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The Duke enjoys Vegas: Rigoletto

Por Ana María Ruimonte y Díaz de Lewine

www.ruimonte.us

This is a complex story of love, seduction and of rebellion against the aristocracy.

The wealthy prevail in this version of the classic opera as a consequence of the misfortunes of others, and the interaction of human nature entwined with economic interests, together with the rage, lust, tricks, murders and other evils.

Based on the proletarian novel “Le Roi s’amuse” or “The King’s Enjoyment” by Victor Hugo, Verdi’s characters portray the nature of human passions, giving them a psychological and emotional dimension in a Shakespearean dramatic style. As to the musical structure, Verdi said: “My intention in Rigoletto is to compose a series of duets, without arias or finales, because this is the way I see it…”

And so, at the end of the opera, we have a bitter taste in the mouth having experienced the restlessness that Verdi sought.

This production is set in Las Vegas in 1960 – which seems immensely appropriate for the Rat Pack story line. The curtain opens on some immobile figures in the lascivious Bar Jackpot, full of neon lights. When the band begins, so does movement on the stage. With a cabaret ambience, green, blue and red lights illuminate everything. The walls sometimes move. A golden statue of a naked woman and sofas with men sleeping after a night of orgiastic excess provide visual elements with evident connotations.

Rigoletto is obsessed by the curse of Monterone. He justifies his perverse behavior with the phrase “I am the man who outwits, but he kills”, meaning the figure of the duke. But the curse worries him and he asks himself about his destiny.

Then Rigoletto’s young daughter, Gilda, meets the duke, and she is abducted and seduced. Rigoletto pronounces the phrase “He is the crime and I am the punishment” and orders a prostitute, Maddalena and her brother, Sparafucile, a killer for hire, to assassinate of the duke. But Gilda forgives the Duke, her newfound love, and rebels against her father as she attempts to transcend her adolescence. To save the duke, the libidinous Maddalena allies with the pure love of Gilda, who gives her life to save the Duke. When Rigoletto says, “She is the innocent victim of my revenge,” we all flinch.

Spanish version/Versión en español

“La diversión del Duque en las Vegas: Rigoletto “

Por Ana María Ruimonte y Díaz de Lewine

www.ruimonte.us

 

Nueva York, 28/10/2015. The Metropolitan Opera. Rigoletto. Música de Giuseppe Verdi y libreto de Francisco Maria Piave. Christine Jones, dirección escénica. Susan Hilferty, figurines. Kevin Adams, luminotecnia. Steven Hoggett, coreógrafo. George Gagnidze, Rigoletto. Olga Peretyatko, Gilda. Stephen Costello, El Duque. Jeff Mattsey, Marullo. Richard Troxell, Borsa. Katherine Whyte, Contesa Ceprano. David Crawford, Conde Ceprano. Stefan Szkafarowsky, Monterone. Stefan Kocán, Sparafucile. Maria Zifchak, Giovanna. Catherine MiEun Choi-Steckmeyer, paje. Earle Patriarco, Guardia. Katarina Leoson, Maddalena. Pablo Heras-Casado, director musical. Donald Palumbo, director del coro. Metropolitan Opera Orchestra, Chorus and Ballet.

 

Es una compleja historia de seducción amorosa y de intento de rebelión frente a la aristocracia.

La recreación que es consecuencia de las desgracias que acontecen a los demás, y la naturaleza humana girando alrededor del interés económico, unido a la rabia, lujuria, engaños, asesinatos y otras maldades, permite que la aristocracia salga de nuevo victoriosa.

Basado en la novela de carácter proletario “Le Roi s’amuse” o “De cómo el rey se divierte” de Víctor Hugo, Verdi quiso incluir en sus personajes la naturaleza de las pasiones humanas, dotándoles de una dimensión psicológica y emocional. Una representación de lo que se considera estilo de drama Shakesperiano. En cuanto a la estructura musical, el propio Verdi expresó su deseo de un todo continuo y enlazado: “mi intención en Rigoletto es una serie de dúos, sin arias y finales, porque es así como yo lo percibo”…

Y exactamente, al final de la ópera, se nos queda un sabor de boca algo amargo y se produce la inquietud al espectador que Verdi buscaba.

Tiene lugar esta vez en Las Vegas en 1960. Se abre el telón y aparecen figuras inmóviles dentro del lascivo Bar Jackpot, repleto de luces de neón. Con el comienzo de la banda interna se inicia el movimiento en la escena. Al estilo de ambiente de cabaret, luces de colores verdes, azules y rojas, lo iluminan todo. Las paredes se mueven en ocasiones. Una estatura dorada de mujer desnuda o sofás con hombres dormidos tras una noche de orgía son más elementos visuales con connotaciones evidentes.

Rigoletto está obsesionado pues acaba de ser maldecido por un padre. El justifica su comportamiento pervertido con la frase “Soy el hombre que se burla, él mata”, refiriéndose al duque. Sin embargo, la maldición del padre le obsesiona durante toda la ópera y esta obsesión será la línea de acción del trama. ¿Cuál será su destino?

Poco después, Gilda encuentra al duque y es raptada.

Rigoletto pronuncia la frase “El es delito, yo castigo”, y encarga a una prostituta y a un matón el asesinato del duque. Sin embargo, Gilda, perdona a su infiel enamorado y, engrandecida por su sentimiento, se subleva frente al amor fraternal de Rigoletto, en un intento de superar la etapa de la adolescencia.

En la búsqueda de la salvación del duque, el amor lascivo de Maddalena se alía con el amor puro de Gilda, que se sacrifica dando su vida por la de él.

Con la frase de Rigoletto “Ella es la víctima inocente de mi venganza”, todos nos estremecemos.

Olga Peretyatko actúa magníficamente, se vuelca en la escena comunicativamente, dentro de una preciosa ejecución musical de su personaje, Gilda. Fabuloso tanto escénica como musicalmente George Gagnidze como Rigoletto. Stephen Costello es un tenor joven con una bella voz, excelente línea musical, y muestra una buena actuación escénica, pero se extraña el agudo final del aria “La donna e mobile”. Bravo Stefan Kocán como Sparafucile, con una voz de primera categoría en calidad tímbrica que destaca por su gran volumen vocal. Bravísima la interpretación de Katarina Leoson como Maddalena. Excelente la dirección orquestal de nuestro joven director español Pablo Heras-Casado, que es calurosamente aclamado al final de la ópera junto con todo el reparto, por el público del Metropolitan.
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Olga Peretyatko as Gilda is a great actress, as she knocks about the stage in highly communicative way, and she gives a very musical performance. George Gagnidze as Rigoletto, is terrific on stage and in his musical performance. In the role of the Duke, Stephen Costello is a young tenor with a really beautiful voice, excellent musical line in his singing, and he shows a good stage performance, too, but we miss the last final high note in his aria “La donna e mobile”. Bravo to Stefan Kocán as Sparafucile, with a voice of first category in timbre and volume. Bravísima the performance of l Katarina Leoson as Maddalena. Also notable was the excellent work of our young Spanish orchestral conductor, Pablo Heras-Casado, who, with the rest of the cast, was warmly acclaimed at the end of the opera by the Metropolitan audience.