Por Eduardo Párraga

Advertisements

(Contiene spoilers)

Así, casi sin darnos cuenta, tan veloz como un vuelo de escoba o un hechizo, el tiempo ha pasado raudo y se estrena, por fin, la segunda parte de la exitosa adaptación cinematográfica del musical “Wicked”.

La primera entrega terminó su exhibición de forma muy satisfactoria: más de 758 millones de recaudación mundial en taquilla y numerosos reconocimientos entre los que se encuentran, sus diez nominaciones a los Oscar, incluyendo mejor película, mejor actriz (Cynthia Erivo), mejor actriz secundaria (Ariana Grande), once nominaciones a los Critics Choice Awards, cinco nominaciones a los SAG, siete nominaciones a los BAFTA… Y esta continuación va camino de prolongar esa trayectoria de logros.

Si desea saber de dónde nace el fenómeno “Wicked”, le remito amablemente a la crítica de la anterior película: https://hoyendelaware.com/wicked-part-i-o-el-ascenso-de-la-malvada-bruja-del-oeste/

Y si aún no ha visto este cierre final, le recomiendo que vea ambos films antes de leer este artículo para no arruinar las sorpresas.

“Wicked: For Good – Part II” (2025), que corresponde al Acto II de la obra de teatro, se despide arrasando nuevamente con una conclusión perfecta capaz de aportar nuevas y originales interpretaciones a la historia de “El Mago de Oz (The Wizard of Oz, 1939)”. De momento, esta segunda parte se ha convertido en el mejor estreno de la historia, mundial y en Estados Unidos, de una película basada en un musical de Broadway.

En su paso por los escenarios, el segundo acto de “Wicked” siempre fue considerado problemático debido a que su tono se vuelve, de súbito, más dramático, sombrío y político y porque el ritmo se vuelve apresurado hacia su conclusión. La película trata de alejar esa nube y el díptico termina muy logrado, gracias al dinamismo que siempre aporta el cine, la posibilidad de jugar con tramas, montaje, efectos y escenarios y al gran espectáculo que, en todo momento supone ver el film. Personalmente, creo que ese tono oscuro no es obstáculo en absoluto, pues marca un necesario avance narrativo y se complementa a la perfección con su predecesora.

Tras el monumental ‘cliffhanger’ que cerraba el anterior volumen, en este film todo sucede tiempo después de lo acontecido desde la huída de Elphaba. Un período que el Mago de Oz (Jeff Goldblum), junto a Madame Morrible (Michelle Yeoh), ha aprovechado para aumentar su poder y su régimen autoritario sobre todo Oz. Con la Malvada Bruja del Oeste (Cynthia Erivo) convertida en el terror de los ciudadanos, Glinda (Ariana Grande) y Fiyero (Jonathan Bailey) deberán descubrir de qué lado están en el conflicto.

“Wicked: For Good – Part II” es mucho más oscura que su antecesora, intensifica la épica y la acción hasta llegar a una parte final muy emotiva que cala en el espectador. Asimismo, ahonda en temas que ya se perfilaban en la primera entrega: la manipulación política o el uso de la propaganda como herramientas de control.

Para proteger su farsa, el Mago de Oz debe crear un enemigo terrorífico. Eso refuerza y sostiene su poder hasta lograr el control social de los ciudadanos quienes, de forma imperceptible, ceden su capacidad de pensamiento crítico al líder. El pueblo solo se siente defendido frente al peligro bajo el amparo de ese gobernante, el Mago, y se repliega en una sola idea, la de luchar contra la amenaza que quiere destruir todo lo conseguido, lo que incluso puede desencadenar que se consientan métodos drásticos para frenar el problema.

En “Wicked: For Good – Part II”, el Mago de Oz inventa, en su propio beneficio, una enemiga y una salvadora, que no son ni una cosa ni la otra. Y lo hace en forma de espectáculo, pompa y marketing incesante, bajo un color apabullante, mágico e inofensivo, que apresa a todo aquel que se deja fascinar, incluyendo a Dorothy, llegada desde la lejana Kansas. Es el arte de saber venderse y tener un discurso más influyente, pues cuanto más trata Elphaba de desenmascarar al Mago, más peligrosa y enloquecida parece.

