La Democracia triunfó en Honduras, ¿Y ahora qué?

0
324

En caso que te lo hayas perdido, algo impresionante sucedió en el pequeño país centroamericano de Honduras. Ignorando a los escépticos, Honduras tuvo una libre, justa, transparente y pacífica elección.

La elección toma lugar en un momento cuando la democracia y la ley están bajo ataque por toda Latinoamérica. La elección entonces, fue nada menos que histórica. Sin embargo la pregunta persiste: ¿Será esta elección un punto decisivo a favor de le democracia? ¿o simplemente algo anormal?

Como un observador internacional en las elecciones hondureñas, pude apreciar todos los acontecimientos históricos de este voto. Acompañándome incluyeron más de 500 observadores de casi 31 distintos países, invitados por el electoral tribunal hondureño para asegurar la transparencia y legitimidad del proceso.

Estas personas viajaron de lugares tan lejanos como el Japón para observar las elecciones, demostrando el interés mundial de dichas elecciones – y esto a pesar del miedo de que se pudiera desatar la violencia, el caos y el fraude.

Pero para al cierre del día de la votación estaba quedando claro que los escépticos se habían equivocado; con más del 60 por ciento de los votantes elegibles saliendo hacia las urnas y eligiendo al candidato Porfirio “Pepe” Lobo del partido nacional como su próximo presidente. A pesar de la preocupación de que pocos saldrían a votar, el alto número de votantes demostró que el pueblo estaba ansioso por regresar a la normalidad.

Parte de esto es obvio. Las divisiones políticas claramente estaban afectando la economía hondureña que depende tanto del turismo. Las exitosas elecciones le dieron al pueblo la oportunidad del cambiar la página – y lo lograron.

Irónicamente, ése es precisamente el próximo desafío para la gente de Honduras. Honduras tendrá que convencer al mundo que le reconozcan las elecciones e importancia de la democracia y las instituciones democráticas como el sufragio y la ley.

Esto es significativo en el contexto de este último año cuando el ex – mandatario Manuel “Mel” Zelaya intentó deshacer tres décadas de un gobierno democrático. Meses antes de su salida, el señor Zelaya había estado tratando de extender su estancia presidencial.

Igual de desconcertante eran las amistades que estaba formando el señor Zelaya que incluían los mandatarios: Hugo Chávez, Evo Morales y Rafael Correa. Todo, mientras trataba de manipular la constitución hondureña. Pero para sorpresa del señor Zelaya, el pueblo hondureño empezó a darse cuenta de sus intenciones. Puede que la gente respondiera para defender sus instituciones democráticas porque no es la primera vez que han visto este cuento. De hecho, Honduras paso por varias dictaduras en el siglo XX.

La gente de Honduras valientemente defendió sus instituciones democráticas, eventualmente expulsando al señor Zelaya del palacio presidencial. Desafortunadamente, la divisiva política del anti-americanismo y anti-capitalismo, se dio a luz con el apoyo de varios mandatarios de Latinoamérica expresando su apoyo al señor Zelaya.

Bajo este contexto, empezamos a apreciar la importancia de esta elección.

Lo que la gente hondureña le demostró al mundo fue que, a pesar de lo que muchos digan, la democracia no está extinta en Latinoamérica. Por supuesto que hay líderes carismáticos que ocupan los despachos de varios palacios presidenciales por todo Latinoamérica que no tienen ninguna intención en ceder el poder – es por esto que lo que hizo el pueblo hondureño es particularmente simbólico. Las elecciones ofrecieron un rayo de esperanza para la democracia en nuestro hemisferio.

Lamentablemente nuestro propio país estadounidense se ha demorado en respaldar al pueblo hondureño y su defensa de la democracia y el sufragio. Nuestro Departamento de Estado, por ejemplo, respaldó al señor Zelaya cuando lo que hubiera hecho es enseñarle la puerta. Aún así, un nuevo día ha amanecido con esta elección. Nuestro presidente, Barack Obama, nos prometió que no le daría la espalda a Latinoamérica. Ahora tiene una oportunidad para demostrarnoslo.

Las elecciones del 29 de Noviembre que tuvieron lugar en Honduras sólo fueron un importante paso para asegurar que la democracia florezca en Latinoamérica. Ahora más que nunca tenemos que respaldar a nuestros amigos en Honduras durante esta importante encrucijada.