Larix Gmelinii

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Repitió la última frase varias veces para sus adentros, tratando de comprender su significado, sin éxito. Aunque entendía el idioma a la perfección, la letra de Erasmo era bastante ilegible en algunos párrafos y además estaba exhausto tras varias horas de traducción. Apartó el diario, pensativo, ycerró los ojos un momento. Los trazos de la elegante caligrafía aparecían representados mentalmente de forma fugaz. No era el primer cuaderno de Erasmo que descifraba ya que llevaba leídos unos cuantos. Los informes que creaba cada día a partir de sus lecturas los clasificaba cuidadosamente y nunca dejaban de asombrarle. ¿Qué extraño prodigio llenaba los recuerdos de este desconocido?

Cuando se ofreció voluntario para recoger el material que tenía en sus manos, jamás imaginóterminar tan absorto y fascinado a medida que transcribía tantos pensamientos. No eran reflexiones arcaicas sino que mantenían vigencia y pasión y por primera vez en muchos años albergó esperanza. Había nacido con una afección muy común en su socie
dad. La llamaban “El Arboreto”; porque, como si de una zona ártica se tratara, más allá desu límite ya no crecía nada. Aquél que la padecía jamás entendería sus sentimientos ni los de los demás, tan solo poseería extensas banquisas de hielo
en su interior, flotando en un mar, ávido de conocimiento. Sin embargo, esa gélida desdicha no obstaculizaba la portentosa inteligencia que definía a su pueblo, cuyo cometido era encontrar y recuperar culturas milenarias, por lo que se preguntó si ese extraño arte que Erasmo llamaba cine podría salvarlo de un mal que cada vez se apoderaba
más de él. Al instante desechó ese pensamiento individualista tan alejado de las características de su naturaleza, no obstante era imposible evitar sentir una extrema curiosidad clínica por ese sujeto. Lo que se conocía con el nombre de película hizo la existencia más fácil a Erasmo quien, al parecer, se quejaba de haber llevado una vida anodina
e incluso desafortunada. Esa persona alivió sentimientos de pérdida, culpa o confusión, al igual que desamores y expiaciones, a golpe de un cincel cargado de sueños inventados, manejado por infinidad de directores de cine.

Cada etapa de Erasmo se relacionaba con un género o con historias de autor, películas clásicas, de animación, grandes producciones… cuyos títulos ahora recopilaba él en sus anotaciones diarias. También había transcrito diálogos de escenas que al sujeto le gustaba conservar. La existencia de ese individuo se hacía tangible y una vez más los bloques de hielo de su corazón se rompían con insólita energía para volver a fusionarse rápidamente entre ellos, creando cicatrices desprovistas de sensación. ¡Ojalá pudiera decirle a este extraño que su vida, lejos de ser trivial, estaba a punto de dar sentido a otras! Sí, las ideas expresadas en todas esas libretas, sin duda, eran poderosas y se
preguntaba si debería informar al respecto sobre los descubrimientos que estaba realizando.

Hacía muchísimos años que la especie humana se había extinguido, como tantas otras razas antes que ella. Su mundo se encontraba en pleno proceso de rescatar vestigios de aquella civilización mortal y como siempre él era el primero en embarcarse en las misiones de búsqueda. Muchos y diversos hallazgos fueron descubiertos, sin embargo, por algún extraño motivo, unos diarios congelados bajo tierra llamaron su atención. A medida que se enfrascaba en la lectura de los manuscritos, sentía la convicción cada vez mayor de que el cine era un arte que merecía la pena recuperarse. Así comenzó su investigación.

Ahora, en la quietud de su habitación, paseaba de un lado a otro, preparando su futuro discurso frenteal consejo. Ante un mal tan creciente como <>, los sentimientos que, al parecer,emanaban de las imágenes en movimiento de una película podrían ser vitales para reconocer y experimentar emociones, así como para entender mejor las corrientes políticas o las diversas nacionalidades del planeta. Se detuvo frente al espejo y examinó los rasgos de su rostro. Imaginó qué aspecto habría tenido Erasmo, al que solo intuía por algunas fotos antiguas que aquél había esparcido
en las páginas de los diarios, y por un momento no se sintió tan diferente. ¿Conseguiría cambiar su mente analítica y llorar, reír o pasar miedo como esa persona lo hizo al ver historias clásicas encolores tan elementales como el blanco y negro?

¿De qué manera el guión, la dirección y la interpretación lograban manejar las palabras y lasimágenes? Claramente, el haz del proyector del cine se asemejaba a un tipo de poder. Todas aquellas profesiones jugaban con las emociones, las representaban, y en cambio su pueblo era incapaz de entenderlas, menos aún de expresarlas.

No quedaba duda. La investigación hablaba por sí misma. Traerían el cine de vuelta. Su mundo poseía el don especial de rescatar antiguos elementos de otras civilizaciones, si bien debían usarlo con suma cautela ya que, a veces, solía acarrear consecuencias. De ahí que estas decisiones siemprese debatieran en grandes plenos.

Si la moción lograba salir adelante, se propondría comenzar con alguna película muda que el humano mencionaba en sus diarios y que, por algún motivo, nunca logró ver.

Comparaba lo que sería el análisis fílmico con el proceso de desarrollo de un bebé en la Tierra: las primeras interaccionares con el mundo, las primeras palabras… Le resultó hermoso ese tipo de reanudación de un arte y se sintió agradecido a esa persona que cada vez era menos desconocida.

Millones de años luz de diferencia entre ambos, conectados de esta forma especial. Ojalá pronto pudiese disfrutar de su película favorita como aquel individuo lo hacía.

Estaba dispuesto a luchar con tal de que, más allá del límite arbóreo, su pueblo encontrara, por fin, algo aparte de hielo, y si en algún momento se alcanzara una cura, con toda certeza la llamarían Erasmo.

NOTA DE LA EDITORA –
1 – Este relato fue finalista del premio Renoir, especializado en relatos cortos relacionados con el mundo del cine.
2 – El título del relato, hace referencia cuando al final del relato, el protagonista dice que espera que en un futuro cercano su pueblo encuentre por fin la solución más allá del límite arbóreo que no pueden atravesar. En la geografía que hay en condiciones climáticas de congelación y placas de hielo, suele haber una zona de bosque antes de pasar a la zona fría, un límite arbóreo. Uno de estos árboles que crecen por estas zonas es el “Larix Gmelinii”, árbol muy resistente al frío. En realidad es una metáfora empleada por el autor para explicar la posibilidad de llegar a una nueva zona interior personal como quien pasa de un largo viaje a través del hielo hacia el bosque.