MENSAJE SEMANAL: El Presidente Obama destaca un nuevo reporte del tesoro sobre la falta de estabilidad del seguro médico en los Estados Unidos

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WASHINGTON – En su mensaje esta semana, el Presidente Barack Obama destaca un nuevo reporte del Departamento del Tesoro que concluyó que entre todos los estadounidenses menores de 65, casi la mitad perderá su seguro médico en algún momento durante los próximos diez años. También concluyó que entre quienes hoy en día tienen menos de 21, más de la mitad probablemente se quede sin seguro en ese periodo. Y más de un tercio de los estadounidenses carecerá del seguro durante más de un año. El reporte completo del Tesoro se puede ver AQUI.

Declaraciones del Presidente Barack Obama

Mensaje Semanal

The White House

12 de septiembre, 2009

El miércoles, me dirigí a una sesión conjunta del Congreso y al pueblo estadounidense, y hablé sobre las razones por las que necesitamos la reforma del seguro médico y lo que será necesario hacer para lograrla.

Desde entonces, he continuando recibiendo mensajes de muchos estadounidenses en todo el país sobre por qué esto es tan urgente e importante.

Se han comunicado conmigo muchos estadounidenses que no pueden conseguir seguro médico; hombres y mujeres que se preocupan de irse a la quiebra debido a un accidente o enfermedad.

Y he tenido noticias de muchos estadounidenses con seguro que pensaban que “no asegurados” siempre se refería a otros, pero con el aumento vertiginoso de costos y las prácticas de las compañías de seguro, están comenzando a preocuparse de que algún día ellos también se verán sin seguro.

Esa ansiedad está haciendo que más y más estadounidenses pierdan el sueño. En los últimos doce meses, casi seis millones de estadounidenses adicionales perdieron el seguro médico; esto es, 17,000 hombres y mujeres cada día. No sólo estamos hablando de estadounidenses en estado de pobreza, sino de estadounidenses de clase media. En otras palabras, le podría pasar a cualquiera.

Y apenas esta semana, un nuevo informe del Departamento del Tesoro concluyó que de todos los estadounidenses menores de 65, casi la mitad perderá su seguro médico en algún momento durante los próximos diez años. Entre quienes hoy en día tienen menos de 21, más de la mitad probablemente se quede sin seguro en ese periodo. Y más de un tercio de los estadounidenses carecerá del seguro durante más de un año.

Me rehúso a permitir que ése sea el futuro. En Estados Unidos de Norteamérica, nadie debería tener que preocuparse de verse forzado a arreglárselas sin seguro. No por un año, ni un día ni un mes. Y una vez que promulgue mi plan para la reforma de salud, ése será el caso.

Mi plan les dará más seguridad y estabilidad a quienes tienen seguro; les ofrecerá opciones de calidad y bajo precio a quienes no las tienen, y hará que el costo de atención médica de nuestras familias, nuestras empresas y nuestro gobierno esté bajo control.

En primer lugar, si se encuentran entre los cientos de millones de estadounidenses que ya tienen seguro por medio de su trabajo, Medicare, Medicaid o la Dirección de Veteranos, ningún aspecto de mi plan requerirá que ustedes ni sus empleadores cambien la cobertura o el médico que ya tienen.

Lo que mi plan hará es mejorar el seguro que tienen. Haremos que sea ilegal que las compañías de seguro les nieguen cobertura debido a una enfermedad preexistente, cancelen su seguro cuando se enfermen o reduzcan los beneficios cuando más los necesitan. Ya no podrán imponer un límite arbitrario en la cantidad de cobertura que pueden recibir en un año dado o en el transcurso de la vida, y limitaremos cuánto se les puede cobrar en gastos propios, porque nadie debe irse a la quiebra simplemente porque se enferma.

En segundo lugar, si se encuentran entre los 30 millones de estadounidenses que no pueden obtener seguro, tendrán por fin opciones de calidad y bajo precio. Si pierden el trabajo, cambian de empleo o empiezan un negocio propio, podrán obtener cobertura.

Como lo he dicho una y otra vez, no promulgaré un plan que añada un décimo a nuestro déficit, punto final. Este plan estará financiado. La clase media tendrá más seguridad, no impuestos más altos. Y si logramos detener el aumento del costo del cuidado de salud en apenas un décimo de uno por ciento todos los años, eso en efecto reducirá el déficit en $4 billones a largo plazo.

Atención de calidad y bajo precio al alcance de decenas de millones de estadounidenses que no la tienen hoy en día. Estabilidad y seguridad para cientos de millones que sí la tienen. Ésa es la reforma que queremos.

Hemos tenido un debate prolongado e importante. Pero es momento de actuar. Porque cada día que esperemos, más estadounidenses perderán su cuidado de salud, sus negocios y sus casas, además de los sueños por los cuales han trabajado y la tranquilidad que se merecen. Es por ellos que debemos lograrlo.

Entonces, si están dispuestos a poner al país por encima de los intereses de partido, y los intereses de nuestros hijos por encima de los propios; si se rehúsan a conformarse con una política en la que las victorias son más importantes que las soluciones a problemas, y si creen, como yo, que Estados Unidos puede unirse para alcanzar grandes logros, súmense a nosotros. Bríndennos ayuda. Y este año lograremos por fin la reforma del seguro médico.