Follow the Inner Light/Sigue La Luz Interior

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There was a little girl who spent hours hanging upside-down. She was happy to play and discover things about herself in the world she inhabited. She especially liked to pretend that she could walk on the ceiling and- when outside-that she could tiptoe on the clouds. From that vantage point, she felt intuitively that she had the right perspective.

That little girl became a teenager. Like most teenagers, she desperately wanted to be liked. She would observe people and try to fit in. However, many-a-times she felt too much pressure to toe the line that went against her grain. She followed others like sheep to the slaughter knowing instinctively-but not consciously-that she was going the wrong way.

Therefore, she became a young woman who faced unnecessary challenges. She let others dictate what she could or could not do; she dare not break man-made rules. She was a slave of the conditioning that caused her to fear her future. She could not recognize her own inner guidance.
When she grew older, she saw in hindsight that the markers had been clearly set before her very eyes. But at the crossroad, she would pick erroneously. Why? Because she would be overwhelmed by fear and guilt: fear of not being liked or guilt for disobeying other people’s dictates.
One day, she heard these words: “Fear and Guilt are the two sleeves of a strait jacket.” “Let your heart be open to receive completely from me and me only.”

By now, you may have guessed that what I relate is part of my journey. But, I am sure you may have had experiences of wavering. We tend to be so afraid of what people might say or whether or not they would reject us. It is in those instances that we fall in danger of following patterns of the past. Don’t you know that yesterday you were held in bondage- a blind captive- in the dungeon despite the power that dwells in you?

We must let Divine guidance grow and dare to stand regardless of the pressures or voices that pull us in directions we are not meant to go. Have valor to follow the plan that was laid beforehand and be guided by the inner light, especially at the crossroad! And I will tell you one more thing: the world is backward…we’ll talk about at another time!

(Versión en español)

Había una vez una niña que pasaba las horas colgada boca abajo. Ella se sentía feliz al jugar y al descubrir cosas sobre sí misma en el mundo que habitaba. Le gustaba especialmente fingir que podía caminar en las paredes y en el techo y -cuando iba afuera- que podía caminar de puntillas sobre las nubes. Viendo desde ese punto de vista, sentía intuitivamente que tenía la perspectiva correcta.

Esa niña se convirtió en una adolescente. Como la mayoría de los adolescentes, desesperadamente, quería agradar. Observaba a las personas y trataba de adaptarse. Sin embargo, muchas veces sentía la presión de estar en algo que no le correspondía. Mas seguía caminando con los otros como oveja al matadero, sabiendo instintivamente -pero no conscientemente- que iba por el camino equivocado.
Por lo tanto, llegó a ser una mujer que enfrentó dificultades innecesarias. Dejó que otros impusieran su voluntad sobre ella, que decidieran lo que ella podía o no podía hacer. Ella no se atrevía a romper las reglas artificiales. Era una esclava del condicionamiento y eso hizo que temiera su futuro. No era capaz de reconocer su propia guía interior.

Cuando maduró, vió antes sus ojos, en retrospectiva, todas las señales a lo largo de su vida. Pero en la encrucijada, volvía a escoger erróneamente. ¿Por qué? Porque ella caía en el temor y la culpabilidad: el miedo de no ser querida o la culpabilidad de ser desobediente por no seguir los mandatos de otros.

Un día, oyó estas palabras: “el temor y la culpabilidad son las dos mangas de una camisa de fuerza””Deja que tu corazón se abra para recibir totalmente de mí y yo sólo”.
Es posible que hayas adivinado que lo que cuento es parte de mi historia. Pero, estoy segura de que también has tenido experiencias de vacilación. Tendemos a tener miedo de lo que diga la gente o de ser rechazados. En esas instancias caemos en peligro de seguir patrones del pasado. ¿No sabes que ayer te encontrabas cautivo -un prisionero ciego- en el calabozo a pesar del poder que mora en ti?
Debemos dejar que la Guía Divina aumente en nosotros.

Atrévete a ponerte en pie sin darle importancia a las presiones o las voces que nos halan en otras direcciones a las que no estamos destinados a ir. ¡Ten valor de seguir el plan que es tuyo de antemano y déjate guiar por la luz interior, especialmente en la encrucijada! ¡Y una cosa más: el mundo está al revés…de eso hablamos después!

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Zulma Arroyo
Zulma is a facilitator with an intuitive ability to work with people from diverse ages, social and cultural backgrounds. Since 2010, she’s been sharing insights in her column Spiritual Storehouse.