La libertad ensangrentada

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Cinco empleados del periódico El Siglo de Torreón fueron secuestrados la noche del pasado jueves 7 y liberados la madrugada siguiente con un mensaje de advertencia. La causa posible?… intimidación y presión contra un medio que ha descrito en sus páginas la ola de violencia que azota la región de la Laguna. No es la primera vez para este periódico; el 15 de noviembre de 2011 sufrió otro atentado similar además de que un automóvil fue quemado frente a sus instalaciones; más atrás en 2009 un grupo armado disparó contra la fachada del periódico.

Curiosamente, el mismo día del secuestro de los empleados –no de redacción sino de otras áreas lo cual abre un nuevo frente de vulnerabilidad para los medios—El Senado de la República había instalado la Comisión Especial de Seguimiento a la Agresión contra Periodistas y Medios de Comunicación, convirtiendo esa ocasión en fecha histórica en los anales del Poder Legislativo, teniendo como precedente el que después de tres legislaturas en la Cámara de Diputados se creó el órgano de la libertad de prensa y expresión, que sin duda constituye un gran avance en cuanto al derecho de la información y libertad de expresión que mas allá del comunicador que lo ejerce , le pertenece a la sociedad a la cual va dirigida.

Sin embargo, no significará nada si la sangre sigue derramándose y salpicando las salas de redacción de los medios de comunicación en nuestro país , considerado en la lista de mas alto riesgo para ejercer esta noble profesión. Veamos porqué: del 2000 al 2012, México registra un total de 119 asesinatos vinculados con esta actividad, de los cuales 101 fueron de periodistas, 10 de trabajadores de prensa, 6 de familiares y 2 de amigos de comunicadores. A esta lista siniestra habrá que agregar el dato que del 2003 a la fecha, de las 22 desapariciones forzadas de periodistas, 4 fueron hallados muertos y 18 aún permanece la incertidumbre de su suerte y de su paradero.

Por eso es válido traer aquí la reacción a este último atentado, del relator sobre la Promoción y Protección del Derecho a la Libertad de Opinión y de Expresión de la ONU Frank La Rue, quién hizo un llamado a las entidades federativas a establecer “lo mas pronto posible” sus mecanismos locales de protección a los comunicadores con el objetivo de coordinar estas acciones a nivel nacional.

Ahora bien, más allá de cualquier innovación legislativa como la instalación de la Comisión sobre el tema que nos ocupa están las acciones concretas; en una palabras: ¡hechos y resultados, no palabras!… Sólo se puede empezar a garantizar la seguridad de los periodistas erradicando la impunidad. Esa bestia burlona y asesina que se pasea intocable por nuestro País. Las amenazas y los crímenes contra la libertad de expresión en México, solo se pueden combatir mediante la aplicación de un eficiente sistema de Procuración e Impartición de Justicia, que involucre a la sociedad y desde luego una investigación para castigar a los responsables, de no ser así, ¡seguirá la impunidad!…

CONSECUENTEMENTE, NI MÁS… NI MENOS… SOLO LO JUSTO!… Estamos ante una oportunidad histórica de darle certidumbre y seguridad a una profesión que en México –y en el mundo– tiene ya demasiados mártires y demasiadas victimas colaterales. No esperemos a que más balas asesinas acallen la voz para opinar y expresarse con libertad.

Que el Presidente Enrique Peña Nieto garantice la Libertad de Expresión através de una Alianza con los Poderes: Legislativa y Judicial; con los Gobiernos Estatales y Municipales; la Sociedad Civil Organizada, los Editores de Periódicos, las Universidades, etc. para que cese la violencia y ejecuciones de periodistas que coarta la Libertad de Expresión, en perjuicio de los derechos Humanos, de la Democracia y de la Sociedad Mexicana.
Es Cuanto!…