The truth about health care affordability/La verdad sobre la accesibilidad del cuidado de la salud

Healthcare policy is one of the main issues in this year's election. At the core of the debate is affordability. The fundamental political promise of the Affordable Care Act is that all American residents can have all the healthcare they want, whenever they want, from wherever they want, without having to pay for it. Any rational person recognizes this promise is impossible, but it resonates with many people as a sort of wishful thinking. The problem's complexity is not easy to explain because of the "sound bite"
culture we have in today's politics.

Some things are undeniable. The current system is not affordable. Medicare is insolvent, and will go completely bankrupt unless the age of qualification is raised. Many state Medicaid programs are also insolvent. Unquestionably, doing nothing is unacceptable. However, the ACA is an ideological effort which is fatally flawed and cannot be fixed.

The Congressional Budget Office counts on a 27% reduction in payments to doctors in January 2013, and a subsequent 3% in both 2014 and 2015, which will not improve service or add doctors. The promise that the ACA would lower insurance premiums turned out to be untrue and insurance premiums have risen since its passage. Also untrue is the promise of increased access to care and the promise of affordability of insurance for those with pre-existing conditions.

The result of the highly touted mandate allowing children to stay on the family policy until age 26 has had no effect except to raise premium costs. The net effect on employees thus far has been to raise the employee's cost for family coverage four-fold over previous out-of-pocket costs, according to the Kaiser Foundation. The number of physicians retiring from the profession has increased and it is increasingly difficult to gain access to a physician.

Little known but true is that ACA mandates a doubling by 2014 in the monthly premium cost of Medicare to recipients, which is deducted from their Social Security checks, according to the Center for Medicare and Medicaid Services. The promised IRS subsidy for those buying health insurance themselves from state exchanges is not panning out because very few states are creating exchanges.

There is universal consensus private health insurance will completely disappear by 2016 because of the legislation phase-in. That is inherent in the law's design. Anyone who denies the law's intent is a single-payer system with government-mandated cost control and rationing is disingenuous or has likely not read the bill.

There are solutions: eliminate the tax benefit discrepancy for deductibility, increase the personal responsibility for costs, restrict the safety net to those that are absolutely needy, re-introduce the free market for cost containment, reform tort law, and eliminate fraud.

It is true there are serious healthcare issues which need addressing. Sadly, the cost of health care in the United States is an unintended consequence of government interventions and it is pointless to think further intervention will create a different outcome.

...

(Versión en español)

Con la entrada de Paul Ryan a la campaña nacional, el debate sobre la política nacional de salud está al frente. El núcleo del debate es su accesibilidad. La promesa política fundamental del Acto de Cuidado Accesible (ACA por sus siglas en inglés) es que todos los residentes americanos pueden tener el cuidado de salud que quieran, dónde y con quién quiera, sin tener que pagar por eso.

Cualquier persona razonable reconoce que esta promesa es imposible, pero el mensaje les llega como un deseo pensado. La complexidad de los problemas no es fácil de explicar debido a la cultura de buscar los comentarios que son rápidos, sin dar una explicación.

Algunas cosas son innegables, como el hecho de que nuestro sistema actual no es accesible. Medicare no es solvente, y se va a bancarrotizar, al menos, que las edades para calificar se aumenten. En muchos estados, los programas de Medicaid, también son insostenibles. Sin duda alguna, el no hacer algo es inaceptable. Sin embargo, la ACA es un esfuerzo ideológico que tiene fallas fatales y que no se puede componer.

La oficina del Presupuesto del Congreso cuenta en una reducción del 27 por ciento en pagos a doctores en enero del 2013, y otra del 3 por ciento en el 2014 y 2015, pero esto no mejorará los servicios o agregará doctores. La promesa de que el ACA bajaría los precios de seguros es una mentira porque los precios han aumentado dramáticamente desde que se aprobó. Tampoco es verdad la promesa de aumentar el acceso al cuidado de salud y accesibilidad de seguros a aquellos que tienen condiciones pre-existentes.

El efecto hasta ahora ha sido de cuadruplicar los gastos pagados directamente por los empleados, según la Fundación Kaiser. Más médicos han jubilado y es aún más difícil tener acceso a un médico.

Poco conocido pero cierto es que el ACA ordena un aumento del doble en el precio mensual de Medicare a sus recipientes, el cual se saca de sus cheques de Seguro Social, según el Centro de Servicios de Medicare y Medicaid. El subsidio prometido para los que compran sus propias políticas de salud no se ha realizado ya que pocos estados han creado los intercambios.
Hay un consenso que los seguros privados de salud desaparecerán en 2016 dado a la entrada en vigor de provisiones de la ley. Esto es una parte integral de la ley. Cualquier que niega que esta ley crea un sistema de un solo pagador con controles de cuestas ordenadas por el gobierno o es falso o no ha leído la ley.

Hay soluciones: elimine la disparidad de deducibilidad de impuestos, aumente la responsabilidad personal para gastos, restringe la red de seguridad a los con necesidad legítima, reintroduzca el mercado libre para bajar los gastos, reforme las leyes sobre agravios y elimine fraude.

Es cierto que la distorsión de la curva de abasto-demande, creando demande sin límite y restringiendo el abasto ahorrará dinero, pero al precio de racionar severamente el cuidado de salud. Desafortunadamente, el costo del cuidado de salud en los EU es una consecuencia no intencional de las intervenciones gubernamentales y es inútil creer que más intervención mejorará el resultado.


Dr. Chris Casscells
Director, Center for Healthcare Policy, Caesar Rodney Institute

Acerca del Autor

Leave a Reply