Villa Inmigrante: En las calles de Bogotá

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Gladys Chitiva es una estudiante de leyes, de voz e ideas claras (Foto Obed Arango)

Gladys Chitiva es una estudiante de leyes, de voz e ideas claras, ella vive de su puesto de café, empanadas y dulces cercano a la quebrada “La vieja”, en la ciudad de Bogotá, Colombia. Le compré un café y una empanada antes de subir el cerro que se eleva a 3600 metros de altura sobre el nivel del mar.

Gladys al ver mi equipo fotográfico y enterarse de mi labor periodística, me comparte acerca de los últimos meses en la ciudad capital del país. Un pueblo en el que se contrasta, la amabilidad, la esperanza, y la lucha, pero también el dolor, el descredito y la frustración. Gladys me comparte de las recientes manifestaciones, de la corrupción, la violencia y del abuso de las autoridades para con los jóvenes y los vendedores como ella.

“Aquí durante la pandemia los restaurantes tomaron las aceras, y las calles, el gobierno a ello le llama reapertura de la economía, pero a nosotros nos llaman invasores de la calle. No hay diferencia alguna. Yo deseo que nos regularicen, estamos dispuestos a pagar impuestos, pero no escuchan”. Gladys me comenta que intentó hablar con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), pero sin éxito, ella al ser estudiante de leyes me comenta que desarrolló una carta bien elaborada, en la que denuncia los abusos del gobierno. “Desgraciadamente esos organismos no tienen un acercamiento directo con la gente, lo que usted hace ahora que es dialogar conmigo, que es dialogar con las personas que habitan las calles, eso es lo que deben hacer, conocer de primera mano. Usted me ha escuchado, eso es lo que uno desea, ser escuchado, encontrar soluciones juntos”.

(Foto Obed Arango)

Le comento a Gladys que escribiré mi columna acerca de su historia, y acerca de la falta de comprensión del gobierno de Colombia y de la ciudad de Bogotá para comerciantes como ellos en tiempos de pandemia. Ella me pide dos cosas, primero que no escriba un artículo en el que se les victimice sino en el que se presente su deseo de entrar en contacto con la CIDH, y segundo en el que se enfatice que son trabajadores, no criminales, “En Bogotá la pandemia tiene clases sociales, se dice que invadimos la vía publica, la vía es pública, y yo soy una ciudadana, yo soy público”, remata.

Foto portada: Gladys Chitiva es una estudiante de leyes, de voz e ideas claras (Foto Obed Arango)