Respuestas Demócratas al discurso del Presidente Trump

Una de ellas fue dada por Elizabeth Guzmán

Escrito el 31 Jan 2018
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(English version below)


Washington, D.C. – Hoy, Elizabeth Guzman, la primer mujer inmigrante hispana electa a la Cámara de Delegados de Virginia, dio la respuesta demócrata en español al discurso del Presidente Donald Trump del Estado de la Unión. A continuación la trascripción completa de su discurso:

Elizabeth Guzman:  Buenas noches.  Mi nombre es Elizabeth Guzman, y con orgullo represento a la población de los condados de Prince William y Fauquier en la cámara legislativa del estado de Virginia.

Como estadounidense y como la primera inmigrante latina elegida a la Cámara de Delegados de Virginia, tengo el honor de ofrecer la respuesta demócrata al discurso del presidente Trump sobre el estado de la unión.

Originaria de Perú, llegué a los Estados Unidos como madre soltera con el fin de brindarle a mi hija un futuro mejor.  Así como muchos de ustedes, trabajé en múltiples empleos para pagar la renta y alimentar a mi familia.

Superé dificultades económicas y después de muchos años de estudio, me gradué de la universidad con cuatro títulos, incluyendo dos maestrías.  Siempre creí en el poder de la educación y la promesa estadounidense, pero pensé que sería para mis hijos, nunca me imaginé que sería para mí.  Sin embargo, este país me ha demostrado que cualquier persona que esté dispuesta a sacrificarse y luchar, puede triunfar.  Es por eso que decidí lanzarme a un puesto político, para defender el sueño americano de mis hijos y los suyos, principalmente en momentos como los que estamos viviendo.

Esta noche, es un gran honor para mí, como estadounidense y como la primera inmigrante latina elegida a la Cámara de Delegados de Virginia, dar la respuesta demócrata al discurso que dio el presidente Trump ante el Congreso.

Mi experiencia ha demostrado la increíble promesa que ofrece nuestra nación, de la cual nos sentimos orgullosos de llamar nuestro hogar – una nación que brilla como un faro para el mundo y que nos inspira para que nos atrevamos a alcanzar nuestro propio sueño americano.

Lamentablemente, el presidente de los Estados Unidos no comparte esta visión para nuestro país.  En su primer año de mandato, ha impulsado una agenda sombría y extremista que estropea nuestros valores nacionales y que arriesga la seguridad nacional.

Su administración amenaza con arrastrar a nuestra nación a un pasado vergonzoso, en el cual nuestro pueblo fue juzgado, no por la calidad de su carácter, sino por el color de su piel y por sus creencias religiosas.

Las familias inmigrantes – que le han dado nueva vida al sueño americano, a través de su trabajo arduo y la creencia en los valores estadounidenses – están enfrentando la incertidumbre, la ansiedad y el terror bajo el presidente Trump.

El presidente tiene la responsabilidad de fomentar la unidad, de protegernos y de contrarrestar las divisiones que debilitan nuestro país. Pero desde un principio, ha descartado los valores estadounidenses más fundamentales.  El, ha reemplazado la igualdad con la intolerancia… el respeto mutuo con el racismo.

El presidente ha atacado a nuestras familias.  Eliminó el programa conocido como DACA y amenaza con deportar a los jóvenes soñadores – que son patriotas y valientes, y que llaman a los Estados Unidos su hogar – porque no conocen otro.

El presidente ha atacado a las personas más vulnerables, terminando con las protecciones para las familias que huyen de la persecución, de las guerras y de los desastres naturales.  Estas personas se han comportado de acuerdo a la ley, han pagado sus impuestos.  Al igual el presidente ha fallado en su deber de proteger a nuestras familias en Puerto Rico donde fueron afectadas por el huracán María.  Eso no es justo. Es inaceptable.

Ha menospreciado a las comunidades de color – impulsando una agenda de deportación masiva e insultando a las personas que tengan una ascendencia diferente a la de él. Y ha tratado de imponer una prohibición inmoral y cruel en contra de nuestros hermanos y hermanas musulmanes.

Y hace unos momentos – en la presencia de soñadores patriotas en el Congreso – el presidente Trump presentó su plan que fundamentalmente cambiaría el carácter de nuestro país, un plan que no concuerda con la visión de nuestros fundadores quienes veían a la diversidad y a los inmigrantes con orgullo.

No debemos aceptar ni normalizar la forma atroz e insultante en la cual este presidente representa a nuestras comunidades. Hacerlo sería rendirse a un cuento falso y peligroso.

En lugar de elegir profesionales con trayectoria y experiencia en gestiones gubernamentales, ha nombrado a un gabinete de multimillonarios que solo se preocupan por beneficiar a la clase rica por medio de sus puestos.

En lugar de defender a los trabajadores, el presidente Trump hipotecó el futuro de nuestros hijos, impulsando una ley republicana estafadora que le aumenta los impuestos a 86 millones de familias de clase media.  Esta ley le otorga el 83 por ciento de los beneficios solamente al 1 por ciento de la población – es decir, a las personas de más altos recursos en el país.

