La política y la programación musical

La zarzuela es silenciada por los políticos

Escrito el 26 Jul 2017
Comment: Off





Los políticos de Madrid, cuyas funciones son entre otras las programaciones culturales en las actividades públicas ofrecidas a los ciudadanos, mantienen la línea de reducción al máximo de la zarzuela, cuyas representaciones han ido decayendo en el Festival de los Veranos de la Villa de Madrid desde su creación en 1982 hasta llegar a cero en el año 2017. Con la excusa de la globalización, del elevado coste en la producción, de que ha pasado de moda y de que ya no interesa más a los jóvenes, progresivamente han ido acabando con ella. Muy al contrario, ellos no están interesados en la crítica social y política que ha acompañado a la zarzuela desde su creación, y que tanto éxito ha provocado en el público español e iberoamericano.

Los Veranos de la Villa se crearon con el propósito de que los madrileños y turistas que acudan a la ciudad puedan disfrutar de la magia, la creatividad y la vida del espacio público de Madrid. En 2016, el ayuntamiento de Madrid programó 52 actividades culturales desde el 1 de julio hasta el 31 de agosto con un presupuesto público de 1 millón de euros y sin contar con patrocinadores privados. La mayor parte son actuaciones gratuitas o con precios económicos de 3 a 12 euros. En 2017, el festival se ha ampliado a zonas más periféricas de la ciudad. “Se han programado conciertos, magia, circo, cine, deportes, danza y actividades participativas.” (Area de Gobierno de Cultura y Deportes. Ayuntamiento de Madrid.)

La carta de presentación del festival nos invita a “enterarnos de la música que escuchan los jóvenes y cómo se divierten los mayores”, ... a asistir a “actividades que son una ventana al mundo, colaborando con agentes y otras instituciones”, y a “construir un espacio común que nos permita reconocernos en la diversidad” (Area de Gobierno de Cultura).

¿Y cómo se programan los festivales en Latinoamerica?
Los programadores consideran que los festivales deben ofrecer algo distinto a lo habitual. Que deben tener un carácter excepcional y una singularidad en su programación basada en artistas internacionales de renombre o prestigio. Que el festival debe construir su propia identidad y su propia marca.

“Históricamente, los gobiernos programaban festivales de folklore. En los últimos 20 años, el número de festivales se redujo en el país. Los festivales comenzaron a ser producidos por grandes empresas de eventos, como los casos de “Pepsi Music” y “Movistar Free Music”... A nivel internacional se está consolidando un interesante circuito de festivales regionales de rock... “Vive Latino” (México), “Estereopicnic y Circulart” (Colombia), Pulsar (Chile), Festival Verde de Cultura Musical (Panamá), Festival FFF (Ecuador), Virada Cultural (Brasil)... Generalmente los festivales programan dependiendo de los espacios disponibles, el presupuesto y el contexto y sus públicos -general, marcas y alianzas que acompañan al evento - y las políticas que busca.” (Guia REC)

Y, ¿qué está sucediendo con la zarzuela tradicional?
La zarzuela es teatro musical cantado y declamado que se creó en el siglo XVII y alcanzó su mayor esplendor en los siglos XIX y XX, el período en el que se vivía en España la I y II República regulada por la Constitución Española. Se extendió por todo Latinoamerica. Entre los números musicales hay momentos declamados como si de una obra de teatro se tratara. Se pone de manifiesto la situación social y política en la vida cotidiana en Madrid o en las aldeas en el campo. La música incluye melodías y ritmos que caracterizan la basta riqueza cultural musical de las regiones españolas. El tono de la zarzuela es cómico y busca la diversión y el entretenimiento. “Para sermones, la Iglesia. En el teatro, diversión y deleite.” (Barbieri).

En España, los temas tratados son costumbristas alrededor de la corte y la aldea, como el militar que trata de engañar a varias mujeres para finalmente enamorarse perdidamente de una de ellas, o el señorito del latifundio extremeño enamorado de una moza que no le corresponde. Sin embargo en Cuba, la última colonia española, se plantea el sufrimiento que sufre una bella mulata que ha sido perseguida y posteriormente abandonada por el señorito rico que a su vez estaba ya comprometido con otra mujer.

