Love is a many-splendored thing/El amor es muchas cosas esplendorosas

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With so much commercialism surrounding Valentine’s Day, it is no wonder that people tend to think about romantic love during this month. What is more, in some parts of the world where this holiday has been adopted, marriages have broken up for the simple reason that a wife or husband did not a gift. This is insane! What about love?

There are those who regret not having found their perfect mate. There are others who, having someone instead of loving hate. There are others who believe that true love is not required, while others just want to be admired without ever sharing their lives at deeper levels.

For many, love is elusive. To demystify love, it is important to distinguish its variety. As I understand it, there are three kinds of love on this earthly plane. One is known as eros. This one gives rise to romantic relationships, primarily based on physical-chemical attraction between a couple. The other type is known as philos. It is based on a foundation of friendship. Then, there is agape or, what we call unconditional love.

This higher kind of love helps us to learn to love ourselves, to love others, and to love God. And to receive it, one has to open the heart and, let it flow in without hindrance. This is primarily because humanity has not fully learned to tap into this selfless kind of love. As a people, we are still learning to overcome our selfish tendencies.

Peace accompanies pure love for self. This means that we dare to examine ourselves, forgive our past mistakes and live without regret. Love for others entails, treating people with respect, with honor and with compassion. For it is with these actions that we demonstrate our connections in life. This also means, being kind to one another and forgiving as we have been forgiven.

The third point, love for God. We can love God because we are made in His image and as such the seed of potentiality to develop this greater kind of love exist in us. “We love Him because He first loved us” (1 John 4:19). A verse in Frank Sinatra’s song goes like this: “…Love is nature’s way of giving, a reason to be living; the golden crown that makes a man a king…” It is my prayer that all may receive that crown of life that forever shines bright as the heart expands into this grand love from heaven!

El mercantilismo alrededor del Día de San Valentin, hace que la gente piense en el romance, y no es sorprendente. Lo que es mas, en algunas partes del mundo, donde se ha adoptado este día festivo, han habido matrimonios que se han roto por la única razón de que la esposa o el esposo no recibió un regalo en este día. ¡Eso es locura! …¿¥ qué del amor?

Hay algunos que con mucho pesar piensan en su perfecta alma gemela. Y otros quienes han encontrado la suya, en lugar de amar odian. Y otros que creen que el amor verdadero no se requiere, mientras hay otros que sólo quieren ser admirados en la vida sin nunca compartir su ser a niveles profundos.

Para muchos el amor es difícil de encontrar. Para desmistificar el amor, es importante distinguir sus variedades. Según entiendo, existen tres clases de amor en el ámbito terrenal. El primero se conoce como eros. Este es el amor que trae consigo la relación romántica, y está primordialmente basado en la atracción física-química de una pareja. El otro tipo de amor se conoce come philos. Este está basado en la fundación de la amistad. La otra clase de amor se conoce como agape mejor conocido como amor incondicional.

Este amor es de un nivel más alto y es el que nos ayuda a desarrollar el amor propio que es puro; el amor hacia el prójimo; y, el amor hacia Dios. Para poder recibirlo se requiere un corazón abierto que fluya sin impedimiento. La razón primordial es que la humanidad todavía no ha aprendido de lleno cómo alcanzar este amor. Como raza todavía estamos aprendiendo a vencer nuestras tendencias egoístas.

El amor propio, que es puro, trae consigo la paz. Esto quiere decir que tendremos la valentía para examinarnos y perdonar los errores del pasado para poder vivir sin excusas, asumiendo nuestras responsabilidades en la vida. El amor al prójimo significa el respeto, el honor y la compasión hacia otros. En estas acciones mostramos nuestra conexión en la vida. Esto significa que compartiremos la gentileza uno con el otro y el perdonaremos como hemos sido perdonados.

El tercer punto, el amor hacia Dios. Sabemos que podemos amar a Dios porque El nos ha hecho a su imagen. Como tal, tenemos en nuestro ser la semilla que nos da la capacidad de desarrollar el amor agape. “Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero” (1 John 4:19). Como dice una estrofa de la canción de Frank Sinatra, “…El amor es la manera que la naturaleza ofrece, es la razón para vivir; la corona de oro que hace del hombre un rey…” Es mi oración que todos reciban la corona de vida que más brilla a medida que nuestro corazón se expande para recibir este gran amor del cielo.