Por Eduardo Párraga

Advertisements

Recuerdo, con especial encanto, la primera vez que vi “Practical Magic” (1998), no solo por las estupendas interpretaciones de Sandra Bullock y Nicole Kidman, sino también por tratarse de una película sobre brujas que reunía unas cualidades muy atractivas: combinaba a la perfección romance bien construido, un humor acertado, destellos de terror, imágenes muy bonitas, una banda sonora bien escogida y un buen uso del sonido. Por eso, las expectativas con la secuela eran altas, sobre todo para los fans de la película original.

“Practical Magic” fue dirigida por Griffin Dune, quien siempre ha explicado que el montaje original de la película era mucho más oscuro que el finalmente estrenado en salas de cine. Su versión era una historia de fantasmas más cercana al terror y al drama doméstico, con un tiempo en pantalla de Bullock y Kidman absolutamente equilibrado y lleno de contrapuntos esenciales entre ambas. El problema que encontró Warner Bros. es que en los pases de prueba el público encontró el film demasiado tenebroso y difícil de clasificar, así que los productores pidieron rehacer la trama dando más importancia a la comedia y al romance. Akiva Goldsman, uno de los guionistas de la cinta, ha llegado a decir que la versión original era realmente bella, sombría y diferente, pero con el paso de los años perdió el acceso a la copia y ha sido incapaz de encontrarla. Lograr ver la versión inicial de Griffin Dune sería muy interesante, de hecho, ese Director’s Cut se sabe que existe en los archivos de Warner, no obstante se encuentra inacabado y tan escondido que sólo unos hechizos muy potentes podrían revelar su paradero. Lástima.

A pesar de todo, esa extraña combinación de luz y oscuridad con la que “Practical Magic” quedó construida, ese puzzle extraño con piezas de muchos géneros, es lo que termina por hacer tan sugerente y querida la película.

Otro detalle de la primera parte es que Nicole Kidman llegó agotada al rodaje tras terminar la filmación de la magistral “Eyes Wide Shut” (1999) de Stanley Kubrick. Adaptada al perfeccionismo del director, que solía pedir numerosas repeticiones de una misma toma, a la actriz le costó desprenderse de ese modo de trabajo y pensaba que también ahí debía repetir una y otra vez sus escenas.

Y así, tras esta pequeña puesta en situación, “Practical Magic 2” se ha vuelto a conjurar de nuevo en 2026 -veintiocho años después, que se dice pronto-. Lamentablemente, aunque mantiene parte de su esencia, la película no logra estar a la altura de su antecesora.

Griffin Dune declinó realizar la secuela y ahora su puesto lo ocupa la directora Susanne Bier, quien ya había trabajado con la pareja protagonista anteriormente. Con Kidman en “The perfect couple” (2024) y “The undoing” (2020); con Bullock en “Bird Box” (2018). Todo el reparto original está presente, a excepción de Evan Rachel Wood y Alexandra Artrip como las hijas de Sally Owens (Sandra Bullock), que han sido sustituidas por Joey King y Maisie Williams, respectivamente. Este cambio se ha visto rodeado de polémica. Mientras que Artrip se ha mantenido al margen, a Evan Rachel Wood sí le hubiera gustado mucho regresar a la secuela aunque hubiese sido bajo la forma de otro personaje, sin embargo, nadie contactó con ella. La actriz ha apreciado el gesto de Joey King, quien, al parecer, fue la única que la llamó cuando nadie del equipo original lo hizo. Tampoco Aidan Quinn recibió la invitación aunque el actor ha comentado que habría aceptado encantado. Quizá todas estas decisiones apunten al argumento de la novela de Alice Hoffman, junto con los profundos cambios que se han llevado a cabo a la hora de escribir el guion.

“Practical Magic 2” retoma la vida de las hermanas Owens (Sandra Bullock y Nicole Kidman) y sus esfuerzos para convivir con la particular maldición que arrastran. La película comete un problema recurrente en estas continuaciones/reboots: otorgar excesivo protagonismo a los personajes adolescentes con el fin de atraer a ese rango de edad a las salas. Pero no solo eso, el guion carece de armonía narrativa lógica. Por un lado, el actor Lee Pace tiene un personaje muy importante que se desarrolla poco en la película, una pena desaprovechar su talento. Por otro, la trama solo sigue a una de las hijas de Sally Owens, Kylie, y decide ignorar a Antonia, la otra hermana, hasta el punto de que la presencia de esta se vuelve totalmente anecdótica en la historia. Asimismo, el personaje de Tom Lockland (Solly McLeod) entra tan tarde que apenas se explica y, por último, todo el tercer acto -que debería haber sido mucho más tétrico, oscuro y lleno de acción- se queda realmente flojo.

Flyer oficial de la película "Practical Magic"
Flyer oficial de la película “Practical Magic”

Aunque cuenta con muchos guiños a la primera parte, las diferencias con “Practical Magic” son notables. En esta continuación, falla la forma de tratar los intereses amorosos, el humor no siempre funciona y ciertos diálogos son desatinados. Además, el tema de la maldición pierde profundidad y emoción respecto al film original, el terror es escaso, por no hablar de la magia, y las imágenes y la música no tienen la misma belleza. El tema principal de Alan Silvestri apenas suena, al contar con Rupert Gregson-Williams como nuevo compositor. Cabe recordar que en la película de 1998, Stevie Nicks desenterró dos bellos temas de su discografía (If you ever did believe y Crystal) y los regrabó para la película, junto a Sheryl Crow. No obstante, el tema compuesto por Bleachers para esta secuela (Caught myself believing) suena muy bien.

Con todo, “Practical Magic 2” puede que sea una película más fría que su predecesora, pero su regreso es celebrado, especialmente si se es fan. A pesar de la sensación tibia que deja en el espectador, volver a ver juntas a Kidman y a Bullock como las hermanas Owens merece el visionado, porque además son actrices que no suelen decepcionar y regresan muy divertidas como las brujas de Nueva Inglaterra. A eso se le suman las nuevas localizaciones que expanden la historia, la presencia de Lee Pace o las referencias al original.

Y si después se anima a ver la película original de 1998 a modo de díptico inverso terminará con mejores sensaciones. El primer hechizo sigue siendo insuperable.

Advertisements
Description of Image
Advertisements
Advertisements

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here