En lugar de apoyar a las familias, el presidente Trump intentó arrebatarle la cobertura de seguro médico a decenas de millones de familias.  También quiso destruir las protecciones para las personas con condiciones de salud preexistentes y quiso castigar a las personas de edad avanzada con un impuesto cruel, solamente por ser de esta edad.

En lugar de luchar por la clase media, el presidente Trump retrocedió el progreso rumbo a un aumento al pago por horas extras.  También retrocedió las leyes que permitirían que los trabajadores mantengan las propinas que se han ganado con sus propios esfuerzos.  El presidente se unió a los poderes bancarios y ha desmantelado las provisiones que protegen a los miembros de las fuerzas armadas, a los ancianos, y a los jóvenes – en contra del fraude y el abuso de Wall Street.

Nosotros, los estadounidenses, merecemos un líder que defienda los intereses de la clase media – y no a alguien que solamente se preocupe por ayudar a los privilegiados y a que ellos puedan pisotear a los demás.

No tiene que ser así.

Nosotros, los demócratas tenemos una visión para el futuro en la que los niños y las familias vienen primero, no las grandes empresas y los multimillonarios.

Durante su primer año, el presidente Trump y el congreso republicano han maltratado al pueblo estadounidense.

Mientras tanto los demócratas seguiremos luchando para que todos los estadounidenses tengan Un Mejor Trato: con buenos trabajos, incrementos salariales y un futuro más próspero.

Un Mejor Trato significa una mejor vida, una visión audaz, amplia y nueva para el futuro.

Nosotros los demócratas seguiremos en la lucha y nos ocuparemos de:

Generar diez millones de trabajos adicionales con buenos sueldos y de tiempo completo para los trabajadores estadounidenses;

Disminuiremos el alto costo de vida para las familias reduciendo el costo de los medicamentos recetados y tomando medidas firmes en contra de los monopolios que destruyen la competencia y aumentan los costos;

Y brindaremos a cada estadounidense las herramientas necesarias para triunfar en el siglo XXI, con aprendizaje de por vida y capacitación que debe ser remunerada en el trabajo.

Nuestra misión es devolverle el poder al pueblo estadounidense y luchar por las personas trabajadoras de quienes la administración Trump se ha olvidado.

La fuerza de nuestra nación se mide por la salud, la prosperidad y la felicidad de todos los estadounidenses – no solo la de unos pocos privilegiados.

Necesitamos un cambio.

Los demócratas estamos listos para recuperar nuestra nación – pero no podemos hacerlo sin ustedes.

Necesitamos sus voces y su energía.  Necesitamos que hagan manifestaciones y que hagan escuchar su voz.  Necesitamos que voten. Necesitamos que se lancen para cualquier cargo público.  Y necesitamos que trabajen duro para que ganemos.

Ciertas personas me dijeron que el estado de Virginia no estaba preparado para elegir a una delegada con rasgos latinos – y mira lo que sucedió.

Necesitamos candidatos y líderes con historias como la mía, candidatos que luchen por los hombres y mujeres que trabajan día y noche, por esas personas que aun necesitan tener 2 o 3 trabajos, porque necesitan ganar lo suficiente para vivir.

Necesitamos candidatos que luchen por los padres que arriesgan su seguridad en busca de su sueño americano; que luchen por madres y padres de familia, como nosotros.

Necesitamos candidatos a quienes les preocupa que nuestros hijos están a riesgo de heredar una nación que ya no cree en la igualdad de oportunidades para todos.

Hace más de 238 años, nuestros fundadores se juntaron para formar una unión más perfecta y asegurarse que tuviéramos las bendiciones de la libertad para todos… incluyendo para las futuras generaciones.

Somos esas futuras generaciones, y nuestro trabajo aún no ha terminado.

Juntos, debemos de construir una nación para todos, de la cual podamos estar orgullosos.

Sigamos luchando por el futuro que nos merecemos.

Que Dios los bendiga. Gracias y buenas noches.



(English version)

Democratic Response to President Trump’s State of the Union Delivered by Elizabeth Guzman (As Prepared for Delivery)

Washington, D.C. – Elizabeth Guzman, the first Hispanic woman elected to the Virginia House of Delegates, today delivered the Democratic Spanish language response to President Donald Trump’s State of the Union. Below is a full transcript of her remarks:

Elizabeth Guzman:  Good evening.  My name is Elizabeth Guzman and I proudly represent the people of Prince William and Fauquier counties in the Virginia House of Delegates.

As an American, and as the first Latina immigrant elected to Virginia’s House of Delegates, I have the honor of delivering the Democratic response to President Trump’s State of the Union Address.

Originally from Peru, I immigrated to the United States as a single mother, wanting to provide a better future for my daughter.  Like many of you, I worked several jobs to pay the rent and to feed my family.

I overcame economic difficulties and after many years in school, I graduated from college with four degrees, including two master’s degrees.  I always believed in the power of education and in the promise of the American dream, but I always thought this promise would be for my children –  I never imagined it would also be for me.  This country has shown me that anyone who is willing to fight and make sacrifices can succeed.  This is why I decided to run for office: to defend my children’s and your American dream, especially in moments like these.

