Posición adelantada

La seguridad en Sudáfrica 2010

0
251

Después del atentado sufrido por la delegación togolesa en Angola, camino a la Copa de Africa, la pregunta que muchos se hacen es ¿cuán seguros estarán las delegaciones y el público durante el Mundial de Sudáfrica 2010?

Si bien ha quedado demostrado que la Federación de Togo hizo caso omiso a las directivas de los organizadores de no viajar por tierra, y ésto derivó en el atentado sufrido, donde perdieron la vida tres de sus integrantes, debemos recordar que hubo otro ataque perpetrado a la delegación de cricket de Sri Lanka, dejando un saldo de ocho muertos.

Los encargados de la seguridad del Mundial presentaron ante la Comunidad Internacional su plan y estrategia para impedir que un atentado de desproporcionada violencia ocurra durante el mismo, los puntos más importantes son: reducir al mínimo la salida de los jugadores de los hoteles o lugar de concentración, cuando salgan deben usar chalecos antibalas y serán escoltados por guardias de seguridad fuertemente armados. A los más de 190,000 policias asignados al Mundial, se les suma un grupo de élite de 200 miembros especialmente entrenados para responder contra ataques terroristas, otro grupo se dedicará a detener a los que ocasionen disturbios, quienes serán marcados con un agua especial de color, para poder detenerlos luego de ser dispersados.

Las carreteras, aeropuertos, centros comerciales y todo punto de acceso a los Centros de Convenciones y estadios serán cuidadosamente monitoreados con equipos de la más alta tecnologia, 40 helicopteros sobrevolarán las ciudades y los turistas y visitantes de las mismas tendrán acceso 24 horas al día a centros multilingües de ayuda.

Uno de los grandes traspiés que la seguridad ha experimentado fueron los comentarios de una de las compañías más importantes del mundo a nivel de seguridad, G4S, que decidió no formar parte de la seguridad del evento aduciendo que Sudáfrica era más peligroso que Irak y Afganistán, y que ellos veían con gran desconfianza el normal desarrollo del evento.

En tiempos donde grupos de extrema violencia se inmolan a sí mismos en medio de las multitudes, y por el otro lado solitarios inadaptados se quieren llevar la vida de sus propios ídolos como recuerdo, el cielo sobre Sudáfrrica se cierne de un gris pesimista y un rojo color sangre como su tierra.