Jorge Camacho, voz hispana de la policía estatal en Delaware

La comunidad hispana en la policía del estado de Delaware tiene voz y un nombre: Jorge Camacho.

"Yo no hago arrestos, ése no es mi trabajo. Actúo como liaison con la comunidad", dice Camacho.

Destinado desde 2009 en la tropa 4 ubicada en Georgetown se preocupa porque la comunidad conozca el sistema y su organización.

"Hay ocho tropas en todo el estado de Delaware y una novena sin emplazamiento físico. Cubrimos las áreas que están fuera de las demarcaciones de las diferentes polcías locales".

"Muchas personas, especialmente de la comunidad hispana, desconocern el sistema o el proceso de arresto y eso lleva a que si son detenidos, cometan errores fatales o piensen que la policía está en su contra cuando a lo mejor lo único que intenta es ayudarle".

Una de las indicaciones del oficial Camacho es que se sea siempre respetuoso con la policía en cualquier situación.

"Es muy importante ser respetuoso y estar tranquilo cuando a uno le paren. Los policías del estado no somos ICE, ni en nuestras reglas está el comunicar con ellos cuando se realiza una detención. Si preguntamos al detenido si tiene documentos es porque sabemos que el Juez va a hacerle esa pregunta fundamentalmente porque quiere asegurarse de que si les deja en libertad comparecerán el día del juicio. Nosotros queremos asegurarnos de que el hecho de que no digan la verdad por temor les lleve a un problema más serio del que motivó su detención".

Camacho recomienda a la gente no meterse en problemas "porque si lo hacen ¿quién se ocupará de sus familias?".

Los casos de los que conoce la policía del estado son variados. Si antes una de las principales causas de detención eran los DUI, en la actualidad alarma el aumento de casos de abuso sexual en niños.

"Es un problema el hecho de que por cuestiones económicas cada vez más familias diferentes convivan en una misma casa".

"La educación comienza en la casa y los padres tenemos que ser ejemplos para nuestros hijos. Debemos ser honestos cuando les hablemos: en los archivos policiales se recoge todo. Los récords criminales no se borran y un mal paso de un joven puede ser arrastrado de por vida".

La droga es otro de los problemas a los que se enfrenta el cuerpo de policía. Muchos de los robos y crímenes que se producen en nuestro estado están concectados con la droga.

"Es preocupante el hecho de que las pastillas se empiezan a vender en la escuela. Este tipo de drogas sintéticas quema literalmente el cerebro y puede llevar a nuestros jóvenes a la cárcel".

Ese es uno de los mensajes que Camacho lleva a los jóvenes en sus presentaciones en las escuelas y centros públicos.

El problema es más acuciante en la comunidad hispana - comenta Camacho- porque "el hispano quiere de verdad integrarse y ser como los norteamericanos y eso le hace más vulnerable a ciertas influencias negativas que sufre la propia comunidad nativa de los Estados Unidos".

En cambio, otras comunidades como la india o asiática no pierden su identidad y son más difíciles de convencer e influir por "amigos" que les aparten del camino trazado.

Otros casos con los que se encuentra habitualmente nuestra policía son los de violencia doméstica. El agresor es arrestado aún en el caso de que la víctima no quiera acusarle y además conllevará el alejamiento del hogar por mandato judicial. Por tanto, cuidado con este tipo de violencia y, nuevamente señala Camacho "no abusen de sustancias que desencadenen este tipo de comportamientos".

Las dificultades económicas que azotan el país han desencadenado el aumento de robos, Jorge Camacho recomienda que la gente sea prudente "no dejen los cartones de sus televisores nuevos en la basura avisando a los ladrones que compraron un nuevo aparato. Tengan sistemas de alarma (perros, alarmas electrónicas, etc.) y revisen que sus puertas y ventanas cierran correctamente. Pero sobre todo, enseñen a sus hijos no abrir la puerta a desconocidos sin preguntar antes de quién se trata y tengan el teléfono a mano por si es necesariao pedir ayuda.

Recuerden si oyen en casa ruidos sospechosos, hacer también ruido para avisar al ladrón que hay alguien en la casa y que pueda huir. Es mejor eso que el enfrentamiento directo.

A pesar de que Jorge Camacho reconoce que el uniforme policial impresiona, especialmente a los más pequeños, quiere enseñar a todos que no hay nada que temer de la policía ya que, su misión es la de protegernos a todos.

El oficial Camacho participó el pasado mes de Diciembre en el evento Algooool en el que niños y grandes del sur del estado disfrutaron del deporte y aprendieron las consecuencias y perjuicios que el abuso de sustancias desencadena en las personas.



Virginia Esteban
HOY en Delaware

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