PROBLEMAS DE “TOMA Y DACA”

Escrito el 11 Dec 2019
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No nos referimos, queridos lectores, al quid pro quo, frase de moda repetida por razones políticas con falsos motivos exculpatorios que equivale, justamente, a “toma y daca”. En cambio, sí se relaciona con el abuso que se pretende cometer con los infortunados jóvenes que vinieron, de niños, con sus padres a este país. Claramente, en aras del castizo refrán, hay en este caso “toma” pero se pretende, con repudiable intención, omitir el “daca”.

Más al grano, la disposición migratoria denominada “DACA” corresponde al programa “Deferred Action for Childhood Arrivals”, o sea “Acción Diferida para los Arribados en la Niñez”. Como los amparados por este plan se han criado en este país —y no en el de sus padres—, además de lo cual son por regla general estudiosos, respetuosos de la ley y útiles integrantes de la sociedad, resultaría obviamente insensato expulsarlos como si fueran facinerosos o delincuentes.
Por cierto que la Magistrada del Supremo Sonia Sotomayor se ha pronunciado en contra de semejante injusticia. Pero, ¡ojo!, han vertido su declaración al español con las siguientes desconcertantes palabras:

“Esto no es sobre la ley, es sobre una elección de destruir vidas”.

Por mucho que se hubieran empeñado, difícilmente hubieran podido hacer una traducción peor. Lo que quisieron decir fue algo por el estilo de lo siguiente (interpretando libremente el sentido del original):
“No se trata precisamente de una cuestión jurídica, sino de impedir la destrucción de un grupo de vidas jóvenes.”

Agregaron, en la noticia, que algunos cuestionaban si la presidencia “puede eliminar el DACA”, con lo que quisieron decir “no prolongar lo dispuesto por el DACA”. Comentaron, por otra parte, que “el voto del Tribunal Supremo es impredecible”. Si bien es cierto que las decisiones del máximo tribunal pueden ser imprevistas, creemos que los magistrados, si como suponemos son justos y humanos, no serán capaces de expulsar de nuestro país a unos seres humanos totalmente inocentes y prometedores para el futuro de la nación en que se han criado.

De la presidencia de la nación, lamentablemente, ha surgido la disparatada declaración de que muchos de estos “soñadores” bien pudieran ser “criminales o indeseables”. Por el contrario, la inmensa mayoría está integrada por jóvenes estudiantes, profesionales o trabajadores esperanzados en quedarse en el país y contribuir, como buenos ciudadanos, a su prosperidad y bienestar. Pero ya sabemos lo desbarajustada e improcedente que es la actuación del actual ocupante de la Casa Blanca. No es, claro, únicamente por un solo hecho insólito, sino por un cúmulo de ellos cuyo desenlace no promete serle muy favorable, ni a la nación, ni a él mismo. Pero esa es otra historia.

Por último, hablemos de la buena noticia llegada de Bolivia, en que un hombre sin la menor formación escolar —apenas de primaria—, que gracias a la injerencia extranjera había ejercido un poder casi omnímodo durante varios períodos seguidos, ha sido depuesto y obligado a refugiarse en el exterior. Es excelente acontecimiento para Bolivia y para América, y señal para otros regímenes dictatoriales de que su propia hora final también se aproxima. ¿Cuba, Venezuela, Nicaragua y otros adeptos al totalitarismo opresor y a la conducta inhumana (que disimulan como justa)?

Si hubo algo objetable en el reportaje fue que los “noticiólogos” agregaron: “Una senadora opositora asume como presidenta de Bolivia”. Creemos que no, que no “asume como presidenta”, sino más bien que “asumió la presidencia”. Eso sí, “como presidenta” (aceptemos la feminización del vocablo), esperemos que convoque a elecciones democráticas lo antes posible y establezca un régimen respetuoso de los derechos humanos y las libertades.

Por lo demás, aspiramos a lo mejor para los jóvenes amparados por la sabia justicia del DACA, así como para todos los pueblos del continente americano, ya demasiado tiempo oprimidos por diabólicos propugnadores de falsas doctrinas.


Emilio Bernal Labrada, de la Academia Norteamericana, es autor de: El buen uso impide el abuso/Good Usage Prevents Abusage; Asesinatos Impunes y Crímenes de Costra en la Vida Pública de EE.UU.: La prensa liEbre o Los crímenes del idioma, y otras obras. Pedidos a emiliolabrada@msn.com o a amazon.com.

Emilio Bernal Labrada
Academia Norteamericana de la Lengua Española

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