Posición adelantada

Bailando en una pata

En los albores de otra temporada de fútbol local, vale la pena contener los brios de Niké por un momento y analizar en qué condiciones está nuestro cuerpo antes de someterlo a la tortuosa tarea de alcanzar la gloria.

Las cada vez más exigentes Ligas de Delaware están formadas por jugadores en su mayoría amateur, y aún ésos que reciben algún tipo de remuneración no se someten a una rutina de ejercicios físicos y entrenamiento durante el resto del año, poniéndolos en una situación de lesión inminente.

Para sumar más peligrosos ingredientes a esta situación se juega en campos que distan de ser perfectos y en muchos casos, como en Banning Park en Wilmington, en vez de campos de juego se asemejan a cráteres lunares, donde la existencia de la vida, en este caso el pasto, brilla por su ausencia.

Hay dos tipos de lesiones que se pueden identificar en manera general, las crónicas, que se desarrollan a través de los años, cuando no se le permite al cuerpo curarse completamente pero se sigue desarrollando la misma actividad y las lesiones traumáticas, que por supuesto son las más dolorosas y vienen en forma de accidentes mas graves o golpes durante un juego.

Las lesiones más comunes son, la torcedura de tobillo, tendinitis, rotura del tendón de Aquiles, golpes en la cabeza, estiramiento de los abductores, desgarros de la pantorrilla, esguinces de rodillas, roturas de gemelos, roturas de meniscos, calambres, todo tipo de desgarros, y paro aquí para no desalentarlos y deprimirlos y porque se me acalambró la mano.

Una de las maneras de saber si estamos propensos a lesionarnos un tobillo, es hacer un ejercicio de balance en una pierna, consistente en, mantener los ojos cerrados y por 10 segundos pisar con el pie descalzo y manteniendo la otra pierna flexionada, sin tocar la pierna de apoyo.

El resultado es positivo si logramos hacer el ejercicio con una o las dos piernas, aquéllos que fallan tienen casi 3 veces más posibilidades de lesionarse un tobillo.

Por eso amigos, antes de calzarse los ‘guayos’, recuerden hacer el ejercicio, si lo pasan, entonces pueden bailar en una pata y aventurarse a otra temporada a pura emoción en los campos de Delaware, donde Niké, la diosa del deporte los espera para abrazarlos en la victoria. ¿Un consejo? Ignórenla y como dice 1ra Corintios 10:31 todo lo que hagan que lo hagan para la gloria del Dios Verdadero.






Ruben Rocha

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