Los compositores españoles que destacan son Barbieri, Arrieta, Chueca, Fernández Caballero, Bretón y Chapí, en el siglo XIX y Vives, Alonso, Padilla, Sorozábal, Moreno Torroba, Calleja, Luna, Serrano y Guerrero, en el siglo XX.










En Cuba fueron Roig, Cervantes y Lecuona; en Argentina, Prats y Grenet que además introdujeron el sainete y el tango en las zarzuelas; en Venezuela, Montero y Gutiérrez. En Filipinas eran muy populares. Con el nombre de “sarsuelas” estaban escritas en los idiomas indígenas - Tasalo, pampangueño, ilocano, ceblano, panayano y samareño - con Romualdez, Pabellón y Rizan como compositores. Durante la colonización americana, fueron la forma de mostrar la resistencia a las fuerzas extranjeras.

La represión de la zarzuela surgió durante la Guerra Civil. El famoso compositor y director de coro y pianista Antonio José Martínez Palacios fue eliminado de un balazo al inicio de la Guerra Civil. García Lorca, pianista, autor y poeta, sufrió la misma suerte, y Falla, María Rodrigo, y otros muchos acabaron en el exilio, y sus obras se perdieron o desaparecieron. Tras la Guerra Civil debido al régimen dictatorial fascista de Francisco Franco que prohibió muchas de ellas y obligó al exilio a muchos de los compositores, la zarzuela sufrió una gran decadencia. Falla compuso títulos como Prisioneros de Guerra, El Cornetín de Ordenes, La Cruz de Malta, Los Amores de Inés y Limosna de Amor, que están perdidas. La zarzuela de El Mozo de Mulas de Antonio José basada en un episodio de El Quijote aún no se ha representado en el teatro. Ni siquiera ha sido posible durante el 2016, el 400 aniversario del Quijote (1616 - 2016).

Con la muerte de Pablo Sorozábal en 1988, la zarzuela llegó a su fin. Sorozábal que había permanecido en España tras la Guerra Civil, sufrió aislamiento y finalmente, fue expulsado en 1952 de su puesto de director de la Orquesta Sinfónica de Madrid, cuando se le prohibió dirigir la Sinfonía Leningrado de Shostakovich.

A partir de 1950, las casas discográficas iniciaron la grabación de muchas de las zarzuelas de repertorio con el apoyo de Radio Televisión Española que también produjo series y películas.

En 1970 se representó una “Antología de la Zarzuela” de José Tamayo, y el interés popular revivió de nuevo. En el año 1979, durante la transición española tras la muerte del dictador Franco en 1975, un asistente a la representación que tuvo lugar en la Plaza de las Ventas de Madrid se quejó en una carta porque escuchó durante la función algunos gritos de “¡Viva Franco!” y del uso de la bandera durante la misma. Comentó: “A mí me molesta y no pago una entrada de 350 pesetas para ver un desfile, un motín o un acto político...” (Pedro Reyes). Este comentario manifiesta la incomodidad y repulsa de este sujeto a las expresiones político- sociales a través de la zarzuela.










En Latinoamérica, la zarzuela tuvo igualmente gran importancia política. Por ejemplo, en el caso de la independencia de Cuba en el siglo XIX, el compositor y pianista Ignacio Cervantes, utilizó la música a favor de la causa separatista cubana. Identificó su música con el sentimiento nacionalista, enfocó su obra a su patria y la utilizó como arma de lucha.

Recientemente, en Argentina han llevado al escenario por primera vez la famosa zarzuela titulada La Corte del Faraón:
“De tono irreverente y con fuerte crítica a la moral y a la política de la época, supo cautivar al público madrileño... la llegada al poder del conservadurismo extremo de la mano de Francisco Franco, impuso a la partitura un cerrojo que se extendería por cuatro largas y oscuras décadas. Con la osadía de retomar el propósito de sus geniales compositores, satirizando el rol de los medios en la vida pública, su relación con el poder y el manejo discrecional de la información, el Teatro Argentino de La Plata presenta esta joya de gran trascendencia y que no ha perdido nada de su vigencia”.

