La “estatura” de un difunto

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A propósito del hermoso monumento a Martin Luther King (mal llamado «Jr.» como ahora veremos) recién inaugurado en Washington, el otro día oímos una noticia televisada en que la locutora afirmó que la ya grande «estatura» del líder de los derechos civiles había crecido aun más en los decenios transcurridos desde su desaparición.
Lo cual nos pareció un poco extraño, para decir lo menos, ya que no creemos que los muertos crezcan. Y los adultos vivos tampoco, a no ser de circunferencia, y generalmente por la región céntrica del cuerpo. En español «estatura» tiene una sola y bien precisa acepción: altura de una persona.
Lo que quiso decir, evidentemente, fue que la figura de King se ha agigantado, se ha engrandecido con la perspectiva histórica. Porque decir que ha «crecido de estatura» –bueno, lo siento, pero no trago–. King dejó de crecer alrededor del año 1948, y después de muerto probablemente se contrajo un poco. Así que . . .
En inglés, «stature» prácticamente no se usa en su acepción de «altura de la persona», empleándose cotidianamente, en cambio, para señalar el prestigio, grandeza, importancia o valía de la personalidad, que es otra cosa.
Así que todo depende de cuál de los tres idiomas vamos a hablar: inglés, español . . . o espanglés.
Sobre el apéndice de «Jr.» al que nos referimos al principio, cabe decir que solo corresponde cuando ambas figuras son igualmente famosas, como en el caso de Johann Strauss, padre, y Johann Strauss, hijo. Si no, el que lleva la designación es el no famoso: en este caso, el padre de Martin Luther King. De manera que el «Jr.» está de más dondequiera que lo pongan y en cualquier idioma de este mundo.

Un «estrecho» de carretera
¿Un «estrecho» de carretera equivale a una carretera estrecha? ¿O a la parte angosta de una carretera ancha? Al que sea capaz de resolver este acertijo, le rogamos el favor de hacérnoslo saber para dejar de rompernos la cabeza. Gracias anticipadas.
A no ser que investiguemos esa nueva lengua a que hemos aludido, el «espanglés». Lo traemos a colación por lo que ya ustedes de memoria se saben: lo dijo un locutor televisivo, así: «hubo un grave accidente en un estrecho de carretera interestatal».

Claro, ya ustedes se habrán dado cuenta de que ese «estrecho» (en español, paso marítimo, generalmente angosto; de ahí su nombre) es una transliteración del inglés «stretch», voz que en la terminología vial no corresponde a estrecho. Pero sí «es trecho» (dos voces, no una), o para esquivar la confusión: «tramo». Pero claro, nos referimos a una lengua bastante rara y poco conocida: se llama español.
Esperemos que en materia de «estaturas» y «estrechos» los señores periodistas se cuiden de no ser de entendimiento tan enano y tan . . . ¿estrecho?