Exabrupto del congresista Wilson ilustra el problema republicano con el tema migratorio

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Washington, DC – Anoche el congresista republicano de Carolina del Sur, Joe Wilson, pasó a ser reconocido por romper el protocolo e interrumpir el mensaje del presidente Barack Obama gritándole además que ¡Usted miente! cuando el Mandatario declaró que la propuesta reforma de salud no provee cobertura médica gratuita a los indocumentados. Wilson también demostró que la estrategia republicana de emplear la inmigración como asunto divisivo, y de la que han echado mano en varias elecciones, sigue intacta.

Pocas horas después del exabrupto de Wilson, su opositor demócrata en los comicios de 2010 recaudó más de 200,000 dólares. Asimismo, los reclamos de Wilson han sido desmentidos en la prensa, por grupos independientes, y por otros grupos dedicados a corroborar la información que se provea en torno a diferentes temas, en este caso la reforma sanitaria.

Pero la reacción que Wilson catalogó hoy de “espontánea” también evidencia cómo los republicanos siguen satanizando a las familias inmigrantes.

En este año los republicanos ya han empleado su tema favorito, los indocumentados, para tratar de desviar varios asuntos importantes que van desde la expansión del programa SCHIP hasta el plan de recuperación económica. En el proceso, sin embargo, sólo han seguido marginándose y alejando a votantes, como los latinos, que sólo quieren que los funcionarios públicos solucionen los problemas del país sin politizarlos.

Según Frank Sharry, director ejecutivo y fundador de America’s Voice, “la grosería del congresista Wilson no sólo va contra el decoro que debe demostrarse en este tipo de evento, sino que es el ejemplo más reciente de cómo la estrategia de atacar a los inmigrantes o de echar mano de temas raciales han pasado a ser algo normal entre ciertos elementos de la extrema derecha del Partido Republicano”.

“Lo que no parecen entender Wilson ni los congresistas Lamar Smith, republicano de Texas, Steve King, republicano de Iowa, y otros de los enfrascados en la misión antiinmigrante, es que seguir aislando a los votantes latinos, el grupo de mayor crecimiento entre los nuevos votantes de la nación, amenaza con dejar al Partido Republicano relegado a la minoría por décadas”, añadió.

Sharry agregó que estas tácticas también amenazan con alejar del Partido Republicano a los votantes independientes.

“Es hora de que los líderes republicanos reconozcan que la viabilidad de su partido a largo plazo y los intereses de nuestra nación requieren que dejen de emplear a los inmigrantes como chivos expiatorios y que se sienten en la mesa de negociaciones con soluciones reales no sólo para la reforma de salud sino para la reforma migratoria”, concluyó Sharry.