¿Qué cara tiene el Príncipe Azul?

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Dice el Pew Research Center que el 41% de los bebés nacidos en este país, lo son de madres solteras y de estas el 53% son mujeres hispanas.

Census indica que el 77% de familias pobres con hijos de Delaware no están casadas y el 7% son hijos de madres solteras de menos de 18 años (la mayoría son jóvenes de apenas 20). Hay conexión entre pobreza y madres solteras. Peor aún si la madre es casi una niña.

Y ¿qué hay de la madre-niña hispana? Poco más que amor pueden dar. Las estadísticas señalan que el éxito académico es superior en hijos de parejas casadas y que la conflictividad de niños de familias estables es mucho menor.

Los padres son algo más que “un señor que trae el sueldo a casa” pero la mujer es clave en la educación de los niños. La formación académica es fundamental para huir de la pobreza pero también para alcanzar todo nuestro potencial humano.

La meta académica de los jóvenes (y especialmente de las jóvenes) no ha de estar en la graduación. Aún falta mucho camino que recorrer antes de vivir plenamente como adultos responsables y en especial como madres. La graduación es el primer paso, al que sigue el college o la universidad. Muy pocos años más de sacrificio redundarán no sólo en el propio beneficio del estudiante sino en el de su comunidad.

Especialmente preocupante es el caso de las jóvenes hispanas “dreamers” que habiéndose beneficiado de la acción diferida (DACA), han utilizado los casi dos años desde su aprobación para abandonar los estudios y ser madres. DACA fue una orden ejecutiva temporal limitada a dos años, que se cumplirán en junio. ¿Qué futuro les espera a ellas y qué futuro le pueden dar a sus hijos? ¿Qué dirán cuándo deban pedir las renovaciones de sus permisos?¿Cómo justificarán que la oportunidad que se les concedió en este país, la utilizaron para repetir la historia que ya vivieron sus madres con mucha menos formación y recursos?

¿Se han convertido aquellas soñadoras en bellas durmientes? ¿Creen que un príncipe azul las rescatará de la pobreza y les dará una vida de lujo y glamour? Malas noticias: Las mujeres de baja formación intelectual y sin recursos son aún víctimas más fáciles de violencia doméstica.

El 15 de junio de 2012 nuevas oportunidades se crearon para alrededor de 1,9 millones de jóvenes indocumentados. ¿Cómo han utilizado ese tiempo? Unos han continuado sus estudios beneficiándose de costes de matrículas iguales a las de tus compañeros. Otros, además se han incorporado a la vez al mundo laboral para costear esos estudios. Pero para aquellas jóvenes que han decidido esperar su príncipe azul con un niño en brazos, es mejor desengañarlas cuanto antes. Vivir sin pensar no es una buena opción, menos aún para una mujer hispana sin recursos económicos.

El tiempo de renovación de documentos va a llegar muy pronto, se verificará cómo han utilizado los “dreamers” la oportunidad que se les ha brindado. Así que, las “bellas durmientes” van a tener que despertar cuanto antes porque ningún príncipe azul va a venir a hacerlo.

Dos razones para despertar del letargo: padres e hijos. Los padres de las bellas durmientes cruzaron una frontera para darles un futuro mejor; sus hijos, merecen lo mejor que su potencial como seres humanos les permita darles. Esa es la verdadera cara de los príncipes azules. El resto, no se engañen, son ranas.