Rebeca Vallejo: Alma de jazz, corazón flamenco

La llama de Rebeca Vallejo fundió la nieve de la costa Este

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“La fusión del flamenco con los sabores del Viejo y Nuevo continente no sólo preserva este género sino que lo lleva a un futuro más allá”, señala Rebeca Vallejo, anfitriona y productora de la serie de conciertos conocida como “The Flame”.

Apócope de flamenco pero con también su propio significado en inglés, “The Flame” es la serie de música de jazz con raíces flamencas producida por Rebeca Vallejo.

Junto con David Silliman en la percusión/batería y George Dulin al piano, Vallejo prodece una mezcla única de jazz, flamenco y música brasileña.

Nieta de saetera y cantaor, el flamenco está en el corazón de esta vocalista y compositora madrileña que se subió por primera vez a los escenarios con cuatro años.

Antes de seguir su propio camino, tuvo que recorrer el que le marcó su familia, estudiando Filosofía y Ciencias Políticas en la universitad de Swansea en Gales. Allí fue donde descubrió el jazz “y me fascinó”.

No dudó en dejar una prometedora carrera en los medios en España para irse a Nueva York.

“Pensé que si quería aprender a cantar jazz, debía venir aquí”.

Fue durante su estancia en la Gran Manzana cuando descubrió la Bossa Nova.

“Y entonces pensé, ¡pues tengo que ir a Brasil a aprender allí!”

No obstante, después de formarse en Estados Unidos como cantante de jazz con Sheila Jordan, “las raíces te agarran a través del cuello en plan ‘boomerang’ y te das cuenta de que tienes un pasado y es muy interesante explorarlo”.
Juntó todo lo que había aprendido con sus raíces flamencas y marchó a Sevilla.

“Cuando empecé a estudiar flamenco a fondo lo primero que vi es que el elemento improvisatorio flamenco no es tanto como yo pensaba y el jazz proporciona otro tipo de libertad armónica y musical”.

“Todas las experiencias que yo he tenido en mi vida me pasan en un momento en una canción de jazz”.

Y de la ecuación jazz, ritmos brasileños y flamenco surgió la “llama” de Rebeca Vallejo.

“Es una fusión que permite a las audiencias descubrir y disfrutar el jazz mientras construimos un puente cultural con música de otros países que me ha tocado hasta llegar a mis raíces flamencas”.

Su tercer album “Azúcar, canela” lleva al punto de cocción perfecto todos esos ingredientes.
“Es como poner todos estos elementos juntos, tamizarlos por tu propia personalidad y emerger unos sonidos que para mí son únicos”.

Este trabajo tiene una base muy sólida de jazz que fusiona con flamenco y música brasileña.
Algunas de las canciones de “Azúcar, canela” están recopiladas de cd’s anteriores, otros, son temas de hace más de diez años que habían dormido en los cuadernos de la intérprete…

“Pero uno de los temas que más me gusta es una versión que he hecho sobre un tema de Milton Nascimento”.

El espíritu curioso de Vallejo la lleva a explorar nuevas vías y una de ellas es el gospel.

“Hay similitudes en cuanto al uso de la voz en el flamenco y el gospel y, por otra parte, el flamenco es el blues, el canto del lamento”.

De la unión de esos lamentos surgió hace unos días un bello dúo con Chanda Rule que fundió la nevada Nueva York y el corazón de su audiencia.

“Eso es lo que yo soy, una vocalista, compositora, pero sobre todo, me considero una intérprete”.