En medio de ese mundo repleto de color envenenado y subyugante, nadie es quien parece ser, una de las grandes bazas de esta historia. Nadie es tan listo, malvado o superficial como aparenta a simple vista. Más allá de simples opuestos, todos los tonos grises de Oz están muy bien escondidos.

En cuanto a la evolución de los personajes, el continuo sigue bien trazado: Elphaba más libre, pero paradójicamente más acorralada; Glinda, consciente de sus limitaciones, se atreve a tomar sus decisiones y a proteger las relaciones importantes; Fiyero, valiente y leal, sin dejar manipularse, siempre tiene claro sus ideales y sentimientos.

De nuevo, hay humor logrado, un tono de tragedia cada vez más evidente y mayor profundidad en todos los caracteres que aumenta con el buen nivel de interpretación: Cynthia Erivo y Ariana Grande vuelven a estar increíbles y sus grandes voces logran transmitir emoción. Por su parte, el gran Jonathan Bailey sale mucho más en esta segunda parte y puede lucirse mejor con la composición de un Fiyero vehemente, intenso y sorprendente. Además, el diseño de producción y el uso del sonido se mantienen asombrosos.

Hay enormes ‘set-pieces’ en “Wicked: For Good – Part II” donde destacan, entre otros, los números “As long as you’re mine”, uno de los momentos más poderosos y embrujadores del film, con unos seductores Erivo y Bailey; “No Good Deed”, fiero y espectacular; “For Good”, y todo lo que acontece después, está cargado de gran sensibilidad (atención a ese momento de Elphaba y Glinda apoyadas en la puerta, tras esconderse esta última en un armario); así como los minutos finales al son de “A Wicked Good Finale” que dejan al espectador un poso de tristeza y esperanza.

Además, Stephen Schwartz ha creado adicionalmente para la película dos nuevos temas originales: “No place like home” y “The Girl in the Bubble”, cuya planificación usa muy bien el recurso de los reflejos en los espejos y que viene a ser una prolongación del “I couldn’t be happier”, en los que Glinda no se siente tan feliz y realizada como esperaba.

Eduardo Párraga
Eduardo Párraga

En definitiva, un film que no se siente desconectado del anterior, con un gran final y un buen cierre argumental. Al mismo tiempo, se fusiona a la perfección con la película “El Mago de Oz”. Es muy emocionante ver cómo las dos historias confluyen, aportando dos versiones complementarias, así como presenciar todo lo que acontece en otra parte mientras Dorothy y compañía marchan por el famoso camino de baldosas amarillas. Dedicar más metraje a este cruce de ambas películas tampoco habría molestado pues, en ese aspecto, uno se queda con ganas de más. Por cierto, que Dorothy nunca sea visible en la película es una decisión del director John M. Chu quien consideró que nadie podía reemplazar a Judy Garland, como forma de conservar intacto el recuerdo que todos tenemos de Dorothy. Además, “Wicked” se presenta como una historia alternativa sobre las brujas Elphaba y Glinda y se conecta con la obra desde el libro de L. Frank Baum, ya que la película de 1939 sí tiene derechos de autor y posiblemente no fuera fácil recrear de nuevo alguna escena mítica. 

“Wicked: For Good – Part II”, junto con su primer volumen, conforman un gran musical que ya tiene su puesto en la historia del género. Es muy respetuoso con la obra de teatro y con la novela (aún más sombría) de las que parte, así como con el clásico de 1939, al que rinde homenaje con muchas referencias que invito a que descubra durante el visionado. Expande el universo de todos ellos, regala secuencias memorables y trata temas sociales importantes, más allá de su colorido y energía.

Su gran reflexión final permanece en el espectador: los caminos que escogemos son totalmente impredecibles, inesperados o azarosos. Elphaba pasa de entonar un “Unlimited” en el primer acto a un “I’m limited” en el segundo. Cruel juego de palabras. A su vez, el precio que paga Glinda para conseguir la magia es quedarse completamente sola. Derrota tras derrota, pérdida tras pérdida, hasta alcanzar la liberación. Quizá escapar, a veces, sea el único destino en la búsqueda de nuestro autodescubrimiento incesante.

Advertisements
Description of Image