Nuestras Raíces

Escrito el 18 Nov 2018
Comment: Off
El otro día un amigo de madre americana, padre inglés crecido en Australia me preguntó si me sentía española 100% y como era la sensación de saber que se pertenece a una tierra.

Yo en seguida contesté que me siento 100% española y casi me suelto a cantar la “Reboltosa”: “De España vengo, de España soy y mi cara serrana lo va diciendo. He nacido en España por donde voy.”

¿Cómo es la sensación de sentirte española? me preguntó curioso mi amigo desarraigado.

No me hizo falta pensar. Ser español es defender a capa y espada nuestra tierra aunque a veces sepamos que no tenemos razón sobre todo si es un extranjero a criticarnos. Los toros nunca han sido “santo de mi devoción” aunque en mi familia sí que hay mucho aficionado, sinceramente no entiendo nada de toros. He estado solo una vez en la plaza de toros a ver una corrida e incluso puedo afirmar que me aburre. Pero si un extranjero me toca nuestra fiesta nacional me vuelvo como Rosina en el Barbero de Sevilla. Si me dicen que la comida española es difícil de digerir o que bebemos mucho me vuelvo una yegüa desbocada.

Se que he llegado a mi tierra porque en cuanto el avión aterriza. Mi cuerpo y mi mente lo saben, me da un escalofrío positivo, un cambio de piel, algo que me despierta o que prepara mi ser para mi casa, para mis raíces.

Se que pertenezco a este maravilloso país porque me emociona ver la barra de un bar y deleitarme sin cansarme nunca ante un buen blanco con unas aceitunas bien aliñadas (ahora son la 10.37 y mientras escribo esto se me hace la boca agua).

Mi tierra tiene un verde auténtico e irrepetible, mi gente es muy suya y muy mía, el infinito de nuestro océano es fuente de toda mi inspiración y medicina para casi todos los males.

Mi amigo se está emocionando y le gustaría conocer este paraíso en la tierra, pero le explico que es tarea ardua y complicada, pertenecer a un mundo concreto como el mío es saber que es el libro gordo de Petete o haber leído el Poema del Mio Cid o cantar gritando “En tu fiesta me colé” de Mecano o encontrar por la calle a tus maestras de EGB (y saber lo que era EGB).

Como explicas que la playa sin paseo no es playa o que en Nochevieja hasta después de las uvas no se sale ¿y que es eso de las uvas? Como explicas que los amigos siempre están ahí siempre para lo bueno y para lo malo, o que tu madre te siga llamando la niña y que te riñe porque siempre comes poco o porque no le haces caso.

Mi amigo cierra los ojos y me explica que está buscando esa sensación pero no la encuentra… Creo que le he puesto melancólico y triste. No era esa mi intención pero al parecer he transmitido bien el concepto.

Ahora empiezo a tener amigos que se prejubilan, buscan lugares donde estar tranquilos, donde pagar menos impuestos, con una buena sanidad pública y un clima apacible. Yo mi lugar ya lo tengo y lo he llevado siempre en mi corazón, en mi cuerpo y en mi mente.

Soy una persona afortunada, lo se. Con defectos y virtudes no cambiaría ni un ápice de mi tierra ni de mis raíces.

I love Spain

Irene Calvo
Acerca del Autor
Roma, I love you: Moda y otras historias...