TRUCOLOGÍA POLÍTICA

Nuestro idioma de cada día

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Siguiendo los tortuosos senderos de la política, tan llena de trucos, nada tenemos que envidiarle a otros países. Los políticos profesionales siguen mintiendo como si nosotros no nos diéramos cuenta. Mienten hasta cuando no es necesario, a fin de no perder la práctica. No han caído en la cuenta de que mentir menos es respetar más.

Pero, aparte de la mendacidad, comparten ellos esta asnada: sus anuncios ponen este colofón “Yo soy Fulano de Tal y aprobé este mensaje”. Para colmo, aparece el siguiente subtítulo: “Aprobado por Fulano de Tal. Pagado por Fulano de Tal for President”. Así, al pie de la letra. Aparte de la innecesaria mezcla de idiomas, hay aquí cuatro disparates en uno:   1) si todos reconocemos al Fulano, por su voz y su imagen, ¿para qué se identifica?”; 2) es totalmente transparente que el candidato diera su aprobación a la propaganda porque si no, ¿cómo se habría transmitido?; 3) en cuanto a pagar, ¿quién iría a sufragar el embuste, el candidato contrario?; y 4) suponiendo que hiciera falta la aclaración patrocinadora a fin de cumplimentar algún requisito, ¿para qué decirlo en alta voz si el subtítulo ya lo pone en claro? ¿Acaso no sería más útil algo así como “¡POR FAVOR, ‘B’OTEN!”

Bueno, esperemos que en este caso el perdedor, sea quien sea, y siempre que haya vencido en buena lid, conceda el cetro elegantemente al triunfador.

Sobre el tema noticiero, sobresalen los disparates de costumbre, entre los cuales citamos algunos, que son notables no sólo por su cacológica traducción, sino por su ilogicidad.

Del sector aeronáutico, esta joyita: “El avión naufragó y quedó deshecho”. Bueno, si se tratara de un hidroavión que se hundió al acuatizar, santo y bueno. De lo contrario, como sabemos, las aeronaves se caen, y en el peor de los casos se estrellan.

Sobre un accidente del tránsito, explicó el locutor que “ocurrió gracias a la lluvia”. Creemos que no, que no cabe agradecerle nada a la lluvia, la cual no prestó ningún servicio útil. Al contrario, fue “a causa de”.

Una información del mundo empresarial observa que a una compañía “se le fueron millones de dólares al desagüe” (“down the drain”), lo que en buen castellano se diría más bien “desperdició”, “malgastó” o simplemente “perdió”.

PUBLICIDAD. Prosiguiendo nuestro análisis de la propaganda comercial, nos encontramos un aviso de tabaco de masticar —vicio de vaqueros, indudablemente— cuyo titular reza así: “ESTO ES PACKS”. Perfecta la transliteración de “This is…”, muletilla omnipresente del inglés, que se usa para todo tipo de presentaciones e introducciones, y como simple deíctico que en nuestro idioma resulta aburridísimo. Mejor harían, si quisieran llamar la atención, en suplantarlo con “AQUÍ ESTÁ…” o “YA LLEGÓ…”.

Luego dice “PARTICIPA EN EL SORTEO GO BIG TODOS LOS DÍAS PARA LA OPORTUNIDAD DE GANAR $20,000 Y OTROS GRANDES PREMIOS”, lo cual, si bien comprensible, fácilmente podría mejorarse así: “PARTICIPA EN EL SORTEO DIARIO ‘GO BIG’ PARA GANAR $20,000 Y MÁS DE LOS GRANDES”. (Sobra “la oportunidad”, y las denominaciones deben ir en cursiva o entrecomillarse: “PACKS”, “GO BIG”.)

Por último, la advertencia gubernamental sobre sanidad parece cosa de un escolar: “El tabaco sin humo es adictivo”. Evidente transliteración de “smokeless”, que en buen romance —“humos” aparte— equivale a “ingerible” o, mejor, “infumable” 😊. Más directamente, diríamos “El tabaco de mascar envicia”, o “causa adicción”. (Lo de “sin humo” se aplica a todo tabaco, ¡si no se enciende!)

Un anuncio de calzado proclama “Características y beneficios”, todo lo cual puede resumirse en una sola palabra: “VENTAJAS” Por si fuera poco, dan estos detalles: “Forma diseñada por podiatras”, en lugar de “Diseño podríatico”; “Soporte de arco confortable”, en vez de “Perfecto soporte de arco” (¡no iba a ser “incómodo”!); y “Lavable en lavadora” (la aliteración distrae), en lugar de “Su lavadora los deja limpiecitos”. Por último aparece esta maratónica y anglófila oración: “La forma de la plantilla fue desarrollada con datos recopilados durante más de 20 años”, lo que se puede reducir, con más impacto, a: “El plantillar se basa en 20 años de datos”.

Amigos, lo mendaz se combate con la verdad, el disparate con lógica, ¡y la política (léase “políticos”) con ambas cosas a la vez!

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Emilio Bernal Labrada, de la Academia Norteamericana, es autor de El buen uso impide el abuso, y La prensa liEbre o Los crímenes del idioma, y otras obras. Pedidos a amazon.com.