La Traviata

Crítica de la función del 17 de enero en el Metropolitan de Nueva York

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Este sábado en el Metropolitan, precioso día en Nueva York, radiante y soleado, pero frío.

Al llegar por la noche, un gran ambiente de personas que llegan… El Metropolitan está “hasta la bandera”… no cabe ya nadie más… La Traviata es una de las óperas más hermosas. Al entrar, se nos muestran los decorados y en el escenario, un hombre de avanzada edad está sentado de espaldas e inmóvil… Un reloj enorme en la pared, un sofá, una puerta a la izquierda, y un cielo oval negro. Todo en blanco y negro…

Por fin comienza… Yo me resisto y pienso para mí “no sé si me va a gustar esta producción tan minimalista para esta ópera”, porque no puedo evitar compararla con la que hicimos en el Teatro Real con López Cobos y Pizzi… pero, he llegado a la conclusión de que la producción de Willy Decker es excelente, llena de símbolos que hacen pensar en el argumento y la música.

Un reparto de voces jóvenes como Sonya Yoncheva que consiguió el premio de Operalia, Francesco Demuro, Aleksei Markov, dirigidos por Marco Armiliato. El reloj simboliza el tiempo que le queda de vida a la enferma Violetta, el doctor, la enfermedad que está al acecho, la flor de la camelia, el amor…

Amor, alegría, odio, cólera, celos, ira, vergüenza, crueldad y finalmente, arrepentimiento está presente. Y el final se nos muestra como una muerte que es un renacer, llena de esperanza y tranquilidad y paz. Como la flor que se marchita, pero que vuelve a renacer en otra flor, en un ciclo de tiempo de la vida. ¡Qué gran éxito de tan magnífico joven reparto con todo el público del Met puesto en pie aclamando tan fantástica función!. Bravísimos todos.

(NOTA del EDITOR: La prestigiosa soprano y colaboradora de HOY en Delaware, Ana María Díaz de Lewine ha preparado para los lectores menos iniciados en el mundo de la ópera, esta crítica de la ópera La Traviata interpretada el sábado 17 de enero de 2015, 8-10:35pm en el Metropolitan de Nueva York. Para todos aquéllos que quieran leer la crítica para aficionados avanzados acudan a la columna de Ana María Díaz de Lewine en la sección de nuestra web “Columnistas”).

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