Sin embargo, en España a algunos políticos que pertenecen a partidos políticos asociados a graves casos de corrupción y desvío de capitales, no les interesa para nada que el pueblo opine y así creen que poniéndose un velo y tapándose los oídos, todo será mejor.
Y así ocurrió en mayo de 2016 el siguiente suceso en el Teatro de la Zarzuela de Madrid: “Alberto Ruíz Gallardón abandonó el Teatro de la Zarzuela a mitad de función de ¡Cómo está Madriz! ofendido por las referencias a sus compañeros de partido en el número de Los Ratas, que alude directamente a Bárcenas, Rato y Camps... En escena sacude la corrupción, la burbuja inmobiliaria, la Ley Mordaza o la Deuda Pública y saca los colores al bipartidismo y la cuestión catalana”... “... Abundan las referencias directas a la actualidad, con cánticos a “Democracia Real Ya” y “Más Churros y menos Porras”, que podían escucharse desde el Congreso de los Diputados, a dos pasos del Teatro” (Pablo Giraldo).

La excusa que los políticos utilizan para continuar silenciando la zarzuela se llama GLOBALIZACION de la cultura.
La globalización permite por un lado un amplio acceso a la cultura, por los avances a nivel tecnológico y científico. Sin embargo, al imponerse un solo “modelo cultural”, se minusvaloran otras formas de cultura, hay una pérdida de las culturas autóctonas a favor de la cultura dominante y por tanto disminuye la diversidad cultural a nivel mundial. Además se ignora y se desprecia la cultura de países no desarrollados.

¿Cuál es la respuesta al elevado coste en la producción de una zarzuela? Y aquí encontramos una nota que dice: “Los veranos de la Villa reunieron en gran medida a las voluntariosas compañías de zarzuela que suelen paliar sus deficiencias técnicas y económicas con un encomiable entusiasmo” (Miguel Angel Medina Vicario)

Pero, sobre la zarzuela ¿Es cierto que ha pasado de moda? ¿Es cierto que no interesa? ¿Es cierto que no hay público asistente y que sólo produce pérdidas?¿Es cierto que es muy costosa?

Pues nada de esto es verdad. La globalización es una gran excusa utilizada por los políticos para evitar denuncias y comentarios a sus actuaciones en muchos casos ilegales y muy a menudo asociadas a la corrupción. A los políticos del ayuntamiento de Madrid no les interesa la zarzuela y por eso ni la mantienen en el Festival de Verano ni promueven la creación de nuevas zarzuelas.

Area de Gobierno de Cultura y Deportes. Ayuntamiento de Madrid. Programa Veranos de la Villa 2017.

Pedro Reyes. El País. Cartas al Director. 14 de septiembre de 1979.

Miguel Angel Medina Vicario. Veinticinco Años de Teatro Español, 1973-2000. 2003.










Guía REC. Clases y Herramientas para descifrar el ecosistema actual de la música. Ministerio de Cultura o Presidencia de la Nación. Argentina.

José Luis Sampedro. El Mercado y la Globalización. 2002

Pablo Giraldo. El Español. 30 mayo 2016. La zarzuela sobre la corrupción que hizo marcharse indignado a Gallardón.

La Corte del Faraón: Una zarzuela con política, humor y picardía. Nova la Plata. 30.3.2017




Ana María Ruimonte
Acerca del Autor
Spanish Mezzo-Soprano, classical singer especialized in Lyric Theater, graduated at the Escuela Superior de Canto in Madrid. She belongs to the duo "Soprano Meets Contrabass" which includes classical-jazz-flamenco and music of the world. She is author of the bilingual theatrical performance "El Carro del Amor" which includes several artistic areas as paint, poetry, theater, music and geography, in the 17th Spain.