The Justice of God

Think of the most riveting action movie you’ve ever seen. My guess is that it probably involved a bad guy getting justice. Think of the most embittering relationship you’ve experienced. Probably somewhere in the mix is a person who treated you unfairly or unjustly. If the media wants to sensationalize a story all they need do is call something a “grave injustice.”
Why is it that we so moved by injustice and so zealous for justice? Everybody has a different soapbox that stirs their passions. But behind all these differing passions lies one common desire—Justice! Some like to say that the concept of justice is a survival mechanism produced by evolution. But somehow I don’t think survival of the fittest, eating your young and the “hook or by crook” mentality has much to offer by way of justice.
Interestingly enough, we learn from Plato’s Republic that over 2,500 years ago Socrates was debating with his philosophy buddies about the nature of justice. They all agreed that justice is imperative for humanity to flourish. The Scriptures affirm their conclusion. “The king gives stability to the land by justice, but a man who takes bribes overthrows it.” (Prov. 29:4) But Socrates went on to argue that though man loves justice, every man is innately unjust and all he needs is an opportunity to prove it. That’s a pretty pessimistic view of man but I think he’s right.
Socrates was no theologian but I do think he had a keen sense of the human nature. Socrates concluded what the Bible had been saying for centuries—that man loves justice while having a penchant for injustice.
In Exodus we see that Israel, a nation subjected to unjust slavery for 400 years, craved justice. They happily embraced the Mosaic Law because it was a just law that showed no partiality, rich or poor, widowed or married. One example is Deuteronomy 16:19-20, “You shall not distort justice; you shall not be partial, and you shall not take a bribe, for a bribe blinds the eyes of the wise and perverts the words of the righteous. 20 “Justice, and only justice, you shall pursue, that you may live and possess the land which the LORD your God is giving you.”
What is justice exactly? The Bible portrays justice as the utter perfection of God’s character—his inability to ever do anything other than total, absolute perfection. Justice means that God will never score an A-. He is always a perfect A. Man did not invent justice and evolution did not produce it. It is a part of God’s nature and all of humanity is intuitively aware of justice because we are all created in God’s image.
The God-Man relationship worked wonderfully when man was first created in utter perfection (Gen. 1-2). But once man committed injustice against God man found himself on the other end of the barrel. The first three chapters of Romans were written to tell the human race how unjust we really are. We “suppress the truth in unrighteousness” (also translated injustice) (Rom. 1:18). We unjustly glorify other things more that our Creator God (1:23). We actually take pleasure in disobeying God. Sin is fun (1:32). The just character of God is built into our conscience so that we know when we are violating his law/character, yet we still do it (2:14-16). Every mouth is shut before God’s law (Rom. 3:19). Yes, we are unjust creatures who crave justice.
Why does Paul spill so much ink to tell us of God’s justice and our injustice? He does this so he can show us Christ! Galatians 4:4-5 says, “But when the fullness of the time came, God sent forth His Son, born of a woman, born under the Law, so that He might redeem those who were under the Law, that we might receive the adoption as sons.”
Since we are justly condemned by the God’s just law and headed for eternal judgment Christ came and placed himself under that same condemning law but never once violated it. Having never violated it he was qualified to die in our place as the perfect substitute so that we can repentantly place our faith in him and have his righteous, perfect, law-abiding character credited to our account. No wonder why Paul sees the crucifixion as the grand demonstration of the righteousness/justice of God! He justly punished our sins so he could justly/fairly forgive us of our sins. This is the character of God. And depending on how we respond to God’s offer of salvation we will either experience his justice in the form of a just penalty or fair forgiveness. “Behold then the kindness and severity of God.” Rom. 11:22

