Las señnles del cielo no mienten

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Un rayo sobre la cúpula de la Basílica de San Pedro precedió la noticia que salida de ahí mismo el Vaticano, sacudiría ese mismo día al mundo entero: la renuncia del Papa Benedicto XVI.

Una luz enceguecedora y un estruendo en el frío cielo de los Montes Urales en la “otrora” poderosa Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), que acaparó la noticia y la atención mundial tras la caída de un meteorito en las cercanías de la ciudad industrial de Chelyabinsk, donde causó pánico, heridos y destrozos.
En el poderoso Estado del Vaticano y todo lo que representa, hoy como nunca parece alejarse de la humildad del Cristo aquel que fue crucificado por predicar contra todo lo que tras la renuncia de Benedicto XVI tiende a encontrarse agazapado y arropado por las sotanas de la Curia romana( Conjunto de congregaciones, tribunales y oficios que trabajan…).

Las palabras del propio –todavía Papa—en la que sería la última Misa por él oficiada el pasado miércoles de ceniza no dejan lugar a dudas. La hipocresía, la avaricia, la simulación, la intriga, la complicidad, se anidan en la sede del cristianismo.

La lucha intestina por el Poder hace cimbrar hoy en día los cimientos de la Basílica de San Pedro y podrían hacer cimbrar en cualquier momento los cimientos mismo del cristianismo en el mundo.

Nunca como ahora, el destino de la Iglesia Cristiana había aparecido tan incierto: las bases de la Iglesia, tan amenazadas; la fe cristiana tan confundida. Dígase lo que se diga ¡no volverá a ser lo mismo!…

Benedicto XVI en su última Misa en el Vaticano habló del “desgarre de vestiduras” al tiempo que fijaba su profunda mirada lanza sobre algunos de los poderosos Cardenales ahí presentes. Ahora, el mundo habla del desgarre del opulento y misterioso telón de la Santa Sede romana, que deja al descubierto las mundanas actitudes de los grandes actores (y electores a la hora de decidir un Papado) de la llamada Iglesia de Cristo.

Muy pronto, una vez que Benedicto XVI deje de serlo y se convierta de nuevo en Joseph Ratzinger (aunque se le permita seguir usando el nombre papal) habremos de ver las consecuencias de todo esto y empezar a hacer el verdadero recuento de daños.

Al otro lado, en Rusia, el segundo caso que nos ocupa, vino también de los cielos irrumpiendo impresionantemente en la vida de las industrializadas poblaciones soviéticas y conmocionando al mundo entero. El meteorito que nadie vaticinó atravesó la atmósfera rusa y sembró el pánico entre los habitantes regionales. El temor y el asombro en el resto del mundo nos sorprendió, ya que nuestra atención estaba en el asteroide que pasó rozando a la tierra (apenas unos 27 mil kilómetros!) y que estuvo cerca de confirmar las Profecías Mayas que contienen inscripciones que desconcertaron a los estudiosos del mundo durante siglos.

Ambos casos nos refieren sin duda NI MÁS… NI MENOS… SOLO LO JUSTO!… El peor enemigo de la humanidad es: LA SOBERBIA. El Hombre ha recibido una sonora bofetada!… Nos demuestran la fragilidad y vulnerabilidad que realmente escondemos tras esa presuntuosa SOBERBIA que rebosamos los seres humanos de habitamos este majestuoso e inmenso universo, obra del Todopoderoso!…
Habrá que reflexionar en relación las profecías astrológicas Mayas de hace 5 000 años, que revela las catástrofes por venir en y después del 2012, tal como: El surgimiento y la caída de las eras y la civilizaciones mundiales; recordemos que la actividad reducida de las manchas solares causó una disminución en la fertilidad Maya y la muerte súbita de la civilización, cuyos sobrevivientes a la inundaciones de la Atlántida fundaron las civilizaciones antiguas de México y Centroamérica.
Es Cuanto!…