sentido encaminemos, promovamos una verdadera reforma constitucional y electoral que reivindique y pueda resarcir la “burda reforma Política Electoral de noviembre del 2007 que coarta el Derecho Natural y Constitucional de la Libertad de Expresión consagrada en los artículos 6 y 7 constitucional y que está poniendo en “Crisis de Credibilidad” el proceso electoral del próximo 1ro de julio.
Es Cuanto!...

Mtro. Jesús Armando Liogón Beltrán
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Ni más...ni menos...¡Sólo lo justo!...

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