Nato Pérez, amor por la gastronomía

Para ‘Nato’ Pérez, el amor por la gastronomía viene “desde que nací”. De niño cogía
guayaba del árbol del jardín de su casa natal de Joachín en Veracruz (México) “con ella hacía jalea”.

Siempre le gustó estudiar. Pero cuando en 1998 tuvo que escoger una especialidad, “la escasez de medios, hizo que tuviese que estudiar contabilidad durante cuatro años, pero me apliqué, obtuve muy buenos resultados y con ellos conseguí la beca que me permitiría estudiar lo que verdaderamente deseaba: chef ejecutivo”.

La beca conseguida y los ingresos obtenidos
con diversos trabajos, permitieron a
Pérez reunir el dinero suficiente para ingresar
en el 2001 en el Culinary Center Institute
(asociado con el Instituto Gastronómico del
Golfo) en Ciudad Juárez y realizar su sueño:
estudiar gastronomía.

Nato no se limitó a aprender los platos
de su país sino que aprendió gastronomía
internacional y tan pronto se graduó vino a
Estados Unidos para poner en práctica todo
lo aprendido.

El duro trabajo no le ha impedido asistir a Seminarios internacionales de gastronomía y compartir conocimientos con chefs de los más
diversos países.

Pérez ha decidido que es el momento de
iniciar su propio proyecto empresarial. “Los
hispanos tienen derecho a estar sentados cómodamente en un restaurante en donde coman
comida de nuestra tierra y de calidad sin que
necesariamente haya de ser cara”.

La nueva apuesta de Pérez es La Michoacana,
de la que ha pasado a ser chef en exclusiva.

HOY en Delaware

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