Ocho consejos para cuidadores para la Época de Fiestas

0
263

El Dr. James Huysman (trabajador social), LCSW es el director ejecutivo y co-fundador de la fundación Leeza Gibbons Memory Foundation.

Su programa distintivo es Leeza’s Place, “Un lugar para Cuidadores.” Este es un programa nacional orientado a tratar el desgaste laboral y desafíos productos de la fatiga de los cuidadores a lo largo del país.

El Dr. Huysman actualmente supervisa centros Leeza’s Place en 10 ciudades que sirven a cientos de cuidadores todos los días. El Dr. Huysman es co-autor de Tome primero su oxígeno (Take Your Oxygen First) un título Nro. 1 de asistencia en Amazon.com.

Para muchas familias, las fiestas son un momento festivo. Pero para aquellos que cuidan a un miembro de la familia, los momentos festivos podrían estar cargados con depresión, ansiedad, estrés y nuevos desafíos que muchos otros no enfrentan. Hoy hay más de 50 millones de cuidadores en nuestro país cuya época de fiestas podría ser calificada dentro de esta categoría. Las festividades significan tanto para tantas personas.

A veces representan la felicidad del pasado. Otras veces podrían recordarnos los temores del mañana. Todos sabemos que a veces si se tiene un pie en el pasado y un pie en el mañana, entonces podría estar perdiéndose la hermosa festividad presente que se nos brinda este día.

Para ayudar a desenvolver este presente para nosotros mismos, a veces los consejos especiales “sistemas familiares del trabajador social” pueden ser de utilidad para los cuidadores en esta época festiva.

UNO — Bríndese a usted mismo un regalo de bienestar. Bríndese a usted mismo un regalo salud y de bienestar. Hágase un control médico, una evaluación de ansiedad o depresión, y/o un control de salud. Encuentre un terapeuta. Únase a un grupo de ayuda, Cuide su propia salud. Este es el primer paso hacia reducir el estrés y estire la temporada hacia delante.

DOS — Pida ayuda y asegúrese que está abierto a aceptarla. Pedir a los familiares y amigos ayuda podría ser la cosa más difícil que enfrentamos. Como cuidadores, estamos muy lejos de aceptar rápidamente el rol de héroes, mártires o salvadores. Demasiado a menudo tenemos una “política de ir solos” y creemos que debemos cuidar de todos los demás.

TRES — Encuentre un amigo o haga una amistad incluso más rica. El tener un amigo para proveer conversación, apoyo y asistencia o para cualquier actividad festiva es un enfoque terapéutico maravilloso de las festividades, a veces un amigo es todo lo que necesitamos: una caja de resonancia segura de forma tal que podamos sacarnos algo de estrés. A veces un amigo podría incluso ofrecer atención que puede elevar nuestros espíritus y hacer que la época sea más deleitable.

CUATRO — Aprender a no tomar las cosas personalmente. A veces cuando las familias se juntan estamos “sensibles”. Asegúrese que nos damos cuenta que las personas que nos rodean tienen sus dramas y traumas también y sus palabras, aunque dañinas, podrían no tener nada que ver con nosotros. A veces las palabras podrían provenir de una persona con desafíos estresantes de ellos mismos.

CINCO — Identificar comunidades de apoyo de amigos, familiares o encuentros espirituales. Muchos cuidadores están preocupados porque son vistos como una a carga y a menudo son reacios a salir y estar conectados con el mundo alrededor de ellos. A veces sienten que nadie los cuida. Encontrando una comunidad fuera de la familia, los cuidadores saben que existen en una comunidad de gente amorosa que desea ayudar porque cuidan.

SEIS — Planifique sus actividades familiares con ideas a lo largo de la temporada. Los roles y responsabilidades son extremadamente importantes para explicar a todos los involucrados. Las reuniones familiares que suceden a lo largo de las festividades ayudan a mantener los límites necesarios para el proceso de cuidado de forma tal que nadie se sienta fuera de control o inadecuado. Esto es vital y debería ser hecho personalmente y tan frecuentemente como se necesite. Las reuniones familiares festivas son como los procesos de puesta punto para mantener el automóvil familiar. Este automóvil debe circular bien, eficientemente y por largo tiempo. Programe estas conversaciones en forma regular antes que se le salgan las ruedas.

SIETE — Hacer una lista de gratitud en la jornada de las fiestas llena de maravillosas afirmaciones. Eso es una bocanada segura y sin dudas como cuidador tomará esto punto por punto o como un proyecto personal a lo largo de la época festiva. Cualquiera de estos ejercicios puede alejar su foco de la oscuridad y temor y ayudar a potenciar a un cuidador a crear un foco de gratitud – y esperanzadoramente comenzar a ver la gran cantidad de abundancia que ya hay en estar vivo. Este proceso comenzará a inspirar nuevas líneas de pensamiento a lo largo de la época festiva.

OCHO — Encuentre humor a donde vaya. “La risa es la mejor medicina.” Este es un viejo refrán popularizado por el libro de Norman Cousin “Anatomy of an Illness (Anatomía de una Enfermedad),” en el cual describe su batalla contra el cáncer y como “reír” fue su forma de recuperación. La risa es un gran liberador de tensión, reduce de dolor, mejora la respiración, y mejora del estado de ánimo. El humor es así muy valioso y un gran medicina para hacernos pasar a través de momentos difíciles y tensionantes. Trate de ver el humor siendo un cuidador durante la época festiva. Comience ahora. “¿En que se diferencia un cuidador de los demás? Es la persona que salta del acantilado y la vida de los demás pasa delante de sus ojos. . . Ok, no muy divertido. Asegúrese que encuentra su propia risa para seguir sonriendo en su propia vida. Su energía por los demás durante la época festiva sólo se producirá cuando energice y potencie su propia fuerza hoy.

Felices Fiestas del Dr. J. y la Asociación Nacional de Trabajadores Sociales.

Jamie Huysman, Psy.D, LCSW