Zozobra la “carpeta roja”

No queremos confundir la gimnasia con la magnesia, ni la geografía con la anglomanía, pero no es necesario que lo hagamos, pues ya nos lo dicen los programas de premios y noticias que vienen a darnos la pauta a la perfección, insuperablemente. Últimamente arrasan con la competencia.

Nada que ver. Ya no sabemos en qué idioma se expresan, aunque sí adivinamos, más o menos, en cuál se inspiran.
Informáronnos de la ya famosa «carpeta roja» (léase alfombra) que colocaron para la ocasión de los premios Golden Globe, y de las «acomodaciones» (léase alojamientos, servicios, o acaso atracciones, lujos, etc.).

De más está decir que con tantas las ceremonias de premios resulta inevitable concluir que constituyen medios de publicidad para incrementar la demanda de filmes y espectáculos de todo tipo y así multiplicar las ganancias de los ya billonarios artistas y empresas productoras.

Ya pronto habrá premios para los que aún estén «despremiados». ¿Qué más reconocimiento quieren que jugosas utilidades?

Luego vino a colación la noticia de un gran buque de crucero (menos mal que no dijeron cruise) que pese al trágico accidente del «Costa Concordia», verdadero «Titanic» del siglo XXI, se botará al agua próximamente.

Sobre el inusitado naufragio nos dijeron que miles de personas luchaban por «sobrevivir». Erróneo no es, puesto que evidentemente quienes no mueren en un percance, sobre todo en pasiva, se consideran supérstites. Eso sí, quienes se esfuerzan activamente por superar peligros críticos lo que procuran es «salvarse».

Nunca he oído a ningún marinero de una embarcación que zozobra gritar «Que sobreviva quien pueda», ya que como sabemos la frase de rigor es «sálvese quien pueda».

En fin, que volviendo a lo del nuevo buque, nos participaron que se espera con gran «anticipación». Cosa bastante difícil porque anticiparse equivale a adelantarse a cierto plazo o acontecimiento (por ejemplo, el pago de una deuda). Nos parece que quisieron decir «expectación», o que «hay gran expectativa» al respecto.

Creemos que como la espera es algo que es forzoso hacer anticipadamente, hablar de «esperar con anticipación» es como decir que vamos a hacer algo «después en el futuro», ¿no?

Bueno, no contentos con eso, también nos aclararon que el buque tiene no sé cuantos «decks» (léase puentes), y que ofrecen de todo, incluso «manicure» y «pedicure» (entiéndase manicura y pedicura, palabras netamente españolas y que, para más señas, tienen su origen en el latín).
Precisó la presentadora, además, que en un momento dado ciertas autoridades le «leyeron la mente». No sabemos si tenía algo escrito en el cerebro, pero en tal caso seguramente que estaría en inglés, puesto que se trata de un calco perfecto de read my mind. Que yo sepa, en nuestra cultura lo que se hace es «adivinar el pensamiento», ya que no es posible hacer una «lectura mental» de deseos o conceptos que flotan, etéreos, en una dimensión ajena al papel y la tinta.

Y para finalizar, notamos con gran curiosidad que en diversos programas noticieros están pronunciando en inglés los apellidos —y apelativos— hispanos. Por ejemplo, Zorro, Moreno, Cambert, Leguizamo y hasta Rodríguez —aunque no sea crea—, se rigen al parecer por la fonética anglosajona y no por la nuestra.

Señores periodistas, ustedes, como «lectores de mentes» que son, adivinen lo que estoy pensando de sus costumbres idiomáticas.

Emilio Bernal Labrada
Acerca del Autor
Idioma/Educación

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