Pasionales pero racionales

Editorial Deportiva - Posición Adelantada

Un deportista sin pasión difícilmente triunfa en la actividad que desarrolla. Ésta viene a ser su combustible, su fuerza motriz , esa energía que lo pondrá en movimiento y lo sumirá en una dinámica que solamente será controlada por la capacidad del atleta de ser racional y estar en control de sus emociones y acciones, para así evitar caer en una inercia desgastante e infructuosa.

En otras palabras, los jugadores que se destacan, son los jugadores que piensan, aquellos que leen mejor el juego (Ej: Riquelme, Andrés Iniesta).

La mayoría de los jugadores juegan a mil revoluciones por minuto, y esa aceleración los ciega y no les permite pensar y tener claridad a la hora de jugar. Es tan común ver jugadores que después de convertir un gol se quitan la camiseta en el festejo, sabiendo que serán amonestados, y en muchos casos quedarán fuera de jugar partidos más importantes y decisivos.

Aquellos que logran poner a jugar el cerebro tienen una tremenda ventaja sobre el resto.

Pero también es un tema que toca a los dirigentes. Los directivos que piensan se dan cuenta que se debe trabajar a largo plazo y que deben estár por encima de la dinámica de ganar y hacer dinero. Entienden que  la contratación de los técnicos debe ser más criteriosa, buscando el perfil de los candidatos que mejor se adapten a la ideología y personalidad del club.

Esto también inspira a las ‘hinchadas’ y se dan cuenta de que si piensan y se dedican a edificar el club, extender la plantilla de socios, promover actividades sociales, les es más redituable y provechoso que tener el estadio clausurado por problemas de violencia.

El hincha debe ser consciente, antes de ir al estadio, de cuales son los límites que no debe pasar, sabiendo eso seguramente tendrá mas control de sus actos a la hora de la pasión y evitará que la mentalidad de grupo se apodere de su responsabilidad en su conducta individual.

Nuestro Sabio y Amado Dios nos pide que nuestro espíritu sea el que domine sobre nuestro ser y sobre nuestras actividades emocionales. Ser racionales y civilizados no significa no tener la pasión y el amor necesario para desarrollar distintas actividades.

Seamos racionalmente pasionales.

Ruben Rocha
elaltar@yahoo.com

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