La Justicia de Dios
e hayas visto, mi suposición es que probablemente se trata de un malhechor buscando justicia. Piensa en la más irritante y amargada relación que hayas experimentado, probablemente en algún lugar de la mezcla es una persona que te ha tratado injustamente. Si los medios quieren sensacionalizar una historia lo único que tienen que hacer es llamarla ‘una grave injusticia’.
¿Por qué nos conmovemos tanto por las injusticias y somos tan celosos por la justicia? Todo el mundo tiene diferentes opiniones que agitan sus pasiones, pero detrás de estas disímiles pasiones yace un deseo común: Justicia. A algunos les gusta decir que el concepto de justicia es un mecanismo de supervivencia producido por la evolución, pero en cierto modo no creo que la supervivencia del más fuerte comiendo al más joven y la mentalidad de “por las buenas o por las malas” tiene mucho para ofrecer como camino de justicia.
Curiosamente, vemos en la Republica de Platón que más de 2,500 años atrás Sócrates debatía con sus amigos filósofos acerca de la naturaleza de la justicia. Todos estaban de acuerdo de que la justicia es imprescindible para que la humanidad prospere. Las Escrituras afirman su conclusión: El rey con la justicia afianza la tierra, Pero el hombre que acepta soborno la destruye.” (Proverbios 29:4) Pero Sócrates llegó a argumentar que si bien el hombre ama la justicia, todo hombre es por naturaleza injusto y todo lo que necesita es una oportunidad para probarlo. Esa es una visión muy pesimista del hombre, pero creo que tiene razón.
Sócrates no fue ningún teólogo pero creo que tuvo un agudo sentido de la naturaleza humana. Sócrates llegó a la conclusión de lo que la Biblia había estado diciendo durante siglos — que el hombre ama la justicia sin dejar de tener una predilección por la injusticia.
En Éxodo vemos que Israel, una nación sometida a una esclavitud injusta durante 400 años, ansiaba justicia. Ellos abrazaron la ley mosaica alegremente porque era una ley justa que no mostraba ninguna parcialidad, sean ricos o pobres, viudos o casados. Un ejemplo es Deuteronomio 16:19-20, “No torcerás la justicia; no harás acepción de personas, ni tomarás soborno, porque el soborno ciega los ojos del sabio y pervierte las palabras del justo. La justicia, y sólo la justicia buscarás, para que vivas y poseas la tierra que el SEÑOR tu Dios te da.”
¿Qué es exactamente la justicia? La Biblia retrata la justicia como la perfección absoluta del carácter de Dios, su incapacidad para no hacer nunca nada distinto de la perfección total y absoluta. Justicia significa que Dios nunca marcará una A-. Él siempre es un perfecto A. El hombre no inventó la justicia ni la evolución la produjo, es una parte de la naturaleza de Dios y toda la humanidad es intuitivamente consciente de la justicia porque todos estamos creados en la imagen de Dios.
La relación Dios-Hombre funcionó maravillosamente cuando el hombre fue creado en absoluta perfección (Gen.1-2), pero una vez que el hombre cometió injusticia en contra de Dios se encontró a sí mismo del otro lado del rifle. Los primeros tres capítulos de Romanos fueron escritos para decirle a la raza humana cuan injustos en realidad somos. “Obstruimos la verdad con nuestra maldad” (también traducido como injusticia)(Rom.1:18). Injustamente glorificamos otras cosas mas que a nuestro Dios Creador (1:23), disfrutamos desobedecer a Dios, el pecado es divertido (1:32). El justo carácter de Dios está incorporado en nuestras conciencias de modo que sabemos cuando violamos su ley/carácter, aun así lo hacemos (2:14-16). Toda boca se cierra ante la ley de Dios. Así es, somos criaturas injustas que desean justicia.
¿Por qué Pablo derrama tanta tinta para decirnos de la justicia de Dios y nuestra injusticia? Hace esto para así poder mostrarnos a Cristo! Gálatas 4:4-5 dice, “pero cuando llegó la plenitud de los tiempos, Dios envió a su hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la ley, para que él pudiera redimir a quienes estaban bajo la ley, para que podamos recibir la adopción como hijos”.
Dado que estábamos justamente condenados por la ley justa de Dios y dirigiéndonos a juicio eterno, Cristo vino y se puso bajo esa misma ley condenatoria, pero ni una vez la violó. Al no haberla violado nunca, calificó para morir en nuestro lugar como el sustituto perfecto para que arrepintiéndonos podamos colocar nuestra fe en Él y tener su justo, perfecto carácter, honrador de la ley, acreditado en nuestra cuenta. No es de extrañar por qué Pablo ve a la crucifixión como ¡la gran manifestación de la rectitud y la justicia de Dios! Él justamente castiga nuestros pecados así justamente Él puede perdonarnos nuestros pecados. Este es el carácter de Dios. Y dependiendo de cómo respondamos a la oferta de Dios de salvación, experimentaremos su justicia en la forma de un castigo justo o un justo perdón.
“Por tanto, considera la bondad y la severidad de Dios.” Romanos 11:22

Pastor Nathaniel Graham
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