La senda

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Las pasadas elecciones han traído una victoria que mantendrá al presidente Obama, cuatro años más al frente del ejecutivo estadounidense. Sin embargo, la gran victoria de estas elecciones no ha sido suya.

Muchos votantes hispanos no creyeron en la totalidad de los planteamientos demócratas. Sin embargo, pudo su desconfianza en la política migratoria del partido republicano al decidir su voto. No es que se haya confiado en Obama, es que, se ha desconfiado de Romney.

¿Han comprendido los republicanos el mensaje? Los hispanos cuentan y son parte muy importante de este país. Con su voz y su voto han ejercitado su derecho a ser miembros de pleno derecho de la democracia americana. ¿Han comprendido los demócratas la idea? Ellos no ganaron las elecciones. Los republicanos las perdieron. Es por éso que el presidente de la cámara baja, el republicano John Boehner, expresó apenas 48 horas después de la reelección de Obama su disposición a que el próximo Congreso aborde el debate para una reforma integral.

Los hispanos han decidido y pueden volver a hacerlo si “no se les cumple”.

Los votantes pedirán cuentas al partido demócrata a la vuelta de la esquina. No valdrán excusas para no sacar adelante una reforma migratoria urgente. También a los republicanos que no podrán poner obstáculos so pena de renunciar a regir los destinos de este país en el futuro. Deben comenzar a escuchar a los hispanos de sus filas que claman por la solución de la cuestión migratoria.

El Presidente en su primera comparecencia después de la victoria, ha anunciado que después de prestar juramento el 21 de enero enviará al congreso un proyecto de ley de reforma migratoria.

Los políticos han comprendido el mensaje del electorado hispano. ¿Comprenden los hispanos el mensaje de los políticos? La propuesta de reforma migratoria no va a ser incondicional. Es una moneda. En la cara, aparecen los requisitos para acogerse a ella: no haber cometido crímenes, pagar impuestos atrasados, aprender inglés, pagar una multa. En la cruz, el endurecimiento de la situación para todos los que no cumplan con las normas del juego: fortalecimiento de la seguridad fronteriza y multas para empresas que contraten a inmigrantes no autorizados.

Una senda se ha abierto y tiene dos sentidos. Para los que cumplan con los requisitos significará el camino hacia la legalización. Para los que no los cumplan, una autopista de alta velocidad derecha hacia sus países.

Las urnas han hablado y volverán a hacerlo porque el tiempo pasa volando y nuevas generaciones de jóvenes hispanos se registran para votar. Si los padres de esos nuevos votantes fueron los que hace unos años, llegaron como pudieron a este país para dar a sus hijos un futuro mejor, van a ser sus hijos a través de sus votos, los que devuelvan a sus padres la esperanza en el futuro en el que una vez creyeron. Pero para acceder a ese futuro soñado, hay que procurar estar en el grupo de los que tienen sus “deberes” hechos. Por encima de ideologías, los hispanos, los latinos o como quiera que nos llamemos somos una familia que ha sabido apoyarse. Los políticos parecen haberlo comprendido pero los latinos debemos comprender que la Constitución de los Estados Unidos establece unas reglas de juego que las leyes completan para todas las personas que deseen vivir en el país. Hay que cumplirlas. No valen excusas, ni demoras. Usted decide el sentido de la senda en el que prefiere circular pero no olvide sentarse a la mesa familiar el día 22 y dar gracias, como lo hicieron los primeros emigrantes que llegaron a este país. ¡Feliz Día de Acción de Gracias!