This evening, it is a great honor for me, as an American and as the first Latina immigrant elected to the Virginia House of Delegates, to give the democratic response to the address President Trump gave before Congress.

My experiences have been a testament to the incredible promise that our nation holds, one we feel proud to call home – a nation that shines like a beacon to the world and that inspires us so that we may dare to achieve our own American dream.

Unfortunately, the President of the United States does not share this vision for our country.  In his first year in office, he has pushed a dark and extremist agenda that damages our national values and endangers national security.

His administration threatens to drag our nation back to a shameful past, one in which our people were judged, not by the quality of their character, but by the color of their skin and by their religious beliefs.

Immigrant families – who have given new life to the American dream through their arduous work and trust in American values – are facing uncertainty, anxiety and terror under President Trump.

The President has the responsibility of fostering unity, of protecting us and preventing the divisions that weaken our nation.  From the start, however, he has neglected our most fundamental American values.  He has replaced equality with intolerance, replaced mutual respect with racism.

The President has attacked our families.  He eliminated DACA and has threatened to deport young patriotic and brave Dreamers – who call the United States their home, because it is the only one they know.

The President has attacked those who are most vulnerable, ending protections for families fleeing persecution, from wars and from natural disasters.  These people have acted in accordance with the law, they have paid taxes.  The President has also failed in his duty to protect our families in Puerto Rico who were affected by hurricane Maria. This is unjust. This is unacceptable.

He has demeaned communities of color – launching a mass deportation agenda, and insulting the heritage of anyone who doesn’t look like him. He has imposed a hateful, immoral ban against our Muslim brothers and sisters.

And moments ago – in the presence of patriotic Dreamers in Congress – the president presented his plan, which would fundamentally change the character of our country, a plan that does not align with the visions held by our founding fathers, who viewed diversity and immigrants with pride.

We should not accept nor normalize the atrocious and insulting way in which this president characterizes our communities. Doing so would mean giving in to a false and dangerous narrative.

Instead of appointing professionals with a track-record and experience to government roles, he has named a cabinet of multimillionaires who are only worried about using their posts to help the wealthy.

Instead of defending workers, President Trump mortgaged the future of our children, pushing forward a Republican law that increases taxes for 86 million middle class families.  This law grants 83 percent of the benefits to the wealthiest 1 percent of the population.

Instead of supporting families, President Trump tried to take away health care from millions of families.  He also wanted to destroy protections for people with preexisting conditions, and to punish the elderly with a cruel tax just because of their age.

Instead of fighting for the middle class, President Trump rolled back progress towards an overtime wage raise.  He also rescinded laws allowing workers to keep the tips they have earned through their hard work.  The President has sided with the big banks, and dismantled protections that keep service members, seniors and young people safe from Wall Street’s fraud and abuse.

We, as Americans, deserve a leader that defends the interests of the middle class – not someone who helps the privileged and powerful step on everyone else.

It does not have to be like this.

We, the Democrats, have a vision for the future in which children and families, not big corporations and multimillionaires, come first.

During his first year, President Trump and the Republican Congress have mistreated the American people.

Meanwhile, us, Democrats, will keep fighting so that the American people get A Better Deal: with better jobs, better pay and a better future.

A Better Deal means a better life and a new vision for the future that is bold and broad.

Us, Democrats, will keep fighting and will work to:

Create an additional ten million high-paying, full-time jobs for American workers;

We will lower the high cost of living for families by reducing the cost of prescription medicines and by taking firm measures against monopolies, which destroy competition and increase costs;

We will also provide each American with the necessary tools to succeed in the 21st century, with lifelong education and training that will pay off at work.

Our mission is to give the power back to the American public and to fight for the hardworking people that the Trump administration has forgotten about.

The strength of our nation is measured by the healthy, prosperity and happiness of all its people – not just the privileged few.

We need a change.

Us Democrats are ready to reclaim our nation – but we cannot do it alone.

We need your voices and your energy.  We need you to protest and to make your voices heard.  We need you to vote.  We need you to run for office – whichever that might be.  And we need you to work hard so that we can win.

I was told that Virginia wasn’t ready to elect a delegate with Latina roots – and look what happened.

We need candidates and leaders with stories similar to mine – candidates that fight for the men and women who work day and night, for those who still need 2 or 3 jobs to earn enough to make a living.

We need candidates that fight for the parents who risk their security and safety to chase their American Dream; that fight for the mothers and fathers of families like ours.

We need candidates who worry about the fact that our children are at risk of inheriting a nation that no longer believes in equal opportunities for all.

Over 238 years ago, our founding fathers gathered to form a more perfect union, and to ensure that we would have liberty for all, including future generations.

We are these future generations, and our job is not finished.

Together, we must build a nation for all, one that we can all be proud of.

Let’s keep fighting for the future we deserve.

God bless you. Thank you, and good night.

 
DNC

HOY en Delaware
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