Hubert de Blanck: Padre artístico de los músicos cubanos

Escrito el 07 Aug 2018
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Estando en La Habana recibí la invitación del mismísimo maestro Huberal Herrera para asistir a un bello concierto titulado “Música Romántica Hispano-Cubana del Siglo XIX”. Se celebró el concierto en el Palacio de los Matrimonios, el domingo 24 de junio a las 11 de la mañana.

Los pianistas Lisa María Blanco, Yanner Rascón nos deleitaron con música de Cecilia Arizti Sobrino y Nicolás Ruíz Espadero, y la actriz Natasha Díaz nos leyó dos poemas de Gertrudis Gómez de Avellaneda y de José Martí. Pero, lo que más me apasionó fue lo que continuaba hasta el final: La interpretación del maestro Huberal Herrera que además de La Bella Cubana de José White, presentó cinco magníficas obras de Hubert de Blanck: “Estudio en mí menor”, “Sobre la tumba de Maceo”, “Vals Vienés”, “Toccata en la menor” y “Paráfrasis sobre el himno de Bayamés”.

Ritmos lentos y rápidos, arpegios a lo largo de las 8 octavas ascendiendo y descendiendo, pedales graves, profundos y presentes en el momento de solemnidad, ritmos de vals deliciosos y juguetones, influencias de Bach y de Wagner, técnica de la fuga con variaciones y del canon, rasgueados, stacatos, agilidades, trinos, variaciones y expresividad teatral lució el maestro Huberal Herrera en esta bella colección de obras del compositor.


La historia de Hubert de Blanck es apasionante. Siendo jovencito, el rey Leopoldo II de Bélgica le concedió una beca para estudiar dónde él decidiera. Se fue a Colonia. Allí conoció a un violinista brasileño Eugéne-Maurice Dengremont, y formaron un dúo musical. Viajaron en tour por Europa y en América actuaron en Río de Janeiro, Buenos Aires y Nueva York. Allí consiguió la plaza de profesor de piano en el College of Music de NY; conoció a la cubana Ana María García Menocal con la que se casó en esa ciudad en 1881. Aprovechando las vacaciones de Navidad viajó a La Habana en 1882. Tan sólo un año después, el matrimonio se trasladó a vivir a La Habana. Tuvieron 5 hijos, siendo Guillermo el más mayor. A la muerte de Ana María, se casó con Pilar Martín y tuvo 3 hijos más. Se incorporó a la vida musical cubana, se nacionalizó cubano y fundó el primer Conservatorio que lleva su nombre en 1885.

Políticamente, sufrió el exilio por su actividad independentista. Entre sus obras de piano, mayormente, destaca la ópera titulada “Patria”. Está enterrado en el cementerio Colón de La Habana.

El maestro Huberal Herrera es el gran intérprete de Hubert de Blank, y además, dispone de una extensa colección de su obra, que su propio profesor Menocal le donó. ¡Qué compositor excepcional y qué intérprete tan magnífico!

HUBERT DE BLANCK: ARTISTIC FATHER OF THE CUBAN MUSICIANS

BY Ana María Ruimonte, www.ruimonte.us

While I was in Havana in June, the one and only maestro Huberal Herrera invited me to attend a beautiful concert titled “Spanish Cuban Romantic Music from the 19th Century” (Música Romántica Hispano-Cubana del Siglo XIX) at the “Marriage Palace” (Palacio de los Matrimonios), on Sunday, June 24th at 11 am.

The pianists Lisa María Blanco and Yanner Rascón played delightful compositions by Cecilia Arizti Sobrino and Nicolás Ruíz Espadero, and the actress Natasha Díaz read poems by Gertrudis Gómez de Avellaneda and José Martí. But what excited me most was what followed: The performance by the maestro Huberal Herrera who played The Beautiful Cubana by José White and also five great compositions by Hubert de Blanck: “Study in e minor”, “Over the tomb of Maceo”, “Viennese Waltz”, “Toccata in A minor” and “Variations on the Hymn of Bayamés”.

These pieces were characterized by a progression of slow and fast rhythms; ascending and descending arpeggios across the entire eight octaves of the piano; deeply profound, pedal tones reflecting the solemn sections; sweet waltz rhythms; influences of Bach and Wagner, contrapuntal fugues with variations and cannon; agile strumming, staccato, trills and theatrical expressivity. The pieces demonstrated maestro Herrera’s range of expression and facility in this gorgeous collection of pieces by the composer.

The story of Hubert de Blank exhilarates me. When he was young, Belgium’s King Leopold the Second awarded de Blanck a grant to study music wherever he decided. Then de Blank travelled to Colonia in Germany. There he met a Brazilian violinist, Eugene-Maurice Dengremont and they create a duo together. They toured throughout Europe and in the Americas they performed in Rio de Janeiro, Buenos Aires and New York.

Hubert de Blanck gained a position as professor of piano at the College of Music in New York; where he met the Cuban Ana María García Menocal and they married there in 1881. They went to Havana for Christmas in 1882. Just one year later, the couple moved to live in Havana. They had 5 sons, the oldest named Guillermo. When Ana María died, de Blanck married Pilar Martín and they had 3 more children.

Hubert de Blanck incorporated the music and rhythms of Cuban into his musical life. He obtained Cuban citizenship and in 1885 founded Cuba’s first Conservatory of Music, which to this day bears his name and continues to train the best young Cuban musicians. Eventually, de Blanck was forced into exile as a result of his politics, particularly his pro-independence activism. He composed many piano pieces, and also the opera “Patria” (Homeland). He is buried in the Colon cemetery in Havana.

Maestro Huberal Herrera is the most recognized interpreter of the music of Hubert de Blanck. Indeed Maestro Herrera owns an extensive collection of his compositions, some otherwise unavailable, given to him by de Blanck’s son Guillermo Menocal, who was Herrera’s teacher.



Such an exceptional composer and magnificent interpreter!
Ana María Ruimonte
www.ruimonte.us

Ana María Ruimonte
Acerca del Autor
Spanish Mezzo-Soprano, classical singer especialized in Lyric Theater, graduated at the Escuela Superior de Canto in Madrid. She belongs to the duo "Soprano Meets Contrabass" which includes classical-jazz-flamenco and music of the world. She is author of the bilingual theatrical performance "El Carro del Amor" which includes several artistic areas as paint, poetry, theater, music and geography, in the 